Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Médicos y director se enfrentan en denuncias

Rector del Rosales, Mauricio Ventura, dice que sancionará a médicos

Un grupo de médicos llegó, el 21 de octubre, a la oficina del director Mauricio Ventura, quien dice que le faltaron el respeto.

Un grupo de médicos llegó, el 21 de octubre, a la oficina del director Mauricio Ventura, quien dice que le faltaron el respeto.

Un grupo de médicos llegó, el 21 de octubre, a la oficina del director Mauricio Ventura, quien dice que le faltaron el respeto.

El conflicto entre el director del hospital nacional Rosales y los especialistas que se rehusan a marcar de forma biométrica se ha agudizado.

Mientras los médicos continúa pidiendo la destitución del director Mauricio Ventura por generar, según ellos, "terror y presión sicológica", el funcionario asegura que él solo ha defendido los derechos de los pacientes.

El director del centro asistencial confirmó, ayer, que han iniciado un proceso sancionatorio contra un grupo de médicos que sorpresivamente llegó a su oficina para reclamarle por los descuentos aplicados a partir de julio.

Aunque Ventura no quiso precisar cuántos médicos podrían ser sancionados por "indisciplina", el sindicato de doctores asegura que son ocho galenos emplazados por la Unidad Jurídica del nosocomio.

"Estamos siguiendo un proceso sancionatorio por esa indisciplina, que está normada en el artículo 34 del Reglamento Interno del departamento de Recursos Humanos", expresó el director Ventura, aunque no quiso precisar qué tipo de sanciones podrían imponer: "Me quedo ahí mejor, para no decir algo que no sea lo correcto", respondió.

Parte del artículo 34 expone que: " Todo funcionario o empleado que obstaculice el desarrollo de las actividades institucionales o que cometa actos de indisciplina, será sometido a las disposiciones contenidas en la Ley del Servicio Civil y demás disposiciones legales vigentes".

Según Juan Antonio Tobar, jefe de la Unidad de Emergencia y uno de los notificados por la Unidad Jurídica, los médicos han sido citados para "defenderse de las acusaciones" realizadas por la Dirección general del nosocomio.

"Hemos tomado la decisión de no asistir a dicha reunión porque se nos ha violentado el derecho de conocer de manera escrita cuáles son las faltas y poder de esa manera defendernos, incluso, con el apoyo de nuestros abogados, puesto que no estamos dispuestos a que de manera infundada se nos penalice o se nos dé alguna sanción que no merecemos", añadió Tobar.

El doctor Alcides Gómez afirmó que nadie comparecerá debido a que el citatorio es ilegal e improcedente y que lo único que buscan es tener una excusa para sancionarlos sin el debido proceso.

El director del centro médico afirmó que entregarán a los médicos emplazados un escrito donde se les explique por qué serán sancionados, tal y como lo solicitaron los sindicalistas. "Se les va a entregar. Es obvio, salió en todos los medios que los estaba atendiendo, y ellos entraron de manera irrespetuosa o faltarme el respeto acá", aclaró Ventura.

Pero los sindicalistas rechazan las acusaciones. Ellos sostienen que no han agredido ni insultado al funcionario y que nadie forzó la puerta para ingresar a la oficina.

El sindicato también lamentó que instancias como la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) no tengan la "voluntad" para resolver la problemática.

El doctor Rodolfo Canizález, secretario de conflicto del sindicato, dijo que temen que la institución defienda los "intereses del Ministerio (Salud)", y no los derechos de los médicos.

"Como sindicato, no vemos que eso mejore (reuniones). Estamos asistiendo, sin embargo no creemos que vayamos a encontrar y resolver nuestros problemas en la PDDH", estimó Canizález.

Ante este panorama, Alcides Gómez hizo un llamado para que intervengan en el conflicto la Organización Internacional de Trabajo (OIT), la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Organización de Estados Americano (OEA) y el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén.

"Hemos sentido que no hemos sido escuchados en nuestro, real, pedir de las necesidades que tenemos en el hospital", acotó Gómez.

Los sindicalistas denunciaron que el tema de la marcación biométrica es una "cortina de humo" de las autoridades para acusarlos de otros hechos de los que, según ellos, no son responsables. Los médicos aseguran que las atenciones médicas no se han suspendido y que lo hacen pese a que el hospital Rosales está en un estado de calamidad.

El director del Rosales aseguró que cerca de 45 médicos continúan sin utilizar el sistema de control de asistencia biométrica. Y hasta que no lo hagan no podrán estudiar un posible reintegro de salario.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación