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Carta al subdirector de la PNC

Estimado Howard Cotto:

Gracias a vos, todos duermen más tranquilos, ahora que Paco Flores está preso - ya no en su residencia con sólo 30 policías cuidándolo, sino en una bartolina de la PNC, custodiado por la mera División Antinarcóticos.

Al ver el masivo operativo policial que armaste para sacar al expresidente de su casa, uno al fin entiende la importancia que el gobierno y la dirección de la PNC ha dado a este caso. Muchos pensamos que era de carácter político la obsesión de Funes, del FMLN y ahora del gobierno nuevo con el caso del expresidente Flores. ¡Qué mal pensados somos! Tiene que ser un tipo sumamente peligroso, para que lo venga a traer usted personalmente, el mero #2 de la PNC, con unidades especiales, antimotines, grupo de reacción especial, chalecos antibala y fusiles de asalto. Los asustados vecinos de la San Benito, el ver esta puesta en escena digna de películas de acción, hasta este momento se dieron cuenta del peligro en que estaban con este su vecino…

Menos mal que ahora está enchuchado. Menos mal que ahora el país está más seguro. Y que se ha hecho justicia.

En este punto vienen algunos malos hijos de la Patria y dicen: Momento, justicia se hace ante la corte -y el juicio ni siquiera ha comenzado. Te voy a confesar, compañero Howard, que yo soy uno de ellos. Voy a hablar de justicia cuando haya visto a Paco Flores enfrentar su juicio, siendo acusado por la Fiscalía con pruebas contundentes y defendido con pruebas de descargo -y cuando al final salga una sentencia apegada a la ley y las pruebas. Si luego Francisco Flores va a la cárcel, porque ha sido vencido en juicio, bienvenido sea. Pero si va a su casa, porque no le han podido vencer en juicio, bienvenido también. Siempre habrá ganado la justicia, en ambos casos.

Comencé esta carta con el sarcasmo que me provocaron las imágenes de tu operativo policial y, sobre todo, las reacciones de alegría de mucha gente al ver al hombre humillado. Gente que piensa que ver a un hombre humillado significa que haya justicia. Hablemos en serio, Howard: A vos te conozco como fiel defensor del carácter civil de la policía que fundamos luego de los Acuerdos de Paz. ¿Por qué no fuiste de manera civilizada a la casa de Flores para hacer cumplir una orden judicial? Hasta Fabio Castillo, quien ciertamente no es amigo de Paco Flores, dijo que ponerle esposas sólo cumplía un objetivo: humillarlo innecesariamente.

¿Por qué tuviste que ir a la casa de Flores como si tuvieran que asaltar el cuartel general de un capo de los narcos? ¿Sólo para que los enemigos políticos de Flores tuvieran las fotos con las cuales piensan que pueden ganar elecciones?

Las medidas policiales tienen que ser proporcionales a los riesgos, no a las necesidades de un partido político de montar un show policial y mediático. De muchos jefes policiales no me hubiera sorprendido esta actitud, porque conozco sus prejuicios partidarios y porque además así siempre operan cuando van a un operativo: armando un show. Pero de vos, Howard, me extraña esta actitud.

Yo sé que muchos dirán que yo digo todo esto para defender a Paco. No le he defendido cuando era presidente, sino lo he criticado como luego a Saca y Funes. Mucho menos lo defiendo ahora. He dicho en público que el hombre, sea jurídicamente culpable o no, es culpable en el sentido político y moral. No sé si Paco se enriqueció, más bien creo que no, pero un presidente no puede recibir cheques personales millonarios, de nadie, ¡nunca! Puede ser que esto no es delito, pero es un pecado moral. ¿Y por esto hay que humillarlo? No. Hay que aislarlo de la política.

Y otra cosa: Si mañana pasa lo mismo a Mauricio Funes, igual voy a reaccionar: investigación seria y juicio justo, sí; humillación y linchamiento, no. No me importa ver a los expresidentes enchuchados. Mientras les hacen su proceso, por mí pueden estar en su casa. Si los vencen en juicio, que vayan a la cárcel..

Pensaba que compartimos esta concepción, Howard. Saludos, Paolo