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las Cartas de Paolo Lüers

Carta al presidente: el discurso que no se atrevió a dar el 1 de junio

Estimado presidente:

Le mando copia del discurso que este año no se atrevió a dar ante la nación. Le recuerdo: Nunca es tarde.

"Hoy me toca rendir cuentas del primer año de mi gobierno. Anoche tomé una decisión, que no ha sido fácil. Decidí no dar el discurso que me preparó mi equipo de asesores. Disculpe, Hato, pero es tiempo de ser sincero y enfrentar los problemas del país –y de nuestro gobierno. No podemos tratar de tapar el sol con el dedo, y la situación del país con retórica.

Iba a hablar de todo lo que hemos logrado hacer - y no es poco. Pero decir todo esto, el día de hoy, ante la nación, no sería honesto. Aunque los logros existen, en educación, en nuestros programas sociales, en la cooperación internacional que hemos logrado comprometer con El Salvador, no reflejan el Estado de la Nación.

Como país –y también como gobierno– hemos fallado ante los dos problemas principales que bloquean nuestro desarrollo y nuestro bienestar: la violencia, y la falta de inversión y empleo. Ninguna de nuestras políticas al respecto ha podido revertir las tendencias negativas. El primer paso para superar estas fallas es reconocerlas. Por eso cambié este discurso.

Urjo a la oposición, pero también a mi propio partido y los que han votado por nosotros, no verlo como debilidad sino como oportunidad para desarrollar la fuerza que necesitamos para superar la crisis.

Vengo hoy ante los diputados, los partidos políticos y la nación para anunciar cambios en mi gobierno y sus políticas - y pido para ellos todo el apoyo, de mi propio partido y también de la oposición y del sector privado. He decidido, por el bien del país, erradicar la falla principal que originó que varias de nuestras políticas no hayan sido exitosas: su carácter partidario. Todas las políticas de Seguridad y de reactivación de nuestra economía deben abstraerse de intereses partidarios y electorales. Vamos a dejar atrás la retórica del diálogo y entrar en la construcción de acuerdos pragmáticos y concretos con el sector privado y la oposición. Para este fin nombro como nuevo secretario de Gobernabilidad de la Presidencia al Dr. Fabio Castillo. Mi amigo Hato Hasbún se va a desempeñar como secretario Privado y jefe del equipo de asesores de la Presidencia.

Nuestro reto más grande es la Seguridad, y requiere de decisiones extraordinarias y fuera de la lógica partidaria. He pedido a Salvador Samayoa, firmante de la paz, asumir la cartera de Seguridad. Salvador es la persona indicada para construir los acuerdos necesarios para una política de Seguridad que sea del Estado, integral y a largo plazo. Es mi amigo, aunque tengo dudas que haya votado por mi. Como ministro le voy a encomendar reformar la PNC, elaborar un plan de retiro de las primeras promociones de comisionados y conformar una estructura de mando libre de contaminaciones partidarias y estrictamente profesional. Dependerá también del nuevo ministro evaluar el trabajo realizado por todas las estructuras relacionadas con Seguridad, incluyendo de Inteligencia y Centros Penales, y proponer los cambios necesarios. Agradezco el aporte de todos los ciudadanos y funcionarios que con entusiasmo y patriotismo se incorporaron al Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, pero hemos decidido sustituirlo por un organismo más reducido, más efectivo y más profesional, que siempre va a tener como una de sus funciones dialogar con todos los sectores, pero sin convertirse en un parlamento paralelo.

He pedido a Guillermo López Suárez que asuma el Ministerio de Hacienda, y vamos a solicitar a todos los extitulares de esta cartera y del Banco Central de Reserva a integrar un Consejo de Asesores para asegurar la responsabilidad fiscal del gobierno.

El Ministerio de Economía necesita mucho más dinamismo y autonomía que hasta ahora ha tenido. He pedido al Dr. Roberto Rivera Campos a asumir este ministerio y, de manera prioritaria, a proponer reformas de las dependencias y autónomas relacionadas con el desarrollo económico, como la CEL, CEPA, Proesa, Corsain y otros. De antemano pido a todos los funcionarios relacionados a ALBA a renunciar a sus cargos en el gobierno.

Al resto de mi gobierno les solicito mostrar apertura y aportes constructivos a los cambios hoy anunciados. A la oposición pido que no se cierra a apoyarnos donde hay coincidencias, y de criticarnos constructivamente donde hay divergencias.

A mi partido pido que separemos los intereses del gobierno de los intereses partidarios. Es su legítimo derecho de este partido seguir debatiendo que tipo de socialismo quiere construir. Pero yo, como presidente de todos los salvadoreños, y mi gobierno vamos a enfocarnos en cómo superar la violencia y la falta de empleo y crecimiento económico.

Al pueblo salvadoreño pido que no abandone la confianza en el país".

No se olvide: nunca es tarde. Saludos, Paolo