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MCC: Más que ley APP, El Salvador necesita reglas claras

Corporación Reto del Milenio no tiene fecha estipulada para firmar convenio por $277 millones

La franja costero-marina es la que se visualiza como la principal apuesta en caso que se desentrampe el compacto dos que daría vida a otro Fomilenio. Foto EDH / archivo

La franja costero-marina es la que se visualiza como la principal apuesta en caso que se desentrampe el compacto dos que daría vida a otro Fomilenio. Foto EDH...

La franja costero-marina es la que se visualiza como la principal apuesta en caso que se desentrampe el compacto dos que daría vida a otro Fomilenio. Foto EDH / archivo

La Corporación Reto del Milenio (MCC) espera más que la ley de Asocios Público-Privados (APP), para llegar a la firma del convenio de $277 millones que la junta directiva de la agencia cooperante del gobierno de Estados Unidos aprobó a finales de septiembre de 2013, que será invertido en un megaproyecto de infraestructura y desarrollo humano en la franja costera del litoral Pacífico salvadoreño.

El secretario de prensa de la MCC, John R. Gagain, comentó a El Diario de Hoy que las autoridades de la agencia donante consideran que, por el momento, "la pelota está en el lado salvadoreño" y que la firma se concluiría cuando El Salvador cumpla con las expectativas que tiene el gobierno estadounidense para hacer efectivo el desembolso.

Estas, ahondó, van más allá de la aprobación de la ley de Asocios público-privados, sino que las autoridades salvadoreñas tienen una lista de asuntos pendientes que son indispensables para llegar al momento de recibir los tractos para desarrollar el proyecto de Fomilenio II.

"La legislación es una señal positiva para llegar a la firma del Segundo Compacto, y es una parte de las expectativas que nosotros tenemos en la Corporación Reto del Milenio… Pero hay ciertas cosas más por cumplir y el gobierno actual está al tanto de esas expectativas, ellos saben qué es lo que tienen que hacer", explicó Gagain.

No obstante, el embajador de El Salvador en Washington, Rubén Zamora, espera que pasadas las elecciones que den un nuevo jefe del Ejecutivo salvadoreño, se puedan hacer los consensos políticos en el país para aprobar las reformas a la ley que está pendiente y que está negociada en los requerimientos, para así apurar la firma.

El diplomático también contempla un segundo escenario. De no lograr llenar las expectativas de la MCC en los escasos cuatro meses que le quedan al gobierno de Mauricio Funes, por lo menos espera dejar limpia la mesa para que el nuevo gobierno que asuma, a partir del 1 de junio, tome la batuta del proceso. (Ver entrevista aparte).

Las dilaciones del Fomilenio II

Desde la aprobación del segundo compacto, por el que El Salvador fue elegible, luego de desarrollar exitosamente el primer compacto de $460 millones no reembolsables, para el desarrollo de la franja Norte del país, el que fue dirigido por el exministro de Obras Públicas, José Ángel Quirós, este segundo compacto ha tenido muchos altibajos.

El senador Patrick Leahy, Demócrata del Estado de Vermont y presidente del Comité de Apropiaciones del Senado, ente de la Cámara Alta del Legislativo EE. UU., encargado de revisar asuntos relativos a la cooperación con el exterior, dejó en los récords del Congreso de EE. UU. su desacuerdo de hacer efectiva la donación de manera inmediata, al existir suficientes evidencias del parco desempeño del país para generar el ambiente de negocios propicios que demanda este tipo de cooperación estadounidense dirigida por la MCC.

Además de señalar la permanente actitud desafiante del presidente Funes con el sector productivo nacional, y la que experimentó el mismo legislador demócrata con larga data de apoyos a El salvador, cuando el mandatario salvadoreño disparó toda su retórica ofensiva para intentar desacreditar sus observaciones.

Leahy tampoco dejó de lado que el iniciar la entrega de fondos luego de la aprobación del Fomilenio II, se corría el riesgo que la administración Funes tomara el aporte de la cooperación estadounidense como una herramienta política para hacer proselitismo electoral en plena campaña.

A esto se señala que, antes de que se diera la aprobación, dos legisladores del Subcomité de Asuntos Exteriores y de Presupuestos del Congreso de EE. UU., Matt Salmon y Albio Sires, republicano de Arizona y demócrata de Nueva Jersey, agradecieron al director ejecutivo de la MCC, Daniel Yohannes, sus buenos oficios para dilatar la aprobación del Fomilenio II.

Esta información se hizo publica en mayo del año recién pasado, luego que El Diario de Hoy tuviera acceso a una misiva dirigida por los dos legisladores de alto rango en el Congreso, la que igual fue contraatacada por el Ejecutivo salvadoreño sin atender las observaciones que venían planteando los legisladores y los sectores productivos del país.

Sin embargo, al final, la junta directiva de la agencia donante, que encabezan altos funcionarios de la administración del presidente Barack Obama, como el Secretario de Estado, John Kerry, que la preside, y el Secretario del Tesoro, Jacob J. Lew, como vicepresidente, decidió dar el visto bueno a la donación para El Salvador.

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