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Culmina querella entre Enel y CEL ante el CIADI con entrega de laudo

Ya no queda posibilidad de revivir litigio a futuro por las partes del asocio público-privado integrado por la CEL y la italiana Enel Green Power

La disputa entre la estatal Cel y la empresa italiana Enel, por el manejo de una geotérmica, ha sido cerrada en los Estados Unidos ante el Ciadi, instancia para el arbitraje y conciliación de este tipo de casos.
La disputa entre la estatal Cel y la empresa italiana Enel, por el manejo de una geotérmica, ha sido cerrada en los Estados Unidos ante el Ciadi, instancia para el arbitraje y conciliación de este tipo de casos.

Este lunes quedó cerrado definitivamente en Washington DC el conflicto que por ocho años complicó la relación comercial y legal entre la empresa geotérmica italiana  Enel Green Power con el Estado de El Salvador.

   El Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), en el Banco Mundial, fue el escenario de la entrega del laudo de cierre definitivo de este litigio por la vía negociada entre las partes.

La ceremonia, para la que según Gonzalo Flores, consejero principal del organismo, no existe un protocolo formal, por no estar normada en los procedimientos del centro de litigios,  se realizó sin mayores preámbulos en un salón de uno de los  edificios administrativos del Banco Mundial.

Sin más, Flores entregó a las partes sendas copias del laudo que certifica el cierre del caso CIADI No-ARB/13/18 entre Enel Green Power contra el Estado de El Salvador.

Los documentos fueron recibidos por Nicola Melchiotti, gerente regional del consorcio italiano para México y Centroamérica, y el Fiscal General de El Salvador, Luis Martínez, como representante del Estado.

Melchiotti  agradeció las buenas disposiciones de todas las partes para poner fin a una querella con la que la empresa italiana recuperó sus inversiones realizadas en el país desde el año 2002 cuando se firmó el asocio público-privado con la CEL para la generación de energía geotérmica, y fomentar así la producción de electricidad a menor costo para los consumidores con esta fuentes renovables.

“Han sido años complicados para todos los que participaron en este proceso, pero hemos encontrado una manera ordenada y cordial de resolver nuestras diferencias. Enel termina este proceso arbitral con satisfacción. Hemos logrado solucionar un tema que nos preocupaba mucho, a pesar que se haya llegado a esa decisión de salir del país creo que estamos satisfechos con el proceso así como el resultado”, declaró Melchiotti.
El ejecutivo de Enel agregó: “En comparación con la situación que estábamos, este es un buen resultado, por lo que estamos satisfechos”.
En el acto, que no duró más de 12 minutos en la misma sala del edificio donde a finales del año pasado se realizaron reuniones a puerta cerrada entre las dos partes y las que facilitó el organismo multilateral, también estuvo la secretaria del tribunal arbitral del organismo, Mercedes de Kurowski.

Por su parte, el FiscalGeneral, Luis Martínez, agradeció la buena disposición del centro de arreglos por permitir los espacios de negociación para que las partes llegaran al cierre del caso con la firma del Acuerdo Marco en diciembre de 2014, que permitió desmontar todos los frentes de batalla del conflicto que estaban abiertos en distintas instancias judiciales, tanto dentro como fuera de El Salvador.

La empresa italiana recuperó con esa venta los más de $200 millones de dólares que tenía invertidos en el país al vender al gobierno, a finales del año pasado, las acciones del asocio que inicio en 2002 con la CEL, en el que la autónoma tenía designada a su  subsidiaria, LaGeo. 

“Estoy muy complacido, contento y emocionado por este feliz término. Creo que se impuso la razón y de nuestra parte el interés de la nación y del Estado salvadoreño sin afectar a un socio al cual invitaron y lo mal aconsejaron, pero eso es parte de la historia que ya borramos, así hoy se comienza a escribir una nueva historia para el país y un desafío muy grande para los funcionarios de CEL de hacer bien las cosas”, acotó Luis Martínez.

Los abogados Luis Parada, del bufete Foley Hoag, de la defensa de El Salvador, así como Ignacio Anzorena Suárez, del Clifford Chance, que fungió como representante legal de la demandante en Washington, valoraron como positivo llegar a un acuerdo negociado en una querella que planteaba para sus despachos legales un conflicto agudo para desarrollarse en muchos años ante las instancias del CIADI.

Negociar, mejor opción

Luis Parada, que en declaraciones dadas con anterioridad a El Diario de Hoy recordó su papel como un mediador para convencer a las autoridades del Gobierno de El Salvador para que reconocieran la conveniencia de optar por una solución amistosa, por tener en frente un conflicto donde se preveía que no habría ni un solo ganador, sino dos perdedores, matizó su postura para recapitular el caso.

“Para nosotros, en Foley Hoag ha sido un gran placer de cambiar de un canal de litigio a negociación y algo fundamental ha sido la confianza que ha habido en las dos representaciones legales de las partes, porque sin esa confianza que trabajamos juntos con Ignacio (Anzorena) con quien tuvimos desde el principio ese respeto mutuo como colegas para llegar acuerdos sustanciales. Para mi este es el laudo por el que me siento más orgulloso”, razonó el abogado Luis Parada.

Titular de CEL cree que era cuestión de trámite

En presidente de CEL, David López Villafuerte, que acudió en la comitiva junto al secretario de asuntos jurídicos de la Presidencia de El Salvador, declaró fuera del tribunal que para la autónoma el caso CIADI era un cascarón desde diciembre del año pasado que se firmó y realizó la compra de las acciones que tenía Enel y la disolución del asocio.

El funcionario agregó que la parte que había quedado pendiente de cumplir en El Salvador, que consistía en fin de los procesos civiles en los tribunales salvadoreños contra ex funcionarios de gobierno y ex empleados de la empresa italiana,  ya no involucraba a Enel, aunque el Acuerdo Marco, se plasmó en un documento de 10 páginas donde se incluía el espacio temporal para cumplir las disposiciones pautadas, exigía el cumplimiento estricto de todos los literales.

“Desde el 2 de diciembre sabíamos que esto ya había terminado. Sólo faltaba resolver unas cosas pequeñas, pero el CIADI era un cascaron, y no había nada que esperar, pero había cuestiones internas en las que Enel no estaba metido, así que para mí hasta mucho se tardó para meter la cuestión de terminación, pero sabíamos que era un cascarón, y no iba proceder una demanda futura, ya que el 2 de diciembre habíamos solucionado el 99.9 por ciento de las cosas, así que esto es un trámite, pero teníamos que participar porque es importante cerrar un ciclo de demanda”, expresó López Villafuerte.

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