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Mercado Cuscatlán tiene problemas de seguridad y acceso

No tiene gradas ni salidas de emergencia en caso de siniestro en el edificio.

Mercado Cuscatlán

A mediados de diciembre el Mercado Cuscatlán fue inaugurado luego de 12 meses de atrasos por parte de la comuna. | Foto por Archivo

Mercado Cuscatlán

El recién inaugurado Mercado Cuscatlán, por el que la alcaldía de San Salvador paga $85 mil de alquiler mensual a la sociedad Desarrollo Universal S.A. de C.V., tiene varias carencias que deberían estar resueltas en cualquier inmueble público, debido al flujo de visitantes que se calcula recibirá. 

La principal observación se refiere a la infraestructura, la seguridad y la respuesta esperada ante un incidente como un incendio o un terremoto.

En un recorrido por el mercado se puede constatar que el edificio no tiene definidas escaleras de emergencia para evacuación. Sólo tiene una escalinata para circulación del público y no tiene rampas que den acceso completo a personas con discapacidad.

Aspectos técnicos del mercado siguen en duda

Así lo ha confirmado un arquitecto consultado por El Diario de Hoy en un recorrido realizado por el inmueble público. El profesional, que solicitó reserva de su nombre para evitar problemas laborales, considera que el gran problema con el edificio es que “se ha forzado” para que sea un mercado cuando se trata de una estructura que se diseñó y construyó hace más de cuatro décadas para ser un lubricentro (venta de aceites y llantas de vehículos).

“La alcaldía lo que está haciendo es ponerle al edificio una camisa que no le queda. Esto puede ser considerado un mercado en términos comerciales porque se han instalado a los vendedores, pero no es un edificio integral porque no tiene los elementos mínimos ni de seguridad, ni de accesibilidad, e incluso, ni de factibilidad para la ciudadanía que lo visite”, explicó el arquitecto.

El alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, ha descrito el mercado como “el más moderno de Centroamérica”, pero para el profesional consultado esta calificación no corresponde a la realidad porque en un caso (hipotético) de un incendio sólo hay una fila de gradas para su desalojo. Incluso, se constató que hay puertas para instalar escaleras de emergencia (en el lado exterior) pero estas se encuentran selladas.

“Si el incendio llegara a ser en las gradas, por mencionar un ejemplo, nadie de los niveles superiores podría bajar al parqueo o a la fachada del edificio porque en esas circunstancias los ascensores no son seguros, sólo las escaleras externas de emergencia. Eso no se puede permitir en un inmueble público”, cuestionó el experto.

Estas deficiencias del edificio, ubicado sobre la 25 Av. Sur y Calle Gerardo Barrios,  están contempladas y observadas en todos los manuales de urbanismo, construcción y en los lineamientos de autoridades como la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (OPAMSS), ente público que, junto con el Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano, debe verificar que se cumplan las medidas antes de habilitarlo al público.

Menos espacios

Otra observación se refiere al número de parqueos para visitantes y vendedores. Estos no sobrepasan los 80 espacios.

Al respecto, Bukele ha asegurado que el parqueo tiene una capacidad para entre 200 y 300 vehículos, algo que - al parecer - no se ha cumplido. 

Incluso, no se llegaron a cubrir las 174 plazas que se habilitarían, según un plano al que El Diario de Hoy tuvo acceso. 

Estas se distribuirían con una capacidad de estacionamiento interno de 70 vehículos más 30 motos, mientras que el externo se reduce a 54 automóviles. 

Sin embargo, el parqueo externo (sobre la 25 Av. Sur) fue “sacrificado” para construir un carril auxiliar para buses y microbuses del transporte colectivo, lo cual también le redujo espacio a los peatones.

Tampoco hay zonas específicas para la carga y descarga de mercadería y tampoco existe un ascensor especial (o gradas) para facilitar el abastecimiento de los productos por parte de los comerciantes. Y en el estacionamiento está combinado el parqueo, con los basureros donde se almacenan los desechos sólidos.

“Todos estos son detalles que hacen válido el cuestionamiento de porqué la alcaldía está pagando tanto por un edificio a un plazo de arrendamiento tan prolongado y que, la supuesta inversión realizada en adecuarlo ($7 millones) no fue la mejor”, enfatizó la fuente especializada.

Bukele prometió ayer que buscarán terreno adicional para abrir más parqueos.

El costo

El contrato de arrendamiento a 25 años plazo que firmó el alcalde Bukele con la sociedad Desarrollo Universal, S. A. de C. V., establece que el alquiler sería efectivo a partir del 15 de enero de 2016. Al final del plazo, la comuna podría adquirir el edificio pagando solo $10,000.

En el mismo documento se establece que mensualmente se pagarían $85,000 con un desembolso total de $25,500,000  (veinticinco millones quinientos mil dólares)  en los 25 años acordados. 

Hasta la fecha, la comuna habría erogado de los impuestos de los capitalinos un total de $1.1 millones por un inmueble que por casi 12 meses no se usó y que solo tiene un mes de estar habilitado al público, y ocupado por pequeños comerciantes como de negocios de comida rápida.

Cuando Bukele hizo el lanzamiento de las nuevas instalaciones hace un año, dijo que el valor del edificio ascendía a $7 millones. 

Pese a ello, el balance 2008 de Desarrollo Universal S.A. de C.V., inscrito en el Centro Nacional de Registros (CNR), demuestra que el inmueble tenía un valor de $828 mil, según se reporta. La cifra es menos a lo que ya se pagó en concepto de 12 meses de renta.

La sociedad es propiedad del reconocido médico Julio Alejandro Murra Saca y, según su escritura de constitución, se dedica a adquirir bienes e inversiones mobiliarias, aunque en los últimos cinco años no reporta movimientos.

En la información que entregó la alcaldía a este medio  luego de una solicitud de información en septiembre pasado, no se detalló nada relacionado con el cambio de tipificación del edificio, ya que pasa de ser un inmueble que se usó para oficinas y talleres a uno comercial, lo cual conllevaría “más carga viva y muerta”, dice el arquitecto.

“La alcaldía debe de demostrar si el inmueble tiene la capacidad suficiente de soportar más peso; recordemos que se trata de un mercado y por lo tanto hay más movimiento de personas y más carga día a día, además de los vehículos en el parqueo y los camiones”, agregó el profesional.

Según dijo  Bukele cuando lo inauguró a mediados de diciembre, la infraestructura albergará a 700 vendedores que se encuentran en las calles del centro de San Salvador, parqueo para 200 vehículos, gradas eléctricas, “food court”, servicios bancarios y acceso a personas con discapacidades.

El documento que respalda la obra, avalado por el ingeniero Daniel Rivera Campos, de la firma Ingeniería Estructural S.A. de C.V., no tiene firmas ni sellos. Solo se sabe que este profesional está registrado con el número  IC-0540, aunque se desconoce si está o no activo.

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