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Joven recibe riñón de su madre, pero hay dudas en más transplantes en el Bloom

Operación se realizó tras 21 meses de que el programa pasara parado

El equipo de especialistas del Hospital de Niños Benjamín Bloom realiza un trasplante de riñón. Foto EDH / archivo

El equipo de especialistas del Hospital de Niños Benjamín Bloom realiza un trasplante de riñón. Foto EDH / archivo

El equipo de especialistas del Hospital de Niños Benjamín Bloom realiza un trasplante de riñón. Foto EDH / archivo

Jorge Zelada, un joven de 18 años, recibió ayer un riñón donado por su madre, Blanca; la cirugía le permitirá abandonar la diálisis ambulatoria, una terapia por medio de la cual se limpiaba los tóxicos del cuerpo.

A Jorge le diagnosticaron insuficiencia renal cuando tenía un año y ocho meses, y desde hace más de dos años estaba listo para la operación en el hospital Bloom.

Sorpresivamente, la intervención fue suspendida en mayo de 2012, desde entonces la familia vivió con angustia, a la espera de la operación.

El trasplante se realizó ayer tras 21 meses de permanecer paralizado el programa; el cual arrancó en 2000 con ayuda de especialistas norteamericanos, que entrenaron al equipo salvadoreño.

En estos 13 años, en dos ocasiones se ha congelado el programa. Se paró inicialmente por la falta de insumos, reactivos medicinas de calidad y demanda de pago de algunos especialistas.

Debido a esas irregularidades, las adolescentes, Carolina Sandoval y Samanta Arana, tienen dos años de estar esperando su turno para recibir un riñón.

María Olimpia de Arana, madre de Samanta, no cree que la cirugía que realizaron ayer en el Bloom signifique que la puerta para que su hija sea trasplantada se abrió. Hasta el momento los especialistas no le han dado a ella ni a la madre de Carolina la fecha para el procedimiento quirúrgico, pese a que están listas desde hace más de dos años.

María incluso manifestó que no les notificaron sobre la operación de Zelada, pese a que constantemente han estado preguntado sobre los trasplantes, debido a la urgencia que se lo practiquen a sus hijas. "Quizá nos va a tocar esperar otros dos años porque no nos han dicho nada", comentó María.

La señora dice sentirse afligida porque la salud de su hija se deteriora con el paso de los días, porque permanece con la presión arterial elevada.

Samanta tiene cinco años de estar en tratamiento sustitutivo, asiste tres veces a la semana a la sesión porque su salud se ha deteriorado.

Eso implica gastar cerca de $20 dólares cada vez que viaja desde Chalchuapa al Bloom, además su madre debe pagar quien le cuide a sus otros hijos.

María dice que anhela el trasplante para que Samanta, de 13 años, pueda llevar una vida normal y salvarle la vida. El donante será un familiar.

En el Bloom hay 22 pacientes con diálisis ambulatoria, 25 en hemodiálisis, 17 en diálisis intermitente y 17 trasplantados.

El jefe de Nefrología, Carlos Henríquez, explicó anoche que el trasplante de Zelada "fue bastante bueno, no hubo ningún problema. La cirugía se terminó entre 2:00 y 3:00 de la tarde. Y el joven salió de sala como a las 5:00. Todo marchó bien, ya esta orinando en cantidades pocas". La cirugía comenzó como a las 9:00 de la mañana. Se espera que hoy brinden más detalles.

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