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Aprovechan viajar en el Sitramss cuando aún es gratis

Los pasajeros jóvenes no ven que sea inconveniente pagar una tarifa de $0.40, pero para los pasajeros, que son jubilados, sí lo creen.

Entre las 9:00y las 10:30 de la mañana los buses no van llenos.

Entre las 9:00y las 10:30 de la mañana los buses no van llenos.

Entre las 9:00y las 10:30 de la mañana los buses no van llenos.

Cuando la primera unidad del Sistema Integrado de Transporte (Sitramss) emprende su recorrido, a eso de las 9:00 de la mañana, ya se puede observar cómo en la terminal provisional, ubicada en la zona de los centros comerciales de Soyapango, trabajadores, estudiantes y personas mayores esperan en la línea de arribo que el bus abra sus puertas.

Entre ellos estaba, ayer, Arnoldo Vargas, un hombre de 62 años, moreno y de vestir sencillo. La gente se sube sin apuros y Vargas se ubica en unos de los últimos asientos, con una bolsa entre las manos.

Según dijo viaja en el Sitramss desde el segundo día que empezó a circular con pasajeros y sin cobrar tarifa.

"Los primeros quince días iban bien llenos. Ahora como que ha bajado la cantidad de gente, pero (los buses) pasan con mayor frecuencia", comenta Vargas, quien trabajó por muchos años en imprentas y hoy está jubilado.

Un Vargas relajado y hasta sonriente dice que utiliza el Sitramss todos los días para transportarse desde Soyapango hasta el centro porque aún sale a hacer algunos trabajos de impresión.

Él, así como a otros usuarios que esperaban en esa estación, opina que le gusta ese transporte porque es cómodo ya que no se sube gradas. También porque es seguro, novedoso y gratuito.

Sin embargo, un no tajante sale de su boca cuando se le pregunta si con todas esas ventajas estaría dispuesto a cancelar en un futuro cercano treinta y cinco o cuarenta centavos de dólar.

Sin mucho afán a Arnoldo le llega el momento de bajarse. Las puertas del bus se abren y tras unos minutos de esperar la entrada de pasajeros, la unidad retoma la marcha.

El silencio se rompe con un grupo de adultos jóvenes trabajadores de una empresa de telefonía quienes celular en mano se divierten tomándose fotos mutuamente y compartiendo en las redes sociales. Una imagen que se repite con frecuencia a lo largo del trayecto que en total dura unos 28 minutos.

La estación del parque Infantil y la del hospital Médico Quirúrgico es donde más usuarios suben y bajan, pero sin atropellarse.

El servicio no solo ha recibido el visto bueno de Arnoldo sino también de usuarios de menor edad, pero a diferencia del primero estos sí están dispuestos a desembolsar más.

José Arcelio Alvarado, de 51 años de edad, dice que el sí ocupará el servicio, aunque espera que no sea muy caro.

"El (ministro de Obras Públicas) dijo que no pasaba de cuarenta (centavos de dólar) y si no pasa de cuarenta pues está bien", dice Alvarado quien ayer por primera vez se disponía a utilizar el servicio.

Para Karla Guadalupe Velasco, estudiante de un centro de estudios ubicado en el sector de Metrocentro, lo que más le gusta del sistema es la seguridad con respecto al resto de autobuses. "Aquí uno puede ir más tranquilo. Si uno tiene más seguridad creo que no importa pagar el precio. Yo pagaría cuarenta (centavos de dólar) pero no más", subraya ante la expectativa que despierta el valor del pasaje.

Manuel Sosa, un trabajador que ronda los 24 años, califica el Sitramss como un sistema muy accesible donde los usuarios se sienten mejor al viajar porque es aseado y ordenado. Sin dudarlo, Sosa asegura que pagaría más de lo que cuesta el pasaje en las otras unidades.

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