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Carta al Presidente: Hablemos de prioridades, luego de pisto

Estimado Salvador Sánchez Cerén:

Usted quiere más dinero: más impuestos, más créditos, más pisto de los ahorros de pensiones…

Pero nadie les va a dar todos estos miles de millones de dólares adicionales así no más, solo porque los exigen o porque patalean, amenazan, lloran. 

No es así la cosa, presidente. Hay un par de condiciones que ustedes tienen que cumplir antes de que hablemos de pisto. 

Primero: explicar con toda la transparencia en qué han gastado los miles de millones de dólares adicionales que en seis años los gobiernos del FMLN han tenido por las reformas fiscales y por los créditos que les aprobaron.

Por ejemplo,  ustedes tienen que explicar porqué el presupuesto de seguridad se ha multiplicado en los últimos 10 años, pero la situación de violencia, delincuencia, miedo, extorsiones, lejos de mejorarse, se ha empeorado. Ustedes tienen que convencernos que esto no va a seguir así, o sea que no vamos a gastar más sin tener resultados positivos. Hoy hablan de $100 millones al año adicionales que necesitan para avanzar en seguridad y prevención. ¿Cómo sabemos si esto tienen sentido, si ustedes no identifican los errores que se han cometido y cómo los van a corregir?

Segundo: Todo el mundo les pide austeridad. Pero como austeridad se ha convertido en mala palabra neoliberal en el mundo de la izquierda mundial, tal vez no tenga sentido pedirles esto. Igual “ajuste” fiscal. Voy a plantearlo de otra manera, menos ideológica, a ver si así nos entendemos: Hablemos de prioridades.

Y ahí está, para mi criterio, la principal debilidad de su gobierno: la falta de prioridades. Es un pecado de todos los gobiernos de corte populista y clientelista: En vez de resolver problemas, tienden a cumplir demandas. Y esto con la regadera... Funes y Saca eran peores, si esto le sirve de consolación.

Ustedes, por lo menos en el discurso, han identificado correctamente que el problema de inseguridad y violencia es el problema principal del país. Tendría que ser, entonces, prioridad #1, de la cual depende todo lo demás: la inversión, el crecimiento económico etcétera.

Entonces, si es la prioridad #1, ¿por qué esto no se refleja en el presupuesto nacional para el 2016?

Antes de pedir miles de millones de dólares adicionales en impuestos y créditos, ustedes tienen que definir las prioridades y mostrar que estas se reflejan en el presupuesto. Imagínese, presidente, que usted saliera en televisión diciendo que en los 4 años que le faltan en el gobierno usted va a concentrar toda la inversión del Estado en atacar el problema de Seguridad, mediante una gigantesca inversión focalizada en las 50 (o 100) comunidades (o barrios o colonias o pueblos), donde permanentemente se genera el círculo vicioso de marginación, ruptura del tejido social, y violencia. Imagínese usted diciendo que va a dejar de subvencionar los uniformes escolares y dedicar todo esto dinero a duplicar el presupuesto de los 150 centros escolares que dan servicio a estas comunidades, para convertirlas en escuelas de tiempo completo y excelencia. Imagínese usted anunciando que todos los recursos para la ampliación de la cobertura de salud se van a concentrar en estos 50 lugares; que el MOP va a focalizar todos los fondos asignados para caminos rurales y reparación de cárcavas en estos 50 municipios; que de esta misma manera se van a focalizar los recursos de la banca estatal, del programa de vivienda; que los megaproyectos viales se van a postergar mientras este plan nacional de prevención y seguridad no haya terminado dando resultados…

Si usted fuera capaz de definir prioridades y decirle con claridad a la gente que esto significa sacrificios y que otros programas sociales y subvenciones se van a reducir o posponer en aras de ganar la batalla contra la inseguridad, entonces usted tendría el derecho de ir a la Asamblea a pedir fondos adicionales. Antes, no. ¿Y sabe qué? Si usted redefine el presupuesto y libera cientos de millones de dólares para el área seguridad, prevención y transformación de barrios, la comunidad internacional le va multiplicar estos fondos. Antes, no.

Transparencia, definir prioridades en vez de tratar de cumplir a todas las demandas populares a la vez, y focalizar los recursos según las prioridades definidas. Estos son los tres pasos que usted tiene que dar antes de pedirnos miles de millones de dólares más. Luego, con gusto hablemos de pisto.


Saludos, Paolo Lüers