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El paciente fue sometido a dos operaciones complejas

Médicos usaron músculos de la clavícula para tapar los hoyos en la tráquea, que ocasionó el proyectil

Joven permanece en recuperación en el hospital nacional Rosales. foto EDH / Yamileth Cáceres

Joven permanece en recuperación en el hospital nacional Rosales. foto EDH / Yamileth Cáceres

Joven permanece en recuperación en el hospital nacional Rosales. foto EDH / Yamileth Cáceres

Debido a la gravedad de las lesiones de bala que sufrió Iván (nombre ficticio) en el esófago y la tráquea tuvo que ser sometido a dos cirugías en el hospital Rosales. La primera fue pocas horas después de ingresar a la sala de Emergencias del establecimiento, la segunda dos meses después.

Lo primero que se le hizo fue cerrar los orificio del esófago y los de la tráquea con un hilo especial; la operación fue compleja. El 50 por ciento de ambos órganos estaban destruido.

Ángel Doño, cirujano de la Emergencia, manifestó que la lesión del paciente era oblicua, de abajo hacia arriba, por lo que se le realizó un procedimiento conservador.

Este consistió en usar músculo de los huesos de la clavícula, hacerlos hacia abajo, doblarlos y tapar los hoyos.

"Hay unos músculos que van del hueso de la clavícula hacia al hueso hioides en el cuello, esos se desinsertan de arriba y se pueden hacer para abajo y doblarlos para poder hacer el reparo conservador de la tráquea", explicó Doño.

También se le colocó una sonda nasogástrica que llega al estómago para alimentarlo y se le dejó un dreno al lado izquierdo de la vértebra.

La cirugía duró unas dos horas aproximadamente, luego el paciente fue ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Quirúrgica, pero tuvo que ser reintervenido por Ronald Rodríguez Hurtado, cirujano cardiotorácico.

Rodríguez Hurtado manifestó que no hubo una buena cicatrización de la primera operación y se unió la tráquea con el esófago y se formó una fístula (dos espacios unidos anormalmente)

Se espero un tiempo para ver si cerraba solo, pero detectaron que la fístula era de casi un centímetro por lo que se intervino nuevamente.

"Lo que se pretende en la cirugía es explorar donde está la unión, separar la tráquea del esófago y cerrar las dos partes por separado", añadió el cirujano cardiotorácico.

Agregó que la cirugía de esófago es de las más delicadas que existen en cirugía general porque es de difícil cicatrización.

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