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Carta al Sitramss

Okay, tuviste tu "fase de prueba". Varios meses. Suficiente para comprobar que sos un desastre. Todos lo pudimos constatar. No sos la solución para los usuarios del transporte urbano -y para todos los demás solo has producido caos, colas interminables, pérdida de tiempo y de nervios.

Naciste de una buena idea: Modernizar el transporte urbano. Necesario. Pero en manos de un gobierno incompetente y de empresarios corruptos, la buena idea se convirtió en una pesadilla. El tráfico entre San Salvador y Soyapango está peor que nunca; la terminal y los talleres no están construidos; la tarifa sigue siendo "secreto de Estado"; los carriles del bulevar del Ejército y de la Juan Pablo II colapsan todos los días, por culpa tuya. Mientras tanto, en los carriles exclusivos para el Sitramss solo pasan un par de buses bonitos, pero que no absorben ni el 10 % de los usuarios que diariamente viajan entre San Salvador y la zona industrial de Soyapango/Ilopango/San Martín - y nadie sabe cuándo va a llegar la flota de buses y cómo la van a financiar.

Me imagino que estás bien contento: Todos hablan de la tarifa, como si fuera el mayor de los problemas. Paja. La tarifa la arregla el gobierno como siempre lo ha hecho: con subvenciones. O sea, diciendo a la gente que papá gobierno paga - pero el que paga es el ciudadano con sus impuestos. Lo de la tarifa es una cortina de humo, y detrás de ella ustedes esconden el verdadero problema del Sitramss: la segunda fase.

Cuatro meses de prueba, pero nadie quiere hablar del siguiente paso: la construcción del Sitramss hasta Santa Tecla. Porque ahora el Sitramss lleva a la gente de Soyapango a un punto muerto, allá por el Seguro Social, y ahí termina en la nada. Termina en un punto muerto, donde todos sus usuarios tienen que agarrar cualquier otro bus para llegar a su trabajo. Este es el punto más crítico del tal Sitramss: Para que todo este proyecto tenga un mínimo sentido, hay que prolongarlo hasta Santa Tecla, Merliot, Antiguo Cuscatlán. Pero para hacer esto, tienen que paralizar todo el tráfico en la otra mitad de la ciudad. Tienen que pasar, a saber cómo, por el Salvador del Mundo, por la carretera a Santa Tecla. Quiero ni pensarlo.

Llama la atención que tienen a todo el mundo discutiendo del Sitramss, pero nunca han dicho por dónde va a pasar la segunda fase. Y tienen razón: Ya a esta altura, con el desmadre creado en el centro y en la salida a Soyapango, la gente está harta. Si el gobierno publica por dónde va a pasar el Sitramss para llegar a Santa Tecla, sería como echar leña al fuego. Este año va a comenzar la construcción de los pasos a desnivel en los dos extremos de la Jerusalén: el redondel Masferrari y el redondel de Naciones Unidas frente a Multiplaza. Solo esto va a generar un caos de tráfico. Si además intervienen, para la segunda fase del Sitramss, la plaza del Salvador del Mundo y la Panamericana, en todo esta zona ya no se moverá nada.

Quiere decir: El gobierno ya se olvidó de la segunda fase. Ya sabe que no funcionará. Nos vamos a quedar con un Sitramss que, además de todos los problemas que ya está creando, se quedará a la mitad. Otra ruina del desarrollo, como el puerto de La Unión. Solo que este megapuerto abandonado no molesta a nadie, nadie lo ve - pero lo del Sitramss nos jode todos los días. Y todo esto para un proyecto que de todos modos se va a quedar a medias. No lo pueden terminar, así que lo van a dejar a medias…

Ya nos jodiste la vida diaria a todos, Sitramss. La único solución, aunque parezca absurdo, es suspenderte, deshacerte - y volver a habilitar todos los carriles de la Juan Pablo II y del bulevar del Ejército. Suena feo, suena a fracaso, pero a la larga nos sale más barato que seguir adelante con un proyecto inviable.

El problema es: ¿Quién tiene el valor de firmar al acta de defunción?

Saludos, Paolo Lüers