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las Cartas de Paolo Lüers

Carta a la Asamblea Legislativa saliente

Estimados diputados:

Ustedes ya tuvieron 3 años para legislar. Quedaron con mucha deuda. Pero ya están al punto de ser sustituidos por una nueva Asamblea, luego de unas elecciones en las cuales los ciudadanos decidimos a quienes de ustedes reelegir y a quienes mandar a su casa.

En los últimos días de la Asamblea saliente, concéntrense solamente en las reformas constitucionales urgentes, para que la nueva Asamblea las pueda ratificar y para que no se pierdan otros tres años sin que se hagan las reformas necesarias.

Todo lo demás, déjenlo a la nueva Asamblea. No traten de usar mayorías que ya no expresan la voluntad popular para adelantarse al trabajo de la Asamblea entrante.

En este sentido, fue un flagrante abuso (uno de tantos que se cometieron en esta Asamblea 2012-2015) forzar la aprobación de préstamos, en vez de dejar que la nueva Asamblea los discuta. Ustedes ya no tienen ninguna legitimidad para aprobar más endeudamiento, mucho menos con métodos tan cuestionables como los que usaron para la aprobación de los 900 millones. No sé cómo el bloque FMLN-GANA convenció u obligó a la diputada Sandra Salgado, luego de que se negó a dar el voto número 56 para los préstamos, a retirarse; y luego, poner un suplente fiel a la línea partidaria, y repetir la misma votación. Esto es política gangsteril. Y posiblemente, inconstitucional…

El gobierno va a tratar de meter más préstamos a votación de la Asamblea saliente, porque les sale más cómodo que negociar con la oposición y construir acuerdos sólidos de gobernabilidad. Cualquiera de ustedes que se presta a esta maniobra, actúa en contra de la voluntad popular expresada en las urnas.

Tampoco tiene ningún sentido que ustedes, vía exprés y sin el debate necesario, aprueben la Ley de Responsabilidad Fiscal. Pasaron tres años sin voluntad de crear esta ley urgente, y ahora la quieren aprobar sin definir bien los límites del endeudamiento, solo para evitar que la nueva Asamblea, con otra correlación de fuerzas, emite una ley que realmente obligue al gobierno a actuar responsablemente.

Pero hay una reforma que ustedes le deben al país - y todavía hay tiempo para aprobarla en esta Asamblea saliente, para que sea ratificada inmediatamente por la entrante: la reforma del Tribunal Supremo Electoral. Las recientes elecciones han demostrado, sin lugar a ninguna duda, que el Tribunal, así como está concebido, no puede garantizar elecciones libres, confiables y transparentes. Y aunque es cierto que los magistrados electorales actuales deben renunciar (o ser sustituidos por la nueva Asamblea), el problema del TSE va mucho más allá de la incapacidad y la falta de vocación democrática de sus magistrados. Es un problema estructural que hay que resolver con una reforma constitucional. Todo el mundo sabe cuál es la solución, y hay propuestas de ley que ustedes tienen años de tener en sus gavetas: la separación estricta de las funciones administrativas y logísticas de las funciones jurisdiccionales, en dos instituciones autónomas una de la otra. Esta es la gran deuda que ustedes tienen con el país - y tienen la obligación de saldarla antes de entregar a la nueva Asamblea.

Esta reforma tiene mucho más urgencia que la otra en la que ustedes se embarcaron, que prolonga a 5 años el mandato de la Asamblea y de los Concejos Municipales. Pero ya que se aprobaron esta reforma, tienen la obligación adecuar los plazos constitucionales para la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, ya que no puede ser que en el futuro una misma Asamblea elija dos veces magistrados de la Corte. Porque esto significa que una mayoría coyuntural, reflejada en una Asamblea, tendría el poder de crear una Corte a su semblanza ideológica.

Todo lo demás corresponde a la nueva Asamblea. Ustedes concéntrense en estas dos reformas, para cerrar su ciclo con algo de dignidad.

Saludos, Paolo Lüers