Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Escuelas entre frijoles duros o blanditos

Directores y profesores de distintas escuelas afirman que la calidad de los frijoles han mejorado, con respecto a años anteriores.

Refrigerio escolar

En el Centro Escolar General Tomás Regalado, de San Bartolomé Perulapía, Cuscatlán, las madres explican que en los últimos tiempos los frijoles han salido blanditos. | Foto por Lissette Monterrosa

En el Centro Escolar General Tomás Regalado, de San Bartolomé Perulapía, Cuscatlán, las madres explican que en los últimos tiempos los frijoles han salido blanditos.

En general los profesores responsables de los centros escolares señalan que los productos que el Ministerio de Educación (Mined) distribuye a los centros educativos, como parte del Programa de Alimentación y Salud Escolar (PASE), tienen mejor calidad que años atrás.

Sin embargo, aún hay excepciones en que los granos salen duros para cocerlos o en mala calidad.

Marlene Elizabeth López López, directora del Centro Escolar General Tomás Regalado, de San Bartolomé Perulapía, en Cuscatlán, define como “aceptable” la calidad de los frijoles, el arroz, el aceite, la bebida fortificada e incluso la leche que les dan como parte del programa Vaso de Leche.

“Hace años los frijoles eran duros, pero de  un tiempo acá las señoras (que cocinan) me dicen que están blanditos. A veces hay alguna bolsa que viene abierta, pero imagino que es en el momento de que los bajan del furgón para ponerlos en el carro donde los voy a retirar”, explicó.

Según German Moisés López Jiménez, director del Centro Escolar San Bartolomé Perulapía, donde por la mañana se atiende a estudiantes de tercer ciclo y por la tarde el bachillerato, supone que hoy en día hay un control de calidad de los productos e incluso señala que en el caso de la leche les dan instrucciones precisas para manejarla.

En la Escuela Parvularia San Bartolomé Perulapía, aseguran que la calidad de los productos que les dan es buena, pero según la directora del centro, Ada Vilma García Sandoval, “los frijolitos a veces sí (han salido duritos pero se les da más tiempo de cocimiento y queda bien”.

Para Rosa María Raymundo, directora del Centro Escolar San Pedro Perulapán, siempre en el departamento de Cuscatlán, la calidad hoy es buena. 

“Tal vez al inicio del programa (salían mal los productos) pero después lo han mejorado porque ahora la misma señora (cocinera) me dicen que los frijoles se ablandan rápido”.

Sin embargo, también hay centros que no han corrido con la misma suerte.

 Noél López, director del Complejo Educativo de Guaymango, en Ahuachapán, contó que el frijol no siempre les ha salido blandito lo que les obliga a gastar más gas para cocerlos. 

Debido a ello han optado por cocinar con leña.

Y también hay testimonios como el de Dagoberto Chacón, encargado del programa de alimentos del Centro Escolar Doctor Sixto Alberto Padilla, de Jujutla, en Ahuachapán, que dan fe de que los productos en algunas oportunidades llega en mala calidad.

“En este último período nos fallaron un poco. Nos salió un saco de frijol con gorgojo. Venía como picado, pero sólo fue uno, lo demás estaba bien y hemos salido adelante”, añadió Chacón.

Las historias de escuelas ubicadas en localidades del oriente del país son similares respecto a la buena calidad de los productos.

“Cuando comenzó el programa los frijoles que recibíamos era un poco duros, ahora la calidad de los frijoles es excelente, igual el arroz. Yo veo que han hecho buena contratación de las empresas que proporcionan los alimentos, ya no digamos la leche (fluida)”, expuso un docente en el Centro Escolar Ereguayquín, de Usulután.

Para Rodolfo Ayala, subdirector del Complejo Educativo Intipucá, también la calidad es buena, aunque hace la observación de que los desayunos basados en arroz, frijoles y el vaso de leche resulta una dieta muy pobre para los estudiantes y sería beneficioso que les incluyeran una fruta al día. 

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación