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Padre de familia gasta $2,000 por la escasez de fármacos en el Bloom

El infante se complicó al adquirir una infección nosocomial

Usuarios del hospital de Niños Benjamín Bloom hacen fila para que les despachen los medicamentos en el área de la farmacia. Foto EDH

Usuarios del hospital de Niños Benjamín Bloom hacen fila para que les despachen los medicamentos en el área de la farmacia. Foto EDH

Usuarios del hospital de Niños Benjamín Bloom hacen fila para que les despachen los medicamentos en el área de la farmacia. Foto EDH

La falta de medicamentos en el Hospital de Niños Benjamín Bloom ha sido una queja constante durante los últimos meses. Óscar M., padre de familia, es uno de los rostros de este drama.

Su hijo de nueve meses está ingresado desde el 14 de diciembre. Le diagnosticaron una invaginación intestinal (un segmento del intestino se introdujo dentro de otro), pero en el hospital adquirió una bacteria que prolongó su hospitalización.

Durante dos meses, Óscar ha gastado alrededor de dos mil dólares para comprar los fármacos que en el hospital Bloom no le han proporcionado. Buena parte porque se agotaron y otros porque no están en el cuadro básico.

En la lista de fármacos están: octreotide, linezolid, fluconazol intravenoso, albúmina humana, loperamida, meropenem y nexium.

Óscar comenta: "El niño agarró una bacteria en el hospital, llegó por una cosa y se nos complicó totalmente. Estuvo a punto de morir, lo han bajado intubado del piso en el que estaba y lo volvieron a meter a cuidados intensivos, como usted sabe, uno de padre trata de hacer hasta lo imposible y Dios que le echa la mano de gran manera".

Su padre, un primo y otros familiares lo ha apoyado para poder comprar los fármacos que le han suministrado al bebé. En la lista de compras están tres botes de meropenem, cada uno con un valor de $125; cinco bolsas de linezolid a $68.64; 15 botes de albúmina humana, cada uno con un valor de $78; 20 ampollas de nexium, cada uno a $20, entre otros.

Poco a poco el gasto se hizo grande. "De repente había albúmina, pero para el niño ya no, se ocupaba para otro. Uno entiende, pero también ese desabastecimiento es bien difícil, porque no crea que tenemos dinero", indicó Óscar.

El padre expresó que conseguir algunos medicamentos también le fue difícil. Incluso algunos fueron revendidos para poder iniciar el tratamiento al bebé.

La salud del infante se complicó porque adquirió una bacteria, eso desencadenó un derrame en el pericardio y en los pulmones, por lo que fue internado en la UCI, donde estuvo un mes.

"En el Bloom me decían que no había medicamentos y que teníamos que ver la manera de conseguir ese tipo de medicamentos. Uno trata de mover mar y tierra para poder comprarlo, obviamente uno no quiere que muera su hijo", afirma. Reconoce que el personal del centro infantil ha sido muy bueno con ellos, que de la atención no se puede quejar, pero sí de la carencia de fármacos.

El padre añade: "Uno no haya de dónde sacar todo ese dinero para poder comprar ese medicamento. Aquí porque Dios es grande y ha abierto puertas. Como le vuelvo a repetir, hay personas que me han ayudado en este caso, pero he visto otras personas que no pueden".

Personal del establecimiento consultado asegura que llevan unos tres meses con problemas para poder cumplir los tratamientos de los pacientes. "Nos compran un poco, luego nos quedamos sin nada. Igual es con el material, compran un poco para unos día y volvemos a lo mismo", expresó una empleada que pidió omitir su nombre.

Asegura que el área de Oncología ha proporcionando algunos frascos de albúmina para los pacientes de UCI y en otras ocasiones hay médicos que tienen reservas.

Entre los productos que han escaseado, de acuerdo con algunos médicos consultados, están: la ranitidina, el meropenem, la albúmina, la amoxicilina, la vitamina K, la inmunoglobulina y el fenobarbital.

En diciembre se colgó un papel titulado "No hay", refiriéndose a la carencia de medicinas como: ceftriaxona, vitamina K, morfina y fluconazol.

A finales de enero, una página colgada en un servicio de hospitalización advertía: "No hay en farmacia". Bajo ese encabezado se leían los nombres de algunos medicamentos: Epamin, dexametasona y vancomicina, entre otros.

También, en esa fecha una madre de familia denunció la falta de inmunoglobulina en el establecimiento, quejas similares ya se habían escuchado en noviembre. A inicios de este año, madres de niños con hemofilia se quejaron de la escasez de factor y de la suspensión (temporal) del programa de profilaxis debido a la escasez.

El 5 de febrero se solicitó una entrevista con las autoridades del hospital Bloom para conocer su opinión sobre las quejas de la falta de medicamentos, pero dijeron que esa semana estarían fuera del establecimiento y ya no hubo respuesta alguna.

El director Hugo Salgado tampoco ha accedido a dar declaraciones sobre las denuncias del desabastecimiento de factor, eritropoyetina e inmunoglobulina que se le han solicitado a través del la Unidad de Relaciones Públicas.

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