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Clínica del dolor alivia sufrimiento de niños con juegos y música

El dolor crónico en niños debe ser tratado con prioridad. Cada año, el Hospital Bloom atiende un promedio de 2,200 infantes en la unidad del dolor y cuidados paliativos. 

Inauguran Unidad del Dolor y Cuidados Paliativos

El Hospital de niños Benjamín Bloom abrió las puertas de su nueva Unidad del Dolor y Cuidados Paliativos este 17 de septiembre.

El dolor por las enfermedades crónicas y terminales  suele asociarse a adultos, ya mayores, aquejados por difíciles pronósticos, pero con el consuelo de haber tenido una larga vida llena de experiencias.   

En cambio, este tipo de sufrimiento no suele relacionarse con los niños, sin embargo ellos también pueden sufrir dolores que llegan a volverse crónicos. 

“No hablamos de un dolor igual que el adulto, es más que el del adulto”, afirmó Rolando Larín, jefe de la unidad del dolor y cuidados paliativos del Hospital Benjamín Bloom. 

Larín dijo que esto se da porque su sistema inhibitorio del dolor es inmaduro, por lo que la atención del dolor crónico de los niños debe ser especializada. 

Solo en el Bloom atienden a más de 2, 200 niños al año en la unidad del dolor y cuidados paliativos. 

Larín detalló que en el Bloom cada año atienden a alrededor de 400 niños  de oncología, ya en tratamiento,  pero a la vez cada año surgen entre 200 a 350 casos  nuevos. 

El dolor crónico también afecta a niños que han sufrido  quemaduras extensas o graves, suelen ser entre 300 a 400 casos al año. Además hay pacientes politraumatizados por accidentes o caídas, y por otros padecimientos congénitos. 

Larín dijo que lamentablemente hay muchos casos en los que el pronóstico de recuperación es bajo, pero en la unidad se ha desechado el término “ya no hay nada más que hacer” y su tratamiento se vuelve en el acompañamiento del paciente y su familia.  

“Trabajamos en el duelo anticipado tanto del paciente como la familia”, expuso Larín. 

Edgardo Flores, director de la Fundación La Niñez Primero que impulsa  la ludoteca del Bloom, dijo que se centran en el dolor emocional. 

“Estamos con una terapia lúdica especializada, de acompañamiento, les damos técnicas de manejo del dolor a través del juego y la recreación”, explicó Flores. 

Por ejemplo brindan arteterapia para la descarga de sus emociones y brindan terapias de escucha activa para que los niños se sientan desahogados. 

A través de la terapia lúdica trabajan tanto con los niños como con sus padres para buscar una despedida digna, el manejo de las noticias por su diagnóstico. También acompañan a los niños antes de cirugías, amputaciones e incluso los acompañan en un proceso de duelo anticipado.

“Todo es para permitir que padres e hijos puedan anticipar ese momento y sea lo menos doloroso y lo menos traumático para ellos”, dijo Flores. 

Tras cinco años de trabajo sin local, ayer se inauguró el área de la unidad en el Bloom.

“Hay enfermedades crónicas que son de un pobre pronóstico,  pero con nosotros desaparece el término de ya no hay nada más de hacer. Decimos: curar a veces, aliviar otras veces, pero acompañar siempre”.  Rolando Larín Lovo, jefe de la unidad del Dolor y Cuidados Paliativos 
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