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María del Carmen libra nueva lucha contra la leucemia

Ha recaído y necesita un medicamento que no está disponible en el sistema público

María del Carmen Martínez enfrentan una nueva batalla contra la leucemia junto a su esposo. Foto EDH / Lilian Martínez

María del Carmen Martínez enfrentan una nueva batalla contra la leucemia junto a su esposo. Foto EDH / Lilian Martínez

María del Carmen Martínez enfrentan una nueva batalla contra la leucemia junto a su esposo. Foto EDH / Lilian Martínez

La guerra de María del Carmen contra la leucemia tiene una nueva batalla. Para salir avante de ella necesita ser tratada con un medicamento que no está disponible en el sistema público de Salud, pues es de tercera generación, y cuyos frascos tienen un valor de 8 mil dólares.

El jefe del servicio de Hematooncología, Héctor Valencia, explicó que la paciente ha desarrollado resistencia al medicamento con el cual ha estado siendo tratada: el glivec.

Ahora la leucemia de María del Carmen ha entrado en la fase blástica, que equivale a que nuevamente haya pasado de tener una leucemia crónica a una aguda.

Las opciones para tratar a María del Carmen son dos: uno es el nilotilib, cuyo nombre comercial es Tasigna. Según Valencia, este medicamento está siendo administrado a los pacientes que lo necesitan en el Seguro Social.

Otra opción es dasatimib. Este es distribuido por el laboratorio Bristol Myers, "que no viene a Centroamérica", según Valencia.

Ni el nilotilib ni el dasatimib están incluidos en la lista de medicamentos que se adquieren en el hospital Rosales, por lo que para ser tratada con uno de estos fármacos, María del Carmen necesita ayuda económica. Esta puede ser canalizada a través de la Asocación Amor a la Vida. Quien esté dispuesto a ayudar puede hacerlo a través de la cuenta corriente número 15-40-009313 de Scotiabank a nombre de la asociación.

A inicios de febrero, El Diario de Hoy conversó con María del Carmen sobre la experiencia de vivir con leucemia durante casi 20 años. Ella reconoció lo duro que fue recibir el diagnóstico de leucemia en 1995 y cómo el apoyo de su familia y su fe en Dios han sido fundamantales para luchar contra la enferedad.

Ella recordó: "Al inicio le preguntaba al doctor: '¿Cuándo me voy amorir?'. Un día de tantos me dijo: 'Me puedo morir antes yo'".

La leucemia es un tipo de cáncer que no se cura. Al recibir el tratamiento, quienes viven con ella pueden pasar de una fase aguda a una fase crónica; tener algunos meses tranquilos y luego recaer.

Valencia recuerda que hace seis años tuvo alrededor de 22 pacientes resistentes al glivec. La razón por la que las personas con leucemia desarrollan resistencia es que las céluas enfermas tienen diversas mutaciones. El médico explica: "De todas esas mutaciones estos nuevos medicamentos son más eficaces para esos pacientes, porque son capaces como de poder traspasar el punto de la mutación y destruir las células".

Los pacientes con resistencia de hace seis años lograron sobrevivir porque hubo una donación.

"Era una cantidad relativamente grande de medicamentos. Ellos vivieron dos años y medio con ese medicamento pero desgraciadamente se terminó y la fundación (que los donó) ya no fue capaz de darnos más medicamentos como para regalar", explica el médico.

Los 22 pacientes que recibieron tratamiento gracias a ese donativo estuvieron bien durante 2 años y medio, pero murieron cuando el medicamento se acabó. "No pudimos resolver el problema, era una cuestión de pisto", lamenta Valencia.

Actualmente, en el servicio de Hematooncología del Rosales hay varios pacientes en esa situación: con resistencia al glivec y sin dinero para comprar fármacos de segunda o tercera generación.

El jefe de este servicio médico explicó que la leucemia que tiene María del Carmen está en la fase blástica: última fase de la enfermedad que implica que esta sea leucemia aguda.

El médico agrega: "Aquí con la experiencia del tiempo he aprendido a mantenerlos un poco. Es decir, porque la esperanza de vida de un paciente con leucemia mieloide aguda que viene de una leucemia crónica no es mayor a unos seis meses. Entonces aquí, entre hacerle algo por aquí y por allá, no pasa de los tres años".

El personal de Hematooncología ha sacado a Maria del Carmen dos veces de la fase aguda aplicándole quimioterapia endovenosa.

Por el momento, ha vuelto a recibir tratamiento para leucemia aguda, pero lo que necesita son los medicamentos de segunda o tercera generación.

Interesado por la salud de su paciente, Valencia considera la posibilidad de que alguien ayude a María Carmen proveyéndole el fármaco que necesita. "Por lo menos que le comprara unos cuantos frascos de medicamentos porque eso le va a prolongar la sobrevida a ella", explicó.

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