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Firmantes de la paz respaldan el llamado de poner fin a la confrontación

David Escobar Galindo, Salvador Samayoa y Mauricio Vargas reaccionan al pedido del expresidente Cristiani a cesar la venganza y el irrespeto a los derechos

Firmantes
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Tres firmantes de los Acuerdos de Paz coinciden con el llamado que hace el expresidente de la República, Alfredo Cristiani, de ponerle fin a la confrontación y al atropello de los derechos fundamentales de las personas, pero también a recuperar el espíritu, actitud y compromiso que puso fin a la guerra en 1992.

Cristiani instó a reflexionar sobre la confrontación socio-política que se recrudeció con el proceso judicial al que fue sometido Flores.

Salvador Samayoa ve en el comunicado publicado por el expresidente Cristiani, dos elementos: “el primero, aunque no lo diga exactamente con esas palabras, se refiere a erradicar el odio, el rencor, el ánimo revanchista, la manía persecutoria, la intención de linchar políticamente y de humillar socialmente al adversario que algunos altos funcionarios del gobierno anterior y algunos dirigentes de partidos políticos exhibieron en el caso de Francisco Flores”. 

Para el firmante de la paz, “esas actitudes definitivamente deben erradicarse. Son mezquinas, negativas, cobardes, injustas, antidemocráticas y solo refuerzan el círculo vicioso de la confrontación estéril, el resentimiento y la venganza”. 

Un segundo elemento que señala es: “el llamado a recuperar el espíritu de diálogo respetuoso y constructivo que privó en las negociaciones de paz”.

El también negociador y firmante de los Acuerdos de Paz, David Escobar Galindo, recordó que el fin de la guerra salvadoreña plantea, en la actualidad, el ejercicio de “oírse” entre sectores que pueden parecer antagónicos pero que deben de manejar diferencias de forma razonable para evitar el choque de manera permanente, sobre todo en el plano político.

“En el país se debe de recuperar el espíritu de la democracia en el cual los diferentes y los contrarios puedan interactuar porque el diálogo lleva a la concertación bajo un método de trabajo y la construcción de una agenda”, subrayó Escobar Galindo.

El también escritor consideró que el planteamiento hecho por Cristiani sobre la necesidad de apostar por la concertación y por el diálogo para frenar la polarización política, obliga a entrar a una “nueva fase” de entendimientos, condicionado a que no hay espacios de entendimiento entre las fuerzas económicas y sociales.

Además reconoció que este es el momento “más oportuno” para empezar a construir estas plataformas de concertación y que los actores políticos, sobre todo los partidos y funcionarios, deben de cambiar su actitud para fortalecer este proceso.

“Si esto se logra las fuerzas políticas y las instituciones van a poder recibir los beneficios que la población necesita, ya que el pueblo necesita soluciones que se construyen por la vía del entendimiento razonable y responsable, es un legado de los Acuerdos de Paz”, analizó el académico.

Para el también firmante y ahora diputado Mauricio Vargas la referencia que hizo Cristiani sobre el contexto en que pactaron la paz fue porque en aquel momento fue posible “dejar a un lado todas las diferencias” y bajo condiciones de respeto mutuo se obtuvo una gran victoria para la población.

“Tuvimos respeto mutuo, sano juicio y buen criterio para, a pesar de las diferencias que teníamos, llegar a un acuerdo”, apuntó.

Pero en el momento actual, Vargas considera que “la lucha de clases está presente, la intimidación, la matonería política el balance de fuerzas y la aritmética legislativa, la imponen ahí”.

Sobre ese tema, Samayoa considera que “el problema no es tanto que las fuerzas políticas no enfrenten sus diferencias de manera relativamente civilizada; el problema es que les falta con mucha frecuencia contrastar sus posiciones con inteligencia, con respeto y con mayor sentido de responsabilidad”.

En ese sentido, compara la actitud y capacidad con la que negociaron la paz hace más de dos décadas. 

“Creo que en conjunto, los dirigentes que negociaron la paz mostraron una inteligencia y una capacidad política que ahora no se ve. El respeto al adversario es fundamental. El dirigente debe ser sólido en defensa de sus principios, pero a la vez debe ser respetuoso. Insultar y descalificar cualquier mediocre o cualquier bobo lo puede hacer, en cambio para construir y para producir resultados hace falta otro tipo de fortaleza de carácter, además de visión, perseverancia y lucidez”, afirmó.

Diálogo y eficacia

Desde el gobierno se ha venido defendiendo su visión y mecanismos de diálogo.

Sobre ese punto, Escobar Galindo considera que mecanismos del gobierno como la mesa interpartidaria si bien es una propuesta válida, insistió en la necesidad de un procedimiento y una estrategia para que el diálogo genere frutos.

“No basta con voluntad, el método es fundamental, hay que asumirlo porque el diálogo no debe de ser hablar, a secas, hay que interactuar de forma constante porque la realidad está empujando a concertar, porque la sociedad civil hoy es más exigente y pide negociar todos los días”, enfatizó el académico.

En ese sentido, Samayoa es más crítico. Cree que “al gobierno, más que esfuerzo de diálogo y de concertación, le falta método y eficacia”. 

“Yo creo en la buena disposición del presidente, pero no creo en la eficacia de las plataformas y en los mecanismos de diálogo que está promoviendo el gobierno. A la oposición también le falta claridad de propósito, método, perseverancia y madurez para contribuir mejor a resolver los problemas del país”, plantea.

Para Vargas, en este momento no está primando los objetivos nacionales, sino la partidocracia.

Se buscó, a través del portavoz de la Presidencia, Eugenio Chicas, obtener la opinión del presidente Salvador Sánchez Cerén, como firmante de los Acuerdos de Paz, incluso se le mandó las preguntas por correo electrónico a la asistente de Chicas, pero estas no fueron respondidas.

También se buscó al secretario de Gobernabilidad y Comunicaciones, Franzi Hato Hasbún, pero se informó que estaba en una reunión y que una encargada de comunicaciones correspondería la llamada, lo cual no se hizo al cierre de esta nota.

Desde el FMLN sí hubo una reacción al llamado de Cristiani. En una entrevista radial, Medardo González dijo que llegar a acuerdos que “no sean pacíficos” no están en su agenda y recalcó que el diálogo sigue siendo necesario.

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