Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

A David lo raptaron para asesinarlo con barbarie

David O. se convirtió en otra víctima inocente de la violencia. Foto EDH /Archivo

David O. se convirtió en otra víctima inocente de la violencia. Foto EDH /Archivo

David O. se convirtió en otra víctima inocente de la violencia. Foto EDH /Archivo

David O., un niño de 10 años, fue raptado por pandilleros la tarde del 11 de julio pasado cuando regresaba de estudiar del centro escolar Felipe Soto en Santa Cruz Michapa, Cuscatlán. El menor, quien vivía solo con su abuela porque sus padres residen en Estados Unidos, cursaba cuarto grado.

Sus familiares, al ver que ya había pasado la hora en la que normalmente llegaba a la casa después de estudiar, decidieron ir a poner la denuncia de desaparecido en el puesto de la Policía en el referido municipio.

Además, con la ayuda de vecinos y amigos emprendieron su búsqueda sin resultados. No fue hasta la mañana siguiente, 12 de julio, que la policía fue alertada del hallazgo del cadáver del menor en el sector conocido como El Arenal, límite entre Santa Cruz Michapa y San Pedro Perulapán.

Había sido mutilado y estaba enterrado a poca profundidad cerca del kilómetro 26 de la carretera Panamericana.

David O. podría haber muerto porque estudiaba en una zona asediada por pandilleros, rivales de los mareros que operan en el lugar donde él vivía. Un año antes, sus padres lo mandaron a traer junto a su hermana rumbo a EE. UU., pero solo ella se fue. Hasta la fecha, las autoridades no han capturado a los responsables de su muerte.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación