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Madre asegura que perdió a bebé por falta de atención

Fue referida a hospital santaneco cuando tenía las cuarenta semanas de embarazo y el médico le dijo que regresara cinco días después

A pesar de que la madre dijo que perdió a su bebé por una mala atención, aún no ha denunciado el caso en la Fiscalía General de la República. Foto EDH / CRISTIAN DÍAZ

A pesar de que la madre dijo que perdió a su bebé por una mala atención, aún no ha denunciado el caso en la Fiscalía General de la...

A pesar de que la madre dijo que perdió a su bebé por una mala atención, aún no ha denunciado el caso en la Fiscalía General de la República. Foto EDH / CRISTIAN DÍAZ

SANTA ANA. Carla (nombre ficticio), de 30 años, no logra recuperarse emocionalmente luego de que su niña murió en el vientre, según ella, por la falta de atención oportuna en el hospital San Juan de Dios, de Santa Ana.

El 8 de septiembre la unidad de salud de El Congo, donde llevó el control de embarazo, la refirió al centro asistencial, ya que había cumplido las 40 semanas de gestación.

Tres días después (11 de septiembre) se presentó a la Unidad de Emergencia del hospital, en Santa Ana, donde le dijeron que aún no era el tiempo para que tuviera su bebé tras practicarle una serie de exámenes.

Carla pensó que, al llegar al hospital, le iban a inducir el parto, debido a las semanas de gestación que ya tenía.

Pero el doctor que la atendió le recomendó que llegara de nuevo el 16 de septiembre, porque un día antes iba a ser asueto por la celebración de la Independencia.

A las 2:30 de la madrugada del 16, ella se levantó y aún sentía los movimientos de la niña, según relató.

Nuevamente se acostó, esperando la hora para irse en bus hacia el centro asistencial, al que finalmente llegó a las 10:30 de la mañana del día que le recomendó el médico.

Durante el viaje, y desde las 7:30 de la mañana, ya no sintió movimientos en su vientre; pero creyó que se debía a la falta de alimentación.

Cuando fue examinada en el área de emergencias, los médicos le dijeron que el corazón de la bebé ya no se escuchaba, por lo que fue trasladada a Maternidad para practicarle nuevos exámenes.

A la 1 de la tarde recibió la noticia de que su hija estaba muerta, supuestamente, hacía varios.

Sin embargo, aseguró que dejó de sentirla el mismo día que se presentó al nosocomio.

Agregó que si la hubieran atendido cuando llegó el 11 de septiembre, su bebé estaría viva, ya que para entonces había cumplido el tiempo que se requiere para la gestación.

A Carla le provocaron los dolores para tener a la bebé de manera natural.

Fue a las 7:27 de la noche que nació la pequeña, quien fue cargada unos segundos por su madre, originaria del cantón Planes de La Laguna.

Carla no volvió a ver a su hija más que en fotos. Cuando la pequeña fue sepultada, el 18 de septiembre, la madre aún estaba ingresada en el hospital, donde recibió el alta el 19.

La ofendida aseguró que la única explicación que recibió en el hospital fue que no podía tener hijos, porque padecía de "un goteo sanguíneo" que les caía a los bebés durante los embarazos.

Pero los médicos se sorprendieron cuando les dijo que ya tenía un varón de 7 años.

"De jueves a martes, había suficiente tiempo para que me hubieran atendido. Sentí una impotencia de sentir al ser que uno lleva adentro y de repente que venga un doctor y que le diga 'ya es por gusto'", expresó la madre con una voz entrecortada.

Agregó que durante los nueve meses de embarazo no presentó ninguna complicación.

En la hoja de egreso que le dieron, para darle el alta, se desprende que la causa del ingreso fue por "óbito extrahospitalario + pvn", es decir, muerte fetal intrauterina.

Mientras que en el apartado de historia clínica al ingreso se detalla que existía una salida de "líquido verdoso transvaginal más disminución de movimientos fetales, por lo que consultó en U/E no encontrando FCF (frecuencia cardíaca fetal".

Autoridades del hospital le sugirieron interponer una denuncia (ver recuadros).

Unas cuantas fotos previo a su sepultura, ropa que ya le tenía preparada y los plantares son las pocas pertenencias que conserva de la pequeña.

El primer hijo de Carla no deja de preguntar por su hermanita, pese a los días que han transcurrido desde que la niña fue enterrada en el cementerio de la localidad.

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