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Se reparten bonos navideños que pagan los independientes

Todo el dinero que paga las operaciones estatales y bonos navideños es producto del trabajo y los sacrificios de la gente, incluyendo a los salvadoreños que laboran en el exterior y que envían remesas

La alegría navideña se vuelve más intensa si, a la par de lo tradicional, de los villancicos, de lo mundano y lo divino, se agregan gratificaciones, bonos, regalías y canastas sufragadas con dineros de la gente, pero que van directo a los bolsillos y patrimonios de burócratas y los llamados servidores públicos que se sirven a sí mismos cuando la ocasión se presenta.

No cuesta imaginar lo que los de CEL y el estamento eléctrico van a obsequiarse con las ganancias que percibe el sector ahora que suben precios precisamente con ese fin, manipulación cuya legalidad ponemos en duda, ya que los entes públicos pueden acumular reservas para futuras expansiones, pero no ganancias en el sentido distributivo, dineros sobre los que pueden disponer los directores y funcionarios de la entidad.

Hace mucho tiempo, aunque puede ser que se mantenga la mala costumbre, a finales de cada año el Banco Central hacía un balance de sus operaciones para determinar cuánto arrojaba de "ganancias", dineros con que directivos y personal se autogratificaban.

En la actualidad abundan los grupos que presionan para obtener bonificaciones navideñas, entre ellos los empleados del Poder Judicial que no se sentían contentos con el bono de setecientos dólares que les habían ofrecido. Ellos lograron que les dieran novecientos.

Sobre tus espaldas cae el pago de los privilegios

Pero, ¿de dónde sale el dinero para esas bonificaciones? Nominalmente sale de los presupuestos asignados a lo judicial, no de los bolsillos de magistrados o funcionarios; éstos a su vez son parte de los presupuestos generales de la Nación, los que se obtienen de lo que recauda Hacienda y del endeudamiento que está agobiando al país… La interrogante fácil de contestar es: ¿Quiénes, en última instancia, son los que contribuyen con los impuestos y que además tendrán que pagar esos préstamos a corto, mediano y largo plazo?

Muy fácil respuesta: es la gente --no sólo los asalariados sino todos los pobladores-- que vía precios, servicios públicos reducidos como la tan mala atención de la salud y el ruinoso estado de escuelas, calles y carreteras, etcétera, tienen que pagar las bonificaciones, los despilfarros y los suntuosos modos de vida de los grandes figurones del país.

No hay almuerzos gratis, lo recuerda un dicho sajón, ni crece el dinero en los árboles ni vienen enormes capitales del exterior a sostener a los salvadoreños. Todo el dinero que paga las operaciones estatales y bonos navideños es producto del trabajo y los sacrificios de la gente, incluyendo a los salvadoreños que laboran en el exterior y que envían remesas a sus familias.

Por eso, cuando recibas tu salario y te hagan los respectivos descuentos fiscales, o pagues por una camisa o pasaje en un autobús, o te digan que tu cita en el hospital fue cancelada por una huelga del sector Salud, piensa que todo eso lo pagas tú, alguien que no recibe bonos navideños pero tiene que costear los bonos adicionales que se recetan los empleados públicos.

Hay bonos navideños para los que tienen empleos estatales y también para los empleados y trabajadores del sector productivo, pero por lógica no los hay para los informales, los que no tienen cargos públicos, los que andan de un lado a otro viendo cómo se colocan en una empresa. Hay menos empleo por la desconfianza al fracasado régimen actual.