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Agua de manantial pasa por tuberías para aguas negras

Viceministerio de Vivienda suspendió construcción de residencial porque no contaba con permiso 

Temen daños a recursos hídricos en Atiquizaya

Viceministerio de Vivienda suspendió construcción de residencial porque no contaba con permiso. Constructora puede estar causando daños graves a recursos hídricos en la zona.

¿A quién se le ocurriría hacer pasar agua de manantial por tuberías destinadas a aguas negras? La respuesta no está clara, pero eso es lo que ha ocurrido en Atiquizaya, Ahuachapán.

El juez ambiental de San Salvador, Samuel Lizama, explicó que está a la espera de un informe técnico para tomar medidas en un caso que deja en evidencia lo vulnerables que son los recursos hídricos en El Salvador.

El jueves pasado, un equipo de este periódico, la síndico municipal y dos concejales visitaron varios puntos donde la constructora Salazar Romero llevó a cabo obras relacionadas con el proyecto  “Villas de Atiquizaya”, en las cercanía del río San Antonio.

El proyecto mismo, fue clausurado por la alcaldía después de que el Viceministerio de Vivienda le informara que no había sido autorizado. 

“Suspéndase la ejecución de las obras de construcción mientras el propietario no obtenga los permisos requeridos por la Ley para este tipo de proyecto, so pena de ordenar a su costa la demolición, de conformidad al artículo 9 la Ley de Urbanismo y Construcción”, se lee en el documento con fecha 2 de julio.

No obstante, el proyecto cuenta con la autorización del Ministerio de Medio Ambiente. Así consta en la resolución Marn número 20913-170-2015. En el número romano “III” de ese documento se afirma que “no hay afectación o modificaciones a cauces, drenajes naturales o cuerpos de agua ni sus zonas de amortiguamiento” y que “no hay condiciones de riesgo”.

Por lo tanto, el Marn resolvió autorizar a Salazar Romero para ejecutar el proyecto “Villas de Atiquizaya”. Además, se afirma que el proyecto “no requiere de la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental”. 

La misma resolución advierte que “si el titular del proyecto pretende realizar cualquier ampliación, rehabilitación o reconversión” en el proyecto debe presentar al Marn el formulario ambiental y “abstenerse de realizar acción alguna tendiente a ejecutarla”. De lo contrario, el Marn puede iniciar un procedimiento administrativo.

Jennifer de Mirasol, síndico municipal, dijo que  por construir sin el permiso del Viceministerio de Vivienda, la alcaldía ya impuso una multa  por $ 26,250 dólares a Salazar Romero. “Eso se le comunicó a la empresa (...) y están haciendo el pago”, aseguró.

Pero además de haber empezado a construir  “Villas de Atiquizaya” sin el referido permiso, la empresa constructora hizo otras obras que han sido cuestionadas por quienes viven en la zona, la alcaldía, Protección Civil y el Tribunal Ambiental.

En un informe con fecha 7 de agosto, la delegación departamental de Protección Civil reconoce la preocupación que las obras han generado entre quienes viven en los alrededores. “Especialmente en lo relacionado a la contaminación que puedan producir en el manto freático los pozos y las tuberías de traslado de aguas negras”, se lee en el informe.

Las tuberías de traslado fueron colocadas, con permiso de la alcaldía, sobre la calle El Corozo que avanza paralela al río San Antonio.

De lo que, según los concejales, no supo nada la alcaldía hasta que hubo denuncia ciudadana, es de que en un terreno privado esas tuberías fueron colocadas a tal profundidad que el manto freático(capa de agua subterráne) ha resultado dañado.

La síndico afirma: “Sin lugar a dudas, para nosotros también es preocupante el deterioro ambiental. Con todo el concejo municipal antes del periodo vacacional se hizo una inspección acompañados por Protección Civil, donde se verificaron los daños que tenía ambientalmente nuestro municipio”.

Frente a la residencial, cuyo portón está sellado con cinta amarilla que prohibe el paso, se adoquinó la calle que baja hasta el río San Antonio. 

Ahí, la empresa constructora hizo otra obra que está en la mira de la alcaldía y de Protección Civil. El informe de esta institución afirma: “Los trabajos de conclusión de calle adoquinada de aproximadamente 185 metros de longitud y 4 metros de ancho, presentan un diseño de escorrentía por escurrimiento de aguas lluvias. La desembocadura está prácticamente en sentido opuesto  al cauce de la quebrada El Corozo; por cuanto se ha tenido que construir una canaleta revestida que invade aproximadamente 50 % del canal hidráulico de la misma”.

Al respecto, el concejal Roberto Castro, afirma: “Nosotros les dijimos que habían cambiado el cauce natural del río, porque al hacerle la salida de agua y acumular esas rocas que ustedes pueden ver ahí, lo que ellos han hecho es hacerle un embudo al río”.

Tanto por lo ocurrido con los pozos de aguas negras como con la obra junto al río, Protección Civil le recomendó a la alcaldía pedirle al Marn o contratar un hidrólogo “que realice un estudio completo sobre el impacto de la obra y sus posibles implicaciones en relación con el manto freático”. A fin de tener los insumos necesarios “para una eventual demanda que permite el resarcimiento de daños y perjuicios”.

El Tribunal Ambiental de San Salvador recibió un aviso sobre lo ocurrido en Atiquizaya el 15 de julio. Tras solicitar información sobre Villas de Atiquizaya al Marn, el tribunal recibió por respuesta que el proyecto contaba con la factibilidad de la Anda y con una resolución del Marn que descarta la necesidad de Estudio de Impacto Ambiental.

El 7 de agosto, el juez, un biólogo, un ingeniero hidroquímico y un ingeniero agrónomo, junto a concejales de la alcaldía, inspeccionaron el terreno privado donde se instalaron las tuberías para aguas negras.

En palabras del juez Lizama:“Una de las cosas más llamativas que observamos fue que el manto acuífero que estaba ahí a la entrada de la propiedad  lo han metido dentro de la tubería de las aguas negras. Entonces, como las aguas negras todavía no están conectadas... Pero el manto acuífero lo han metido dentro de las tuberías de aguas negras y, además, en la parte de afuera de la propiedad, le han construido como una tubería que está justo incrustada dentro de otro manto acuífero que corre hacia un río”.

Se trata de una vertiente agua que los lugareños conocen como el balneario Las Minas, propiedad municipal. Ahí, junto donde según los lugareños nacía el agua de Las Minas se ha construido un pozo para captar las aguas negras, según ellos, provenientes de lo que sería Villas de Atiquizaya.

Los vecinos del lugar aseguran que casi todos los adultos mayores de Atiquizaya se han bañado ahí y que el nivel del agua era al menos de 50 centímetros de alto. Pero el jueves, ese nivel era quizá de unos dos centímetros. Entre los empleados de la alcaldía que acompañaron al equipo de El Diario de Hoy, hubo quien dijo que hace dos años el nivel era más alto. 

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