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Medición de fuerza en hospital Rosales

Especialistas mantienen denuncias de deficiencias en el Rosales. Ministra les dice que "ignoran" el esfuerzo de Salud

Especialistas del Rosales protestaron, ayer, en los pasillos del hospital Rosales. Foto EDH / Omar Carbonero

Especialistas del Rosales protestaron, ayer, en los pasillos del hospital Rosales. Foto EDH / Omar Carbonero

Especialistas del Rosales protestaron, ayer, en los pasillos del hospital Rosales. Foto EDH / Omar Carbonero

La crisis laboral continúa en el hospital Rosales. Por un lado, médicos especialistas, algunos con 30 o más años de laborar en ese centro médico, denuncian una serie de deficiencias en esa institución y muestran su claro rechazo a la nueva exigencia de marcar su jornada de trabajo a través de un reloj biométrico.

Y desde otro punto, las autoridades de Salud, a nivel del ministerio y del hospital, reiteran que los médicos sí deben marcar porque es una exigencia.

"En este momento la mejor marcación para hacer un control de que los fondos públicos se están aplicando correctamente, donde los colegas están dando los horarios que deben darle a los pacientes, ese mecanismo de control es en esta oportunidad la marcación biométrica, eso lo mantenemos", dijo la ministra Violeta Menjívar, ayer.

En contraposición a esa postura, la doctora jefe de los cuartos de cirugía, Flor de María Barahona, explicó que ella tiene a cargo cirugías de tercer nivel, de alta complejidad, las cuales duran seis horas.

"Tengo un personal contratado por dos horas y otro de cuatro horas, yo tengo cuatro horas. Siempre hemos regalado horas porque tenemos humanidad. Nosotros le decimos pacientes, no clientes. Somos médicos, no vendedores de salud", dijo Barahona, quien tiene 30 años de trabajar en el hospital.

La cirujana considera que en el Rosales "se ha agravado (la situación) porque en otras veces han dado refuerzos ante las deficiencias, pero hoy no, y la han agarrado como que las deficiencias se van a resolver con que marquemos. No entiendo eso. Yo necesito bisturí, hilos, necesito un área de cuidados intensivos para hacer mis cirugías de tercer nivel".

Añadió que, además, necesita un aparato que mide la saturación de oxígenos, "pero no lo tenemos; si un paciente llega a tener problemas me van a decir (que) por qué operé no teniendo ese aparato".

El jefe del servicio de Nefrología, Ricardo Leiva, también expuso la problemática que enfrenta su área debido a la falta de medicamentos para atender a los pacientes con insuficiencia renal. Dijo que ya les aprobaron una compra de solución para hacer las diálisis, pero que el material llegaría hasta el próximo lunes.

Leiva expuso que la problemática "no se trata de una marcación, no hay un partido político detrás de mi persona, estoy hablando por los pacientes".

Al preguntarle si las denuncias de ellos terminarían al quitar la exigencia de la marcación biométrica y tener un nuevo director, Leiva respondió. "Sería como que estuviéramos chantajeando por una marcación, la situación es más compleja, sería de integrar comités en los cuales el gremio médico trabajemos con la dirección". El nefrólogo añadió: "Es un trabajo en equipo y que no se nos vea como un enemigo... Aquí decimos no hay tal cosa y somos enemigos, somos revoltosos".

Esta semana, también, causó malestar la orden de que suspenderían la alimentación al personal administrativo y enfermería, esto debido a problema económicos, explicaron miembros de Sigesal.

La medida entraría en vigencia ayer; sin embargo, "de la noche a la mañana apareció el dinero, supuestamente ahora llamaron a la jefe y ya hoy se tiene que dar la comida, eso es por la presión que hemos estado haciendo", dijo Magdalena Rocha, cocinera.

René Pineda, también cocinero del hospital, explicó que en promedio preparan 600 raciones de alimento para pacientes en cada tiempo de comida, lo cual está a cargo de 20 personas, lo que en su opinión "es insuficiente".

"Aparte de la falta de recursos de implemento de equipo para laborar, se necesitan diez personas más, se han solicitado pero no se tiene respuesta", dijo Juan Zelada, de Sigesal.

La ministra Menjívar declaró que "lo de la alimentación no hay problema, eso está solucionado".

Además, pidió a los médicos "no desprestigiar el sistema público, los hospitales son lugares sagrados... tenemos que generar confianza para que las personas vayan al sistema público, pero desgraciadamente un número reducido de médicos se ha dedicado a desprestigiar el sistema público y a ignorar el enorme esfuerzo que hemos realizado como Ministerio de Salud".

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