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"Se me obstruyeron las arterias y me dio un infarto"

El paciente de 50 años estuvo 18 días en cuidados críticos, recuperándose de un infarto de corazón fulminante.

La noche del 28 de septiembre, cuando ya descansaba, Efraín Martínez Granados sintió un dolor en el pecho que se le expandió en el brazo y el lado izquierdo de la cara, pero él pensó que era algo pasajero y obvió los consejos de su esposa, que le decía que fueran al Seguro Social, en San Miguel, a pasar consulta.

La mañana del lunes consultaron con el internista, él se sometió a unos exámenes, pero el médico no encontró problema alguno en el corazón, por lo que le indicó otros estudios; Efraín no los esperó.

La noche de ese lunes, él regresó a la Emergencia del Seguro Social, el doctor que lo vio, ya con los resultados de los exámenes, le dijo: "Esto me está indicando que hubo un infarto, así que se va a quedar". "El siguiente día, ya estando ingresado, me dio el otro infarto fulminante, prácticamente porque estaba ingresado no me morí", relató el señor.

Efraín, un ingeniero agrónomo de 50 años, no recuerda nada de ese momento, cuando recobró la conciencia estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Médico Quirúrgico, en San Salvador.

Permaneció ocho días más en la Unidad de Cuidados Intermedios, en su estancia por el establecimiento asistencial estuvo conectado a un ventilador mecánico y fue sometido a un cateterismo cardíaco, un procedimiento de mínima invasión para ponerle un stent en una de las arterias del corazón tapadas. El stent es una especie de tubo de malla para mantenerla abierta y que fluyera la sangre.

Pero los especialistas le dijeron que necesitaba una cirugía de coronarias, él no quería, pero su familia lo convenció.

"No quería convencerme de que no tenia más opciones, prácticamente el stent solo me había ayudado para acceder a una arteria libre, las demás no tenían paso en el corazón; el doctor me dijo: "Si no se hace eso no va a durar mucho", comentó Efraín.

Entonces comenzó con el proceso para someterse a la intervención, el cirujano cardiovascular, le explicó la nueva técnica que usaría, eso le dio mayor confianza.

El señor de 50 años manifestó que le tenía miedo a que le abrieran el esternón, un hueso situado en el pecho.

"Yo tuve la oportunidad que el doctor (Guillermo) Martínez Arias me hiciera la cirugía por toracotomía, no rompen el esternón, sino que es a un costado izquierdo, abajo de la tetilla, le abren a uno y por ahí trabajan, no hay conexión de bomba para ponerle sangre".

El hombre expresó que la recuperación de la cirugía fue rápida. El 5 de diciembre le hicieron la cirugía de coronaria por toracotomía a corazón latiendo, le pusieron dos puentes en el órgano y el 9 de este mes le dieron el alta.

"El problema principal fue que se me obstruyeron las arterias de grasa, eso me provocó un infarto de corazón terrible", acotó Efraín, quien dice estar bien luego del procedimiento.

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