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¿Sin pensiones militares? Efecto del socialismo siglo XXI

"El Estado" sostiene a gente que muy poco o nada hace y que mucho estorba, pero no suelta dinero a quienes le sirven o sirvieron, arriesgan sus vidas, son disciplinados y están siempre prestos a proteger a los salvadoreños

¿No hay cómo pagar las pensiones de los militares?

¡Bienvenidos, señores militares, activos o en retiro, al socialismo del siglo XXI! Vean lo que ha venido sucediendo en Venezuela, donde hay aguda escasez de prácticamente todo, menos de dinero en las cuentas privadas de los chavistas.

El sistema previsional está haciendo aguas por todos lados, al punto que no cesan los movimientos de Hacienda para ver cómo dispone de los ahorros de los trabajadores que están bajo custodia de las AFP, fondos que se utilizarían supuestamente para pagar pensiones pendientes pero que se teme que la oligarquía roja podría darles otro destino.

El grave problema surgió de golpe cuando el gobierno Funes incrementó en casi cuarenta mil las plazas burocráticas, se dice que para asignar de inmediato a activistas, parentelas, amigatelas y otros miembros del partido oficial, sin que hubiera dónde sentarlos, dónde ubicarlos, tareas que asignarles y que estuvieran al alcance de sus mínimas capacidades.

“El Estado” sostiene a gente que muy poco o nada hace y que mucho estorba, pero no suelta dinero a quienes le sirven o sirvieron, arriesgan sus vidas, son disciplinados y están siempre prestos a proteger a los salvadoreños.

Incrementar plazas de golpe se da en sectores como la construcción al emprenderse nuevas obras, o en el comercio en determinadas épocas del año como Navidad o el Día de la Madre. Pero esas plazas se suprimen al pasarse la coyuntura, son empleos transitorios. No hay negocio que resista un aumento forzado “porque sí”.

 Lo sensato es que se suprima parte de esas plazas y esos fondos se asignen al sistema de pensiones, ya que el número de militares en retiro, en este momento, no pasa de 23 mil. 
 

Hasta los animales del Zoológico 
están en grave riesgo


No sólo las pensiones, sino que prácticamente la totalidad de los servicios y quehaceres estatales están en crisis por falta de fondos, pese a que se han aprobado veinte nuevos impuestos y se reciben grandes cantidades de dinero en préstamos y donativos.

A esto se debe sumar el hecho de que esos préstamos apenas se han ejecutado en menos de un cuarenta por ciento, lo que indica que se gasta una porción del dinero pero sin provecho efectivo para la población.

El deterioro de los servicios golpea a todos pero con particular saña a los mayores y a los retirados, quienes, casi por regla general, no tienen alternativa para medicarse y cuidar su salud. Y ello afecta no directamente a los militares pero sí al personal que desempeña faenas de apoyo y servicio al cuerpo, como a sus familiares.

Se dice que hasta los pobres animales del Zoológico están en grave riesgo de morir a causa de esta general calamidad que ha caído sobre el país, triste situación que se expuso en un amplio reportaje de EL DIARIO DE HOY.

El dinero, se dice desde tiempo, no crece en los árboles, como tampoco hay lugares en algún desconocido paraje donde se guarden bienes de toda clase a los que sólo una clase privilegiada puede acceder. Cada centavo, cada quintal de maíz, cada vestimenta, cada frasco de medicina, cada cosa que la gente consume o use, es producto del esfuerzo y la organización de alguien.

Defender y potenciar ese sistema de producción es lo mejor que podemos hacer para los tiempos futuros.