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El manejo de los cadáveres de personas con VIH no debe ser diferente

Un técnico del Programa de ITS/VIH/Sida asegura que capacitan a las funerarias, pero representantes la Asociación Atlacatl, con base en las denuncias, opina que hace falta control y divulgar las nuevas normas que recientemente fueron aprobadas por l

El estigma y la discriminación hacia las personas con VIH es un tema pendiente de superar.

El estigma y la discriminación hacia las personas con VIH es un tema pendiente de superar.

El estigma y la discriminación hacia las personas con VIH es un tema pendiente de superar.

De acuerdo con Humberto Andrew, técnico del Programa de ITS/VIH/Sida del Ministerio de Salud (Minsal), los cobros extra y el doble embalaje es un tema que se conoció hace varios años y a raíz de las denuncias en los medios de comunicación se comenzó a trabajar en ese tema.

Andrew manifestó que tienen una norma de manejo de cadáveres y capacitan al personal de las funerarias sobre las medidas de bioseguridad para la preparación de los cadáveres en general y las condiciones que deben tener las empresas que ofrecen estos servicios.

"En el caso de VIH no hay ninguna situación que delimite la preparación de los cadáveres ni la velación, esto ha pasado de un proceso de oscurantismo a un proceso de conocimiento de todas las personas que hacen este tipo de servicios", agregó Andrew.

El técnico expresó que, con los casos de VIH, en las guías no se establece ninguna medida diferente al resto de fallecidos.

Las únicas personas que no se velan son las que han muerto bajo la inducción de un agente quelante, aseguró Andrew.

Él se refiere a personas con cáncer en la tiroides que recibieron como tratamiento el coctel reactivo, al morir ellos emiten radiación y contamina a la persona y el medio ambiente.

Doris Rivera, directora de Derechos Humanos de la Asociación Atlacatl Vivo Positivo, expresó que algunas funerarias todavía se apegan a la guía de bioseguridad de 2001, donde específicamente se prohíbe que a la persona se le se le practique un credo religioso.

"Las funerarias ahí se amparan. Pero no es tanto la aplicabilidad de la norma, sino la claridad que se ve de quererse enriquecer de la necesidad de una persona a costa del dolor de los familiares", opinó Rivera.

La directora de Derechos Humanos de la Asociación Atlacatl, dijo que desde 2007 se comenzó a trabajar en la guía de manejo de cadáveres , ellos formaron parte del equipo técnico, pero ese trabajo quedó a medidas en 2009.

Rivera agregó que hace un mes, aproximadamente, el documento fue presentado con algunos cambios.

"No sabemos qué están esperando las autoridades de Salud para llamar a las funerarias y capacitarlas, porque las funerarias todavía se apegan a la guía de bioseguridad de 2001", acotó Rivera.

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