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Millones no serán deportados de EE. UU.

La administración Obama anuncia que van a "deportar a los criminales, no a las familias". El plan protegerá a unos cinco millones de indocumentados

A la izquierda, un grupo de inmigrantes se congregó frente a la Casa Blanca anoche, tras los anuncios de Obama; a la derecha; el Presidente durante su discurso sobre inmigración. Reuters/EFE

A la izquierda, un grupo de inmigrantes se congregó frente a la Casa Blanca anoche, tras los anuncios de Obama; a la derecha; el Presidente durante su discurso...

A la izquierda, un grupo de inmigrantes se congregó frente a la Casa Blanca anoche, tras los anuncios de Obama; a la derecha; el Presidente durante su discurso sobre inmigración. Reuters/EFE

WASHINGTON. El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer una acción ejecutiva que ampara de la deportación a entre 4.5 y 5 millones de inmigrantes indocumentados de los 11 millones que viven en el país.

La medida ampara de la deportación a padres de ciudadanos y de residentes legales permanentes, y amplía la fecha de cobertura de la Acción Diferida (DACA, por sus siglas en inglés) de los dreamers. También priorizará la deportación de criminales y de los que cruzaron la frontera este año (ver módulo).

Indicó que las deportaciones se centrarán "en los delincuentes, no en las familias. En los criminales, no en los niños. En los miembros de pandillas, no en una madre que está trabajando duro para mantener a sus hijos", aseveró Obama.

Durante el anuncio, el Presidente resaltó que Estados Unidos es una nación de inmigrantes que "nos ha dado una enorme ventaja sobre otras naciones", y dijo que ese espíritu "nos ha mantenido jóvenes, dinámicos y emprendedores".

Obama citó a su predecesor, el republicano George W. Bush, para reconocer el papel de los inmigrantes en el país, asegurando que "son parte de la vida estadounidense".

Pero apuntó: "Hoy en día nuestro sistema de inmigración no funciona, y todos lo saben".

Obama dijo que los indocumentados que desesperadamente quieren abrazar responsabilidades "no ven más opción que permanecer en las sombras, o arriesgarse a que sus familias se vean separadas", una situación que se ha mantenido "durante décadas" y "no hemos hecho mucho al respecto".

El mandatario defendió que la regularización de más de cinco millones de inmigrantes indocumentados no es una amnistía, como esgrime la oposición republicana, sino una medida "moderada y de sentido común".

"Sé que algunos de los críticos de esta medida la llaman amnistía. Bueno, no lo es. Amnistía es el sistema migratorio que tenemos actualmente, donde millones de personas viven aquí sin pagar sus impuestos o someterse a nuestras reglas, donde los políticos usan este asunto para asustar a los ciudadanos y buscar votos", señaló Obama en un discurso a la nación desde la Sala Este de la Casa Blanca.

Y enfatizó: " Esperamos que la gente que vive en este país siga las reglas. Esperamos que los que cruzan la línea no sean recompensados injustamente".

La acción ejecutiva que anunció Obama protege de la deportación, pero en ningún caso tiene rango de ley. Incluso un futuro gobierno republicano podría revocarla y los beneficiados perderían el amparo.

De hecho, el presidente insistió en que sigue siendo necesario un marco legislativo aprobado por el Congreso, para que las medidas adoptadas no sean necesarias.

"Sigo creyendo que la mejor manera de resolver este problema es trabajar juntos para aprobar ese tipo de ley de sentido común. Pero hasta que eso ocurra, hay medidas que tengo la autoridad legal para tomar como Presidente –los mismos tipos de medidas adoptadas por presidentes demócratas y republicanos antes que yo- que ayudarán a que nuestro sistema de inmigración sea más justo y más adecuado", dijo.

Republicanos anuncian batalla contra Obama

Pero los republicanos han prometido combatir al presidente Obama tras la orden ejecutiva anunciada ayer, la cual consideran un desafío a la ley y al Congreso.

El líder republicano de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, acusó ayer a Obama de actuar como un "emperador o un rey" al proponer de manera unilateral el paquete de medidas migratorias. "Así no es como funciona una democracia", reprochó.

"El Presidente ha dicho en otras ocasiones que no es un rey, que no es un emperador, pero está actuando como si lo fuera. Y lo hace en un momento en el que los ciudadanos no quieren otra cosa que vernos trabajar juntos (al Gobierno y a la oposición)", señaló Boehner.

También el senador Ted Cruz, quien ha calificado a Obama de "monarca", advierte que la decisión provoca una "crisis constitucional" porque está desafiando la Ley y la Constitución.

Cruz dijo en la web Político que el nuevo líder de la mayoría republicana en el Senado, que toma posesión en enero, podría anunciar que no se confirmará a un solo nominado por Obama, excepto los puestos vitales de seguridad nacional, mientras la amnistía persista".

De hecho, el senador por Kentucky, Mitch McConnell, próximo líder de los republicanos en la cámara alta, criticó ayer la decisión de Obama y prometió acción por parte del Congreso, donde ellos tendrán el control de ambas cámaras.

En respuesta a las amenazas, Obama pidió a la oposición republicana que no responda a sus medidas migratorias forzando una nueva parálisis administrativa del Gobierno federal ni con el bloqueo de otras iniciativas en el Congreso, como ocurrió en 2013.

"No dejen que el desacuerdo sobre un solo asunto imposibilite cualquier acuerdo en otra materia (...). el Congreso no debería volver a provocar un cierre de Gobierno sólo porque discrepe en este tema. Los estadounidenses están cansados del bloqueo", advirtió Obama. —AGENCIAS.

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