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Siguen empeñados en cogerse los ahorros de los trabajadores

En Nicaragua el FSLN, hermanado con los rojos salvadoreños, ya dijo que el mejor servicio que pueden hacer a su país los mayores, "es morirse…", que dé el ejemplo Ortega...

De nuevo se plantea un saqueo de los fondos privados de pensiones, que no son dineros públicos, caudales del Estado, recursos que pertenecen al pueblo trabajador o bienes que cayeron del azul del cielo, sino ahorros que tienen dueño, cuentas individuales que se han ido formando con el paso del tiempo.

Pero a los rojos se les hace agua la boca con lo ajeno, por lo que, "como se ofreció durante la campaña", están maquinando formas de caerle encima a lo que no es suyo para gastárselo, como están derrochando los ingresos fiscales para sostener a una enorme burocracia integrada por personas con poca capacidad, pero que son activistas del partido oficial.

Las palabras son las de siempre: que se está avanzando en el diseño de un nuevo sistema previsional para "ajustar las condiciones actuales del sistema de pensiones y se amplíe a todos los tradicionalmente excluidos".

En el anterior sistema (que cayó en la quiebra, en parte por las exigencias de los sindicalistas del ente) aportaban los trabajadores activos para sostener a los retirados, eventualmente serían ellos mismos. Ese era el sistema de reparto que fracasó, sobre todo debido a que las entidades que lo administraban metían mano en esos recursos y además los mal administraban.

Y a eso se sumó un hecho demográfico contundente: cada vez son menos los jóvenes y más los mayores, por lo que la única forma de no llegar al desplome de los sistemas es que cada persona forme su propio patrimonio para vivir de él cuando deje de trabajar.

En la bancarrota o afrontando enormes retos se encuentran los sistemas de reparto en casi todo el mundo, desde los franceses hasta la seguridad social de los Estados Unidos. Y si fracasa en países donde se vigila el gasto, más va a fracasar en el nuestro donde muy pocos dan cuenta del dinero que les llega a sus manos.

El dinero se refugia donde no hay tendencia cleptocrática…

Pero a la amenaza de embolsarse los ahorros privados de tantos centenares de miles de salvadoreños, se agrega lo de "ampliar a los sectores tradicionalmente excluidos", que han sido aquellos que no contribuyen a los fondos de pensiones en ningún momento pero que ahora, se insinúa, sí serán incluidos en los repartos. Y si en la actualidad no alcanzó para las pobres parejas instrumentalizadas en la campaña de Funes, es utópico creer que, "ajustando las condiciones del sistema", se logrará.

Caerle encima a los ahorros se viene haciendo desde que Saca quiso anular el sistema y pasar los fondos de este a Hacienda, pero por la protesta general la movida se detuvo pero no el desvalijamiento vía tasas irrisorias de interés por el uso del dinero. Ese nuevo atropello le cuesta a los ahorradores centenares de millones, a lo que se suma que ahora están insinuando que "las inversiones" se deben hacer en El Salvador y no en mercados con valores más rentables y sin vocación cleptocrática; no pierden aliento fraguando modos de cogerse lo ajeno; no lo dude nadie.

La vida para los jubilados se vuelve cada vez mas compleja, difícil y peligrosa; en Nicaragua el FSLN, hermanado con los rojos salvadoreños, ya dijo que el mejor servicio que pueden hacer a su país "es morirse…". Que dé el ejemplo Ortega…