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"La institucionalidad del país lejos de haber avanzado ha retrocedido"

El expresidente de la República y firmante de la paz señala que es necesario hacer una evaluación de las instituciones que fueron creadas tras el acuerdo

Alfredo Cristiani considerado el presidente de la paz.

Expresidente Alfredo Cristiani considerado el presidente de la paz

Alfredo Cristiani considerado el presidente de la paz.

La institucionalidad es el factor que más se ha visto perjudicado por la partidización de los entes, no solo los que fueron creados tras la firma del Acuerdo de Paz, sino las que ya existían en ese momento.

Así lo resume el expresidente Alfredo Cristiani, uno de los firmantes aquel 16 de enero de 1992, tras 23 años de aquel suceso histórico en nuestro país que puso fin al conflicto armado.

¿Cómo ve a El Salvador a 23 años que se firmó el Acuerdo de Paz?

Lógicamente el país está enfrentando, estamos en una problemática diferente especialmente en el tema de seguridad. En aquel entonces, existía, llamémosle, una violencia política; hoy es una violencia delincuencial que son dos fenómenos completamente diferente uno del otro, pero ambos generadores de inseguridad ciudadana.

Creo que el país lo que pretendió en el 92 es el fortalecimiento de un proceso democrático que se fuera profundizando cada vez más y fortaleciendo la institucionalidad democrática. A los Acuerdos de Paz podemos llamarle un punto de partida. Otros dicen que ahí llegó una etapa de El Salvador y luego empezó otra, esa otra etapa se veía más en términos de democracia, qué tanto se iba a avanzar en fortalecimiento institucional en el país.

Creo que se avanzó de alguna manera pero yo en estos momentos veo que la institucionalidad del país lejos de haber avanzado, ha retrocedido.

No es en todos lados pero especialmente en los últimos 10 años, las instituciones se han politizado extremadamente responden a intereses y no responden al rol esencial que deben cumplir.

En algunos casos, como el del TSE, el caso de la CCR, PDDH y creo que es ahí donde hay que centrarnos ahorita de ver como ese arranque de un proceso democrático de la firma de los acuerdos se logra retomar y de verdad trabajar para fortalecer las instituciones, algunas se crearon en ese momento, otras son las mismas, es cosa de entrarle más de lleno.

Ejemplo es el TSE que es importante separar las funciones jurisdiccionales de las meramente administrativas electorales, donde si pueden participar los partidos políticos para que haya una balanza de intereses buscando de que las cosas se hagan bien pero en la parte jurisdiccional hemos visto resoluciones totalmente parcializadas, en el pasado.

Si creo que desde la perspectiva de los Acuerdos se avanzó un poco. En mi opinión, la única institución que de verdad se salva porque ha llegado a tener independencia es la Sala de lo Constitucional, pero a parte de eso es muy difícil encontrar instituciones que no estén dominadas por los intereses políticos.

Cuándo ustedes como gobierno estuvieron en esa negociación ¿cuál era la concepción que se tenía al crear esas instituciones como el Tribunal Supremo Electoral, la PNC y la Procuraduría de Derechos Humanos contraponiéndolo como están desarrollándose en este momento?

La visión era que estas instituciones deben de trabajar para los salvadoreños, para todos, y no deben de responder a intereses particulares de personas o grupos. Es un poco como un conjunto de instituciones trabajando todas bien, garantizan de que los salvadoreños tienen respetados todos sus derechos por igual.

La democracia en síntesis tiene dos componentes principales: uno es la libertad del ciudadano pero más que eso el respeto a todos los derechos individuales de todos los ciudadanos y eso es lo que deben garantizar la institucionalidad democrática de un país, el respeto a los derechos de todos, ahí donde no cabe la politización de la institución entonces ya no empieza a responder para todos sino para pocos y particulares.

Creo que la concepción de lo que se quería era de una verdadera democracia en El Salvador que se ha venido torciendo un poco, principalmente en los últimos diez años.

Haciendo un análisis de estos 23 años ¿Hay algo que no se ha cumplido de ese Acuerdo que ustedes firmaron?

Los Acuerdos fueron un entramado complejo de cosas que yo estoy seguro que si uno va a leer la última palabra del libro que se firmó alguien puede decir que específicamente no se cumplió a cabalidad, yo no creo que nada se haya dejado de tocar. Algunos están insatisfechos de la forma en que se cumplieron pero creo que lo importante no es tanto eso, el que garantizó el cumplimiento de los Acuerdos de Paz ya dio el finiquito que fueron cumplidos y eso habría que dejarlo así.

Lo importante es como seguimos fortaleciendo el país de aquí en adelante en temas que tal vez solo fueron tocados como la creación de la Policía Nacional Civil para garantizar de que esta respondiera a otra institución sino que respondiera como una institución nacional.

Pero que ha pasado, cada vez se ha venido politizando más, algunos dicen que habría que reempezar de nuevo, habría que generar nuevos requisitos para el que quiera pasar por la Academia Nacional de Seguridad Pública... en fin hay que seguir tocando los temas para ver cómo se enderezan las instituciones.

El tema de estas elecciones, de parte de la Asamblea, especialmente aquellas que son por mayoría simple, lo que hemos visto que se tienden a transar en los que van a dar los votos, no se vuelve una institución verdaderamente al servicio de los salvadoreños sino que al servicio de quienes nombraron esos representantes.

Esas son las cosas que creo yo que hay que ir viendo, no tiene nada que ver con cumplimiento o no cumplimiento, es simplemente que los Acuerdos de Paz fue el inicio del desarrollo de la democracia en El Salvador y hay que ir trabajando en ello.

¿Es necesario hacer una reevaluación como parte de ese proceso?

Yo creo que sí. Ahora que se ha firmado este protocolo por los partidos políticos creo que uno de los grandes temas es analizar la institucionalidad democrática en el país. Obviamente no se puede soslayar temas como la pobreza, la salud, la educación, la seguridad pública pero creo que lo que le genere estabilidad a un país es porque están todos los cimientos de una democracia bien fortalecidos y eso pasa por fortalecer las instituciones y despartidizarlas y volverlas al servicio de todos.

Tras ese episodio duro que significó la guerra para el país, ustedes llegaron a imaginar cómo ha recrudecido la violencia con el alza de los homicidios y extorsión?

Creo que estos son factores no del todo previsibles como tal, estos son elementos que tienen orígenes incluso no tan nacionales, las pandillas no nacen en El Salvador, nacen en Estados Unidos, llegan aquí y se transforman casi en organizaciones del crimen organizado y en ese sentido no se podía prever qué es lo que iba a ocurrir.

Siento que el recrudecimiento de un problema en el país es la falta de una atención adecuada en un momento dado. Siempre he mantenido la posición de que la seguridad pública no debe ser politizado y debe ser un tema nacional porque afecta a todos, y hasta el momento no se ha podido despolitizar. Se ha utilizado proyectos autónomos de cada gobierno cada quien le puso su nombre, empezó por mano dura, súper mano dura, la tregua, en fin y nada de esto ha venido dando resultados porque no ha habido un esfuerzo nacional por resolverlo.

Creo que es una buena oportunidad este protocolo con resultados positivos en temas que no debiesen ser particulares de grupos o partidos sino temas nacionales. Cuando hay acuerdos como lo hubo en Chile a partir del inicio de la democracia, el desarrollo ha sido espectacular porque todo el mundo ha respetado esos acuerdos y todo el mundo trabaja en lo mismo. Diferente que viene un gobierno y quiere implementar un proyecto de salud y viene otro gobierno y lo primero que hace es erradica ese y arma el de él y así sucesivamente, no se llegan a beneficios de largo plazo en muchas cosas.

Por eso es que hay ciertos temas que debieran haber como un esfuerzo porque todos nos pongamos de acuerdo y después todos tratemos de fortalecer ese programa.

Mire lo que costó llegar a un acuerdo en educación que se llamó Plan 2021, lo primero que hace un gobierno nuevo del FMLN es romperlo y botarlo y arma su propio esquema.

Mañana (hoy) se cumplen 23 años del Acuerdo ¿Qué recuerdos vienen a su mente de la época de negociación?

La negociación tiene varios momentos interesantes, algunos positivos otros no tantos. No se puede dejar de mencionar la ofensiva que casi rompe lo que fue todo el inicio del proceso.

Pero quizás al final, lo importante es que cuando uno genera el ambiente y todos adoptan una actitud para lograr algo, se puede hacer. Creo que en el mundo entero poca gente se imaginó que en un país como El Salvador pudiera ocurrir lo que pasó: los acuerdos y que después del cese de fuego no hubo un tiro más, eso es inédito en el mundo entero. El Salvador es el único país donde sucedió eso.

Más bien todo eso es lo que a uno le hace recordar la celebración porque todo el mundo empieza a hablar del aniversario etc. Para mi lo importante de recordar es que sí hubo, en primer lugar, un ambiente y en segundo lugar, se adoptó actitudes de querer resolver el problema y cuando eso ocurre, el problema se resuelve.

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