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Todos deben aprender de la tragedia venezolana

Salvadoreños, aprendan de la tragedia venezolana: continuar con "el cambio" es profundizar la corrupción, seguir con el endeudamiento, agudizar la violencia y ponernos en manos de los incapaces de "hueso duro"

Muy democráticos son los rojos cuando están en la oposición, pero una vez en el poder reprimen con sangre cualquier intento de sacarlos, como está sucediendo en este momento en Venezuela.

Hasta el martes, dieciséis personas muertas y más de ciento sesenta heridos era el saldo de la feroz reacción del régimen socialista de Maduro contra los manifestantes en varias ciudades del país, que protestan por la robadera, el descalabro económico, la pérdida del valor del dinero y la falta de alimentos y artículos de primera necesidad.

Para defender "el socialismo", mercenarios cubanos disfrazados de guardias bolivarianos están participando en la matancinga, dado que si colapsa el régimen "del podrido", también se desploma el castrismo, que depende del petróleo venezolano para subsistir.

Salvadoreños, aprendan de la tragedia venezolana: continuar con "el cambio" es profundizar la corrupción, seguir con el endeudamiento, agudizar la violencia y ponernos en manos de los incapaces de "hueso duro".

La gente en este país debe darse cuenta de que los dos candidatos rojos son instrumentos de los negocios Alba, como lo fuera el expresidente de la Corte Suprema de Justicia, empleado de Alba. Ellos dan la cara pero el mando lo ejercen quienes controlan el consorcio económico.

La leyenda que se propala es que, "bajo el socialismo" y como obra de los "profundos cambios" que se anuncian pero que nunca se definen, aquí se logrará la bonanza y la alegría, erradicando la pobreza y repartiendo riqueza.

En el libro que aparece con su firma, el candidato comunista dice:

"En el terreno económico, hay que sentar ciertas bases que permitan superar el grave problema de la pobreza, de la extrema pobreza que hay en este país, pero además ir trasladando medios de acumulación a manos de los trabajadores que deben tener acceso a la propiedad".

Comunismo perfecto

es el de Corea del Norte, la del hambre

En qué consisten los "medios de acumulación" es un enigma para nosotros, aunque la inexplicable prosperidad personal de los que capitanean el partido comunista y sus aliados da una pista: sus "medios de acumulación" son los impuestos que paga la gente de trabajo y los préstamos que suscriben, dinero al cual le caen encima sin vergüenza alguna. Pero creer que el resto de la gente va a disfrutar de sus propios "medios de acumulación" sin mover un dedo, que se trata sólo de acostarse y esperar en la hamaca a que el dinero se les acumule, es o ser muy ingenuo o ser muy tonto.

Ninguno de estos rojos trabajó en el mundo real, por lo que piensan que los productores disponen de alguna misteriosa sacadera que les llena de dinero aunque no se esfuercen. Pero en los casi cinco años que llevan desbaratando el país, no han logrado demostrar que se prospere gracias a fórmulas mágicas.

Ciertamente extrema pobreza hay en todas partes del globo, los "sin casa" (homeless), en Estados Unidos, al igual que los vagabundos y familias desamparadas del Primer Mundo, pero los índices de pobreza en El Salvador se fueron reduciendo en los tres primeros gobiernos de ARENA, después de la destrucción perpetrada por la guerrilla y los duartistas en la Década de los Ochenta.

El país que se sostiene como el más pobre del mundo y el más brutalizado, es donde impera el comunismo llevado a su perfección. Y ese país es Corea del Norte…