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Gobierno aumentó gasto en $55.4 Mlls.

Datos del BCR revelan que a junio de 2015 creció el gasto en comparación con junio 2014

Datos del BCR reflejan un incremento en el gasto corriente y superfluo, versus la poca inversión. Foto EDH / Archivo

Datos del BCR reflejan un incremento en el gasto corriente y superfluo, versus la poca inversión. Foto EDH / Archivo

Datos del BCR reflejan un incremento en el gasto corriente y superfluo, versus la poca inversión. Foto EDH / Archivo

El Gobierno salvadoreño incrementó el gasto corriente y redujo la inversión pública en comparación a 2014, según reportan estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR) basadas en los datos del Ministerio de Hacienda. 

Con datos actualizados hasta junio de 2015, el gobierno reporta un aumento en comparación con el mismo mes de 2014 de $55.4 millones (2.4%) en gasto corriente, es decir, pago a proveedores, salarios, materiales y otros. 

Hasta junio de 2014, había reportado $2,277.6 millones en gasto corriente, mientras que para el mismo período de 2015 reporta $2,333 millones en ese mismo rubro. 

Por otra parte, también se registra un incremento del 3% en el rubro de consumo (compras diversas) con respecto al mismo período de 2015, lo que implica un monto de $47 millones. 

En el primer trimestre de 2014 el consumo reportado era de $1,579.6 millones, mientras que para 2015 es de $1,627.2 millones.
El dato anterior contrasta con el decreto de austeridad que lanzó el gobierno el año pasado y que ponía fuertes restricciones al gasto superfluo del Ejecutivo. Es más, suspendía los viajes al exterior de funcionarios cuyos  gastos tenían que ser cubiertos por el Estado.

Dicho decreto también prohibe  la utilización de fondos públicos para pagar alimentos, bebidas, refrigerios a empleados que no sean café, azúcar y agua purificada.

Esa política de austeridad no concuerda con las cifras del Ministerio de Hacienda, en vista de que se reporta un incremento en el ahorro de sólo $4.1 millones, pese a que el gobierno asegura haber ahorrado varios millones con la implementación de dicha política. 

Asimismo, los datos revelan que, comparado con el primer trimestre de 2014, el gobierno redujo la inversión pública en $4.6 millones, es decir un 1.6%.  En junio de 2014, la inversión alcanzada era de $297 millones, mientras que en el mismo mes de 2015 alcanzó $292.4 millones. 

Tendencia se mantiene
En ese sentido, la tendencia de reducción de la inversión pública ha sido a la baja. En 2013, el gobierno cerró con una inversión de $726.5 millones, pero en 2014 bajó a $624.6 millones, una diferencia de $101.9 millones.

Esto implica que se han dejado de hacer obras importantes y de generar empleos, pero se ha elevado el gasto en publicidad y otros rubros incluidos en el gasto corriente.

En tanto, el comportamiento del gasto muestra una tendencia a la alza durante los últimos cuatro años. 
Las cifras del Ministerio de Hacienda señalan que el gasto corriente ha subido de $4,245.3 millones en 2011 a $4,714.8 millones en 2014, es decir que hay una diferencia de $469.5 millones. 

De acuerdo con el analista económico Claudio De Rosa, este aumento del gasto, además del incremento del pago de intereses por el servicio de la deuda, que han crecido en $10 millones, está provocando un déficit fiscal (cuando el dinero utilizado es mayor al recibido).

“Mientras el gasto aumenta, el gobierno toma todos los ingresos tributarios adicionales, de los cuales la gran mayoría corresponde al ingreso de transacciones financieras. Si sumamos los 10 millones de dólares de intereses (por el servicio de la deuda), quedamos en que esto tiende a aumentar el déficit fiscal”, sostuvo De Rosa.

De acuerdo con el economista, la estrategia que utiliza el Gobierno para bajar el déficit fiscal es reducir la inversión pública. A su juicio, la reducción en la inversión pública provoca que se aplique un freno adicional a la actividad económica y genera pobre crecimiento económico.

Poco crecimiento
Según datos del Ministerio de Hacienda hasta abril de este año, el país reporta un escaso crecimiento económico. Hasta lo que va del año, los ingresos tributarios han crecido en un 1.1%, es decir $18.1 millones con relación a 2014.

Este incremento, de acuerdo con el economista Claudio De Rosa, podría deberse a la implementación del impuesto a las operaciones financieras, por lo que no ha habido mayor ingreso por la vía de la recaudación. 

Según De Rosa, el incremento de $18.1 millones podría guardar relación con los $19.2 millones recaudados por el impuesto a las transferencias bancarias. 

Por otra parte, prevé que no habrá un crecimiento económico del 2% como lo ha proyectado el gobierno, en vista de una serie de factores como la baja inversión y la sequía que ha afectado al país.

“El Presidente del Banco Central de Reserva dice que el crecimiento depende de cuánta inversión extranjera venga. Sigue aletargada la inversión privada y la inversión pública retrocede. Si le sumamos el efecto de la sequía todo indica que deberíamos tener un crecimiento muy pequeño”, sostuvo el analista.

De acuerdo con el también economista Rafael Lemus, los problemas de la baja inversión pública se vienen arrastrando desde el año 2014. 
“El año pasado quedó bien corta la inversión, y de hecho, parte de los problemas del crecimiento del año pasado tuvo que ver  con el bajón a la inversión pública. Este año el crecimiento andará más o menos igual”, aseguró. 

De acuerdo con Lemus, la falta de inversión en proyectos de gran envergadura como el Puerto de La Unión y el Fomilenio II (que aún no arranca) no permitirán un aumento en el crecimiento económico.

“Cuando uno empieza a ver los mega proyectos, no hay tal crecimiento; ni el Aeropuerto, ni el puerto, ni Fomilenio. Ese sustento de más inversión y más fuerza ni se va dar ni va a mejorar mucho en los próximos meses”, opinó el economista.

Según dijo, hay indicios de que no habrá un crecimiento por encima del 1% que reportó el país en 2014.
 “Lo único que ha ayudado un poquito son los precios de la gasolina, que eso le da un poquito más de respiro a la gente y hay un poquito más de consumo, pero de ahí las otras cosas son bien marginales”, consideró el especialista.

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