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El Mined examinará colegios en septiembre

Es parte del proceso de acreditación que inició en 2013, de cara a la mejora continua

Vista aérea del Colegio Padre Arrupe, de Soyapango, es una de las instituciones a las que Educación acreditó en 2013. Foto EDH.

Vista aérea del Colegio Padre Arrupe, de Soyapango, es una de las instituciones a las que Educación acreditó en 2013. Foto EDH.

Vista aérea del Colegio Padre Arrupe, de Soyapango, es una de las instituciones a las que Educación acreditó en 2013. Foto EDH.

El Ministerio de Educación (Mined) está a punto de comenzar la segunda etapa del proceso de acreditación de los colegios con y sin fines de lucro que brindan enseñanza desde el nivel de parvularia hasta el de bachillerato.

El presidente de la Asociación de Colegios Privados de El Salvador (ACPES), Javier Hernández, declaró que esa cartera de Estado ya informó a varios de ellos que en septiembre y octubre serán visitados por pares evaluadores, quienes se encargarán de constar las condiciones en que funcionan de cara a un auto estudio que, de forma previa, cada una presentó.

"Entiendo que son treinta colegios (los que entrarán al proceso) y de ACPES van unos quince", comentó Hernández. Sin embargo, las proyecciones de Educación eran las de evaluar a cien este año.

Este matutino aún está en espera de que el Mined le conceda una entrevista que se solicitó semanas atrás para conocer sobre el reinicio de este proceso obligatorio para las instituciones de este tipo, y a través del cual se busca la mejora continua de la calidad en los servicios que brindan.

El dirigente de la ACPES dijo que no se les ha informado cuándo les darán los resultados, pero estima que podría ser en diciembre o enero próximos, como ocurrió en la primera etapa.

¿Qué criterios toma en cuenta Educación? La organización y planificación institucional (2 puntos); servicio docente (2.25): desarrollo curricular (2.25), servicios que se brinda a los estudiantes (2), infraestructura y recursos físicos (1.50).

Aquel centro que como resultado de la evaluación obtenga nota igual o mayor a ocho recibirá la acreditación; los que logren entre 6.50 y 8 serán acreditados con observaciones y los que saquen menos de 6:50 no alcanzarán la acreditación.

En la primera etapa del proceso, desarrollada entre septiembre y octubre 2013, se examinó a un grupo de 30 colegios. Todos alcanzaron la acreditación.

Según Javier Hernández, el presidente de la ACPES, en lo que va de este año dicha organización ha capacitado a muchos colegios en el área de elaboración de documentos y en el área de preparación de recursos físicos y tecnológicos para que puedan responder bien a este requisito legal.

"Estamos satisfechos con lo que hemos hecho y con la expectativa de salir muy bien en esa evaluación", aseguró Hernández, quien es responsable de un colegio capitalino.

El dirigente de la gremial de colegios dijo que tras la primera fase de evaluación hicieron a Educación una serie de observaciones con respecto a cómo se llevó el proceso y espera hayan sido tomadas en cuenta para mejorar en esta segunda fase.

Uno de los señalamientos que la ACPES hizo fue que los evaluadores que fueran enviados a las instituciones educativas cumpliera con el perfil en el desempeño de sus funciones, en cuanto a que tengan la disponibilidad para evaluar a los colegios tal y como se encuentran cuando llegan a visitarlos.

"Nos encontramos con el problema de que algunos evaluadores llegaban, por ejemplo, a hacer cambios en la planificación didáctica de la Parvularia. Eso no es trabajo de una evaluación de colegios, porque esta evaluación es una fotografía de momento. Así como está el colegio, así tienen que evaluarlo", subrayó.

Otra de las observaciones emitidas por la ACPES tiene que ver con que los pares evaluadores que llegaron a algunos centros se mostraron poco dispuestos a colaborar.

"Tuvimos colegios en donde (los examinadores) no querían ni tomar la cinta métrica para medir los espacios que estaban reflejados en los autoestudio que presentaron. Otros llegaban con un estado de ánimo negativo y predispuestos, lo que no contribuía al proceso de evaluación", argumentó.

Desde el sector de los centros de enseñanza privada también se cuestionó que los técnicos que participaron en la primera fase de la acreditación abordaran a los padres de familia cuando éstos llegaban a traer a los niños.

De acuerdo con lo expresado por el presidente de la organización, ellos se muestran confiados en que la cartera de Estado haya mejorado lo relacionado con la entrega de los resultados.

Explicó que en la anterior experiencia los examinadores no permitían que los responsables de los colegios se quedaran con una copia firmada de los cuestionarios que llenaban en la visita, por ello las instituciones educativas no tenían forma de comprobar si realmente el resultado que les entregaban al final era el que se había ganado.

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