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Exdirector del ISSS deberá justificar $53 mil de ingreso ante tribunal

Leonel Flores sosa percibió $76 mil al cierre de 2010 en concepto salarial anual en la Universidad de Maryland, EE. UU., donde laboraba desde 2005. Embajada de El Salvador en Washington negó datos sobre pago por empleo a Flores. 

Leonel Flores Sosa

San Salvador, 17 de junio de 2011 | Foto por LL

San Salvador, 17 de junio de 2011

El exdirector del Seguro Social en el gobierno de Mauricio Funes, Leonel Flores Sosa, deberá justificar ingresos por 53 mil dólares al año ante la Cámara Segunda de lo Civil, que lo enjuicia por presunto enriquecimiento ilícito.    

Flores Sosa declaró recientemente  que obtenía ingresos al año por 130 mil dólares cuando residía en Estados Unidos. 

Pero la Universidad de Maryland, donde laboró, da cuenta de que percibió entre 66 mil y 76 mil dólares al año en esa casa de estudios.

Esto se puede verificar en los ejercicios fiscales de la Universidad de Maryland, donde se desglosan las plazas de los trabajadores y sus respectivos salarios anuales.

Al mismo tiempo, Flores Sosa tenía un puesto en la Embajada de El Salvador en Washington DC, pero esa misión no ha informado de cuánto era su salario. 

Exfuncionarios de esa legación dijeron que su salario podría andar hasta en tres mil dólares, pero aun así tampoco se justifica la diferencia.

El exfuncionario declaró el año pasado a un medio televisivo local que antes de asumir la dirección del Seguro Social, él tenía inversiones e ingresos de $130 mil al año en Estados Unidos, además de los de la esposa, lo cual le hacía un total de $200 mil anuales.

Pero la incongruencia entre los depósitos en sus cuentas bancarias y las de su esposa, y los ingresos como director del ISSS puso a Flores Sosa bajo la mira de Probidad y luego de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que al final ordenó abrirle juicio  por haber “suficientes indicios” de enriquecimiento ilícito.

Según la Corte, Flores no pudo justificar el ingreso de más de $600 mil en sus cuentas bancarias si se partía de sus únicos ingresos salariales reportados: los $3,700 del ISSS.

Antes de dirigir al ISSS, Flores se desempeñó como ministro consejero para los salvadoreños en el exterior en la embajada salvadoreña en Washington.

Según registros de la Cancillería facilitados a este periódico, el exfuncionario ocupó el cargo en Washington del 1 de mayo de 2010 al 14 de enero de 2011. Pero al solicitarle cuál fue el monto de lo remunerado por esa plaza, no proporcionaron ese dato.

El Diario de Hoy pidió declaraciones al respecto a Flores Sosa por medio de su cuenta de Twitter, pero no respondió.

El exfuncionario tiene pendiente probar ante los tribunales el vínculo  que alega que tiene con una empresa en Estados Unidos, de la que aseguró ser accionista y percibía altos ingresos al mes, pero que ha sido desmentido por socios de la misma.

De la misma manera, El Diario de Hoy ha publicado sobre el impago de una vivienda por parte de Flores y su esposa antes de que asumiera el cargo en el ISSS, por lo que les embargaron el inmueble.

Antes de estas publicaciones, el exfuncionario había insistido en tener todo en orden y que antes de  dirigir el ISSS, él no venía de cero, sino de una vida de “éxito profesional” en Estados Unidos, en donde dijo que poseía fondos suficientes ahorrados fuera del sistema bancario, los que había obtenido con su trabajo de una década en Estados Unidos, entre ellos el que desempeñaba en una clínica de VIH en jóvenes en la Universidad de Maryland.

De ingresos como empleado se pudo comprobar que de esos $130 mil al año que dijo haber tenido en el país norteamericano, los que arroja la Universidad de Maryland en sus  ejercicios fiscales autorizados para la Escuela de Medicina, donde él trabajaba dan cuenta que Flores Sosa recibió inicialmente en salarios al año  $60, 900 en 2005 y en el último año (2010) $76,930.

Esos registros se pueden consultar en físico en la biblioteca de la Universidad en la Ciudad de Baltimore. 

Flores Sosa terminó su contrato por el cierre de la plaza en 2010 y luego se incorporó al gobierno de Funes.

Después de que la Corte ordenó enjuiciarlo, luego que la sección de Probidad determinara que no había logrado justificar todos sus ingresos,  Flores apareció en una entrevista en canal 12 , donde dejó entrever que  él tenía una vida económica holgada en Estados Unidos.

“Yo ganaba $130 mil  al año, más los ingresos de mi esposa (Denise Karina Hernández, también procesada). Entre los dos llegábamos a $200 mil. Aquí (en el ISSS) en tres años gané menos de $200 mil”, afirmó el exfuncionario en la entrevista a finales de noviembre.

En la misma entrevista, declaró que él no registró sus ahorros en el sistema bancario estadounidense para evitar el pago de impuestos y lo justificó en que era una práctica habitual de los salvadoreños migrantes en ese país “guardar dinero en colchones y caja fuerte”.

Pero según la Sección de Probidad de la Corte, el ahora enjuiciado no justificó la procedencia de más de $600 mil  que ingresó a cuentas bancarias en El Salvador durante los tres años y medio que trabajó en la dirección del Seguro Social.

Probidad también determinó que Flores no justificó debidamente  que recibiera $12 mil mensuales producto de su participación accionaria en una empresa afincada en Manassas, Virginia. 

La investigación que  sobre el presunto enriquecimiento ilícito del el exfuncionario del gobierno de Funes genera gran interés en la comunidad salvadoreña en el Área Metropolitana de Washington, porque, en primer lugar, fue una persona que participó activamente en la campaña electoral en apoyo a Mauricio Funes en Estados Unidos.

Flores Sosa es un amigo personal de Funes, tanto que tras acabar este último la presidencia, declaró haberlo acompañado en viajes privados al periódico digital El Faro. Incluso dijo que hacían “la cabuda” para pagar los vuelos. 

Niegan que sea accionista

También llama la atención en la comunidad salvadoreña en Washington el hecho de que, en su declaración patrimonial, Leonel Flores dijera a la Corte salvadoreña que era accionista de una empresa dedicada al rubro de limpieza registrada como Best Quality Service LCC, y que esta le transfería cada mes más de $12 mil 419.

   No obstante, una investigación de El Diario de Hoy en Washington constató a través de algunos de los propietarios de la compañía radicada en Manassas, Virginia, que no habían tenido relación alguna con el exdirector del Seguro Social ni existía transferencia de utilidades o pagos por ser accionista.

En la resolución emitida por la Corte el pasado 26 de noviembre en la que ordena abrirle juicio a Flores Sosa, se lee que Probidad no encontró evidencia de ese vínculo empresarial con Best Quality Service LLC.

Probidad informó a la Corte que Flores Sosa había presentado nada más la fotocopia de una carta escrita en inglés, rubricada por un supuesto presidente de la compañía llamado Félix Carrera, en la que hacía constar que por acuerdo se le trasladarían $12,419 al mes al exdirector del ISSS en concepto de accionista.

Además, dijo Probidad, dicha carta nunca fue traducida o legalizada.

La segunda razón que hizo dudar a Probidad es que la misma embajada de EE. UU. en El Salvador le informó que, según indagaciones hechas, a Flores no lo conocían en la dirección de la empresa que él reportó.

Pero según la investigación de El Diario de Hoy, Carrera, quien firmó esa carta presentada ante Probidad por Flores fue un empleado de la firma, pero ya no trabajaba para ellos.

Carrera, un inmigrante de origen peruano, también firmó una carta con la que Flores Sosa consiguió el crédito de medio millón de dólares para comprar una casa en la colonia Escalón con el estatal Banco Hipotecario.

Socios de Best Quality Service LLC dijeron a este periódico que Carrera dejó de trabajar para ellos al haber cerrado operaciones en el Estado de Pensilvania, donde gerenciaba unos contratos de limpieza en edificios de oficinas en ese mismo Estado.

De momento, el juicio contra Flores Sosa sigue en la Cámara Segunda de lo Civil de San Salvador, aunque la Fiscalía, bajo la batuta de Douglas Meléndez, ha dicho que ya le abrió un proceso penal. 

“Yo tenía mis inversiones”

Flores ha insistido en que no se le dio oportunidad de defenderse y aclarar sus finanzas, pero que estaba pendiente de hacerlo durante el juicio. También ha dicho que sus gastos los ha enfrentado con sus salarios e inversiones. “El salario aquí era de $3 mil 700. ¿Acaso pensaban que yo con ese salario iba a mantener a mis dos hijos en universidades norteamericanas, a darles de comer, darles vivienda y para comprar casa en El Salvador? Yo tenía mis inversiones”, ha justificado el extitular.

Sin embargo, los registros públicos de bienes raíces del Estado de Maryland también reflejan que el núcleo familiar de Leonel Flores y su esposa, Denise Hernández, no logró honrar una deuda adquirida para la compra de una vivienda en ese Estado.

Después de algunos cambios y refinanciamiento del inmueble ubicado en el condado de Montgomery, este finalmente fue embargado por el banco con una de las figuras jurídicas que permiten las reposesiones por parte de las instituciones financieras cuando los deudores no logran saldar la cuenta.

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