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Crece afluencia de peregrinos a Roma

La canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II ha movilizado a millones de feligreses, quienes temen no poder presenciar en vivo la misa.

Feligreses recorren la Plaza de San Pedro previo a la ceremonia de canonización.

Feligreses recorren la Plaza de San Pedro previo a la ceremonia de canonización.

Feligreses recorren la Plaza de San Pedro previo a la ceremonia de canonización.

La incertidumbre pesa sobre Sor Sonia Chinchilla, Carmelita de San José. Teme que la afluencia a la canonización de Juan XIII y Juan Pablo II sea tan colosal que a ella y a sus hermanas religiosas les resulte difícil llegar hasta la Plaza de San Pedro o sus alrededores el próximo domingo 27.

El mismo temor que esta religiosa salvadoreña expresa al conversar en un tren, priva no sólo entre los consagrados, sino también entre los peregrinos que están llegando en masa a la Ciudad Eterna.

Las primeras señales han sido las multitudinarias asistencias a la misa del Domingo de Resurrección y a la audiencia papal del pasado miércoles, con lleno total en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.

Si ahora se ha llenado la inmensa plaza, el domingo se espera que se colme también la ancha Vía de la Conciliación y más.

Y si se toma en cuenta el lleno total que se vio en la beatificación de Juan Pablo II, en 2011, la realidad puede superar con creces a los cálculos y la imaginación, sobre todo si se toma en cuenta que muchos están listos para quedarse a pernoctar en la plaza y mantener su espacio, aunque sea mínimo y apretujado.

"En aquella ocasión nos llegamos bien de madrugada y ya no se podía pasar", recordó otra religiosa en la plaza. "Otros se fueron a sus casas a verlo por televisión", terció un visitante italiano que disfrutaba de la tarde.

Muchos calculan que puedan llegar hasta cuatro millones de personas.

Ayer los peregrinos llegaban en grupos a la Basílica de San Pedro y hacían largas colas para visitar la tumba de Juan Pablo II.

De lejos, los grupos parecían hormigueros caminando profusamente desde la vecina plaza del Resurgimiento o desde la estación de Octaviano-San Pietro hasta la Basílica.

El calor y los rayos inclementes del sol se aliviaban con una benigna brisa de primavera en las frente de los concurrentes.

Mientras tanto, los diferentes medios de televisión afinan sus posiciones, lentes y cámaras frente al majestuoso lugar.

Desde hoy, por ser el Día de la República, se espera un ambiente de fiesta, porque los italianos tienen un "puente" o feriado de tres días.

No importa las incomodidades y vicisitudes, millones estarán allí en ese momento histórico para honrar a dos personajes que dieron testimonio de fe y de vida. Y los periodistas también estaremos allí, desde el sábado, para registrar estos acontecimientos ante la humanidad y ante la historia.

Roma, lista para acoger a los peregrinos

Fuerzas de seguridad, servicios médicos, voluntarios, autoridades y ciudadanos romanos ya están preparados para la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II el domingo.

El plan, que se diseña desde hace meses, ya está listo para poner en marcha la maquinaria que intentará que Roma funcione como un reloj este fin de semana, a pesar de acoger a un ingente número de peregrinos cuya cifra exacta no se puede conocer, pero que se cuentan por cientos de miles.

"Son 4,000 los autobuses que se esperan el 27 de abril para la canonización de los dos papas", explicó la asesora para la Movilidad del municipio Anna Vinceroni, según los medios italianos, una suma que da idea de la magnitud del evento.

Junto a esta cifra, otros números que se conocen son los 2,500 agentes de la Policía y "carabinieri" -930 en el área de San Pedro- que deberán garantizar la seguridad de los peregrinos y autoridades que acudirán a la ciudad, 19 jefes de Estado, 24 primeros ministros y 23 ministros junto a sus respectivos acompañantes.

Por la salud de todos ellos velarán 2,630 voluntarios de la Protección Civil italiana, que repartirán cuatro millones de botellas de agua, y otros 600 más de la Cruz Roja, la cual contará con seis puestos médicos en la Plaza de San Pedro, 53 ambulancias, un punto móvil de reanimación y 43 equipos sanitarios presentes, entre otros dispositivos.

Tal y como calcularon las autoridades vaticanas, la Plaza de San Pedro y la Vía de la Conciliación que la conecta con Roma tienen capacidad para acoger a un máximo de 220,000 personas, por lo que es probable que otros peregrinos se tengan que quedar fuera de los muros vaticanos.

Para ellos se colocarán pantallas gigantes en otros puntos emblemáticos de la ciudad, como el Coliseo, el Castillo Sant'Angelo, la Plaza Navona -que retransmitirá en polaco e italiano-, el Palacio Farnese -en francés- y la vía de los Foros Imperiales.

Y para otra de las necesidades más básicas que les surgirán a los peregrinos se habilitarán mil baños móviles, 439 en el Vaticano y 541 en otras zonas muy transitadas.

También estarán activos 1,200 trabajadores de la compañía de limpieza.

Un plan que conlleva todo un esfuerzo humano y logístico que culmina con otra cifra: los 7.800.000 euros de coste que supondrán para las arcas públicas "en el caso de máxima afluencia", según detalló el alcalde de Roma, Ignazio Marino, al inicio de un mes especialmente ajetreado para la capital, con la celebración también de la Semana Santa.

Con este acto se santifica a dos de los papas más queridos y carismáticos que han dirigido la Iglesia católica, por ello Roma ofrece un sinfín de recuerdos desde postales, rosarios hasta billetes conmemorativos.

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