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En el Hospital Zacamil los pacientes esperan 101 días para realizarse una cirugía

La lista de espera para operaciones pasó de 67 días calendario en 2015 a 107 días en 2016. Cirujanos sostienen que ya se superó la capacidad del personal y recursos del hospital.

La falta de camas obliga a que varios pacientes se mantengan en los pasillos de Emergencias.

La falta de camas obliga a que varios pacientes se mantengan en los pasillos de Emergencias.  | Foto por elsalv

La falta de camas obliga a que varios pacientes se mantengan en los pasillos de Emergencias. 

Enfrentarse a una larga lista de espera es parte de la rutina que acompaña a los pacientes del sistema de salud público. Pero en el Hospital Zacamil, la espera para una cirugía electiva ha llegado a alcanzar un período de hasta 107 días calendario, tres meses y medio.

El tiempo de espera de los pacientes ha aumentado, considerando que la lista de espera del 2015 era de 67 días calendarios.

“Pero son 107 días a partir del día en que te veo y te digo cuándo te voy a operar, antes de eso has estado en la consulta, haciendo exámenes y evaluaciones; es todo un tiempo de espera para que te digan si te pueden operar”, declaró el cirujano pediatra, Andréjulio Gregori.

La problemática situación fue anunciada en octubre del año pasado por los médicos del hospital. Para ese entonces, Milton Brizuela, cirujano laparoscopista, informó que solo podían programar cirugías electivas hasta el 2016.

La subdirectora del centro, Antonieta Peralta, argumentó en ese momento que la situación se debía a que cada vez llegaban más víctimas de la violencia que requerían cirugías de urgencia, teniendo que posponer las electivas.

Pero Gregori aseguró que la suspensión se dio por orden directa de la dirección, ya que no había presupuesto suficiente para programar más cirugías electivas.

El Zacamil cuenta con siete quirófanos, pero por lo regular solo funcionan cinco.

Gregori expuso que a la falta de recursos se suma el considerable aumento de la demanda de atención médica para el hospital, debido al área geográfica en la que se encuentra.

“Nuestra capacidad fue sobrepasada y los materiales disponibles van disminuyendo”, dijo Gregori.

De acuerdo con un informe provisto por la Oficina de Información y Respuesta (OIR) del Ministerio de Salud, las especialidades médicas con mayor lista de espera son urología y ginecología, los pacientes deben esperar hasta tres meses para su operación.

Para comparar la situación respecto a años anteriores, El Diario de Hoy consultó cuál había sido la lista de espera de los años 2013 y 2014, pero el hospital contestó que no contaba con dichos datos.

El hospital sí pudo informar cuántas cirugías se realizaron en dichos años; a partir del 2013, los procedimientos quirúrgicos realizados comenzaron a incrementar.

En dicho año hubo 6 mil 594 cirugías realizadas, en el 2014 hubo 8 mil 66 y en el 2015 realizaron 10 mil 43.

Pero Brizuela opinó que el incremento de cirugías no ha significado una reducción en la lista de espera y continúan teniendo que suspender operaciones por factores como falta de camas o de insumos.

En 2014, tuvieron que ser diferidas mil 174 operaciones. El año pasado la cantidad fue de 733.

Según el informe de la OIR del Ministerio de Salud, la reducción de procedimientos en 2014 se debió a que se estaban realizando una serie de reparaciones en el área física de la sala de operaciones que incluyó la instalación de un sistema de aire acondicionado central.

Pero Gregori aseguró que la mayoría de las salas están trabajando con equipos mini split, que no son ideales para un quirófano.

Aunque las principales razones que impiden una cirugía son problemas atribuibles a los pacientes, como descompensación o procesos infecciosos secundarios.

En 2015, hubo 447 operaciones que no pudieron realizarse por problemas con equipo del hospital, como el aire acondicionado, por situaciones como la falta de camas, de personal de enfermería o anestesia; así como problemas atribuibles a los médicos o de falta de materiales, insumos o en los quirófanos.

Brizuela explicó que la contaminación de la sala a veces se da por el tipo de patología que presentó el paciente que fue operado previamente.

Añadió que suele ser un problema serio porque en el Zacamil los quirófanos son los mismos para las cirugías electivas y las de emergencia.

El año pasado también hubo 138 cirugías suspendidas por problemas de materiales e insumo.

Otras 38 fueron interrumpidas por falta de camas hospitalarias.

En promedio, los pacientes que lograron que les reprogramarán sus cirugías tuvieron que esperar otros 45 días calendario para su intervención, al menos ese fue el caso de las especialidades de cirugía ginecológica y pediatría, según la OIR.

Complicada espera

Pero para los médicos, los datos brindados por el Ministerio de Salud no reflejan del todo la realidad que deben vivir los pacientes.

Justo esta semana, un paciente perdió la cirugía que había esperado por un año por problemas de abastecimiento de medicamentos, informaron.

Carlos Ramos Hinds, cirujano general y de videolaparoscopía, dijo que su paciente estaba esperando para una colecistectomía por cálculos en la vesícula.

Pero el paciente también padece de hipertensión y debía mantenerse bajo un estricto tratamiento para controlar la presión. Dos semanas antes de su operación hubo carencia del medicamento, su presión se elevó y ya no pudo ser operado.

Ramos Hinds exteriorizó su frustración; explicó que muchos de sus pacientes se terminan complicando mientras esperan y deben ser operados de emergencia.

Pero hay emergencias que también deben tener su tiempo de espera.

Un cirujano de Ortopedia informó que un paciente que llegue de emergencia con una fractura debe esperar más de 15 días para que le realicen la osteosíntesis, un procedimiento para unir los fragmentos de un hueso fracturado.

“En estos momentos estoy programando cirugías hasta para noviembre de este año”, informó el cirujano, esta semana.

Brizuela dijo que, en su caso, está programando cirugías gastrointestinales para mayo.

“Son cirugías electivas, que gravitan con emergencias, pasan sufriendo de dolores y malestares permanentes, pero no los podemos programar antes por falta de cupo”, expresó el cirujano.

La semana pasada se generó un problema que complica aun más la situación de la lista de espera.

El único autoclave que funciona del hospital falló y tuvieron que suspender cirugías electivas el viernes 5 de febrero porque no había equipo ni ropa esterilizada suficiente.

El hospital cuenta con tres autoclaves, pero solo uno funciona.

Una trabajadora de arsenal dijo que el equipo fue adquirido hace dos años, pero ya empezó a fallar; además, deben enfrentar sobrecarga laboral para poder atender la demanda solo con un equipo.

En algunas ocasiones, el personal ha tenido que movilizarse a otros hospitales para poder esterilizar los paquetes que serán utilizados en los quirófanos.

El 2013 fue un año de protestas para el Zacamil.

La falta de lavadoras y de equipos de autoclave elevó la inconformidad de los trabajadores que mantuvieron protestas hasta que el Gobierno se comprometió a invertir en el hospital.

“Y si compraron un nuevo autoclave, pero nos mandan aparatos que terminan funcionando solo un rato, son medidas tapa agujeros que al final abren más el problema”, opinó Gregori.

Ausentismo de pacientes

Entre el jueves 4 y viernes 5 de febrero, al menos cuatro cirugías electivas fueron suspendidas por el problema con el autoclave, dijo Gregori.

Pero, lo que llamó la atención a los médicos fue que ocho pacientes más no llegaron para su operación.

En los datos brindados por la OIR sobre las causas de suspensión de cirugías, hubo 707 que no pudieron realizase por problemas atribuibles al estado del paciente, a insumos, al médico, al equipo, al quirófano o a falta de preparación preoperatoria.

Pero además, hubo 765 pacientes que no se presentaron a su operación.

Para Gregori esto puede deberse a los mismos problemas del hospital, a la espera que deben enfrentar, pero también a la situación de inseguridad que rodea tanto al hospital como a las zonas de donde provienen la mayoría de los pacientes.

“Hay pacientes que no pueden venir ni con su DUI por el riesgo que corren en su camino al hospital”, comentó el médico.

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