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Carta para ayudar a leer las encuestas: No se depriman, solo saquen sus conclusiones

Estimados lectores:

Las encuestas siempre nos tiran un montón de datos, números, porcentajes; a veces en formas de curvas, a veces de columnas o de “cakes” partidos. Uno puede perderse en esa jungla.

Aunque en el caso de la encuesta que publica La Prensa Gráfica sobre cómo los salvadoreños evalúan los 2 años y medio del gobierno de Sánchez Cerén, la cosa está bastante clara: ¡Reprobado en todas las materias, profesor!

Pero hay detalles que vale la pena resaltar para realmente poder apreciar la clase de desastre que, según la opinión de la gente, es este gobierno.

Hay una gráfica en La Prensa Gráfica que compara cómo los últimos 3 presidentes (Saca, Funes y Sánchez Cerén) han sido evaluados. Resulta que el profesor Sánchez Cerén a la mitad de su mandato tiene una aprobación que es abismalmente peor (42.5 %) que la de los dos peores presidentes que ha tenido el país: luego de 2 œ años de gobernar, el hoy preso Tony Saca obtuvo 59% y el hoy prófugo Mauricio Funes obtuvo 72% de aprobación. Se podría decir que esto convierte al gobierno actual en el peor gobierno de la posguerra, por lo menos en la opinión de los ciudadanos.

Otra gráfica interesante que presenta la encuesta de la LPG nos muestra qué segmentos de la población desaprueban o aprueban mayoritariamente al segundo gobierno del FMLN. Resulta que entre los salvadoreños entre 18 y 41 años (o sea, el futuro del país), la mayoría desaprueba al gobierno del FMLN, mientras que los mayores de 42 años, y sobre todo los mayores de 56 años, tienden a aprobarlo. Si lo desglosamos por clase social, en toda la clase media prevalece la desaprobación, también en la clase baja superior; solo en la clase baja típica y la baja inferior hay aprobación mayoritaria para el gobierno de Sánchez Cerén. Esto corresponde perfectamente a la diferencia entre zonas rurales (donde hay más aprobación del gobierno) y zonas urbanas, donde la gran mayoría le da malas notas.

Lo interesante de este análisis es la coincidencia que tienen los sectores que apoyan al gobierno del FMLN con los sectores que en Estados Unidos votaron por Trump. La única diferencia: en Estados Unidos los populistas se volvieron mayoría, mientras que en El Salvador, luego de 7 años y medio en el poder, la perdieron…

La encuesta evalúa todas las diferentes áreas de la política pública y en todas la evaluación es negativa. Pero el fracaso principal la gente lo ve en Seguridad, que encabeza la lista de fracasos que los ciudadanos achacan al gobierno del FMLN. 

Así que analicemos este punto que para la gente es el más crucial: seguridad. Ahí la curva del descontento es bien interesante. Desde el inicio del segundo gobierno del FMLN, siempre ha sido negativa: comenzó en junio del 2014 con 61.4% de desaprobación, y llegó a finales del 2015 (el año con cifras récord de homicidios) a 69.9%. Lo interesante viene en 2016: cuando el gobierno declara la guerra abierta a las pandillas, la curva de desaprobación comienza a bajar bastante, o sea que la gente le dio el beneficio de la duda al gobierno. Llegó a 59.6% e incluso a sólo 54.8% de desaprobación. Parecía un cambio de tendencia: siempre en lo negativo, pero con tendencia de mejorarse. El problema: se mejoró la percepción de la gente, pero no la situación de inseguridad real. Y cuando la gente se dio cuenta que estábamos pagando el costo alto de una guerra (en fondos, impuestos y en muertos), pero la situación real no mejoró para nada, la curva de desaprobación que le dio a la política de Seguridad volvió a ir para arriba, llegando ahora otra vez a una mayoría clara: 71.2% de los salvadoreños dicen que en materia de Seguridad el actual gobierno reprobó.

Son muy malas notas para el gobierno. Y lamentablemente corresponden a la triste realidad. Este gobierno no da rumbo al país. Las políticas públicas han fracasado. Y no hay ninguna razón de pensar que en los restantes dos años y medio, que serán electorales, el gobierno logre mejorar.

Pero no se depriman, solo le faltan 909 días. Y entre elecciones y elecciones, juicios y juicios, destapes y destapes, pasarán rápido. 

Saludos, Paolo Lüers