Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Que no carguen a la gente con una montaña de Sitramssitos

Mucha gente espera que no se sigan contratando empresas y consultores y negocios del Brasil, que han dejado tras sí una estela de incompetencia y hoyos sin terminar

El Sitramss, que acaba de cumplir un año de desmadre y puede seguir por años generando desorden y caos, es un triste ejemplo de lo que sucede cuando gente sin experiencia en el manejo y ejecución de proyectos y programas de envergadura, se mete a hacer lo que desborda su capacidad y, además, planifica mal.

De "Sitramssitos" está lleno el gobierno, comenzando por Salud Pública con enfermos que duermen en el suelo y farmacias de los hospitales con anaqueles vacíos, hasta puertos en abandono, enormes colas en Aduanas, casi nula inversión y violencia descontrolada.

Este es siempre el resultado cuando el timonel del barco tiene las habilidades y la moral de grumetes que sólo piensan en llegar a las zonas rojas de los puertos donde atracan.

Marco Aurelio, el emperador y filósofo romano, dijo que había que ser recto, no enderezado. Pero en vista de que Sitramss nació torcido, el mejor servicio que se puede hacer al país es enderezarlo lo mejor que se pueda. Y para enderezarlo, como hay que hacer con Salud Pública y otras entidades oficiales, lo consecuente es buscar profesionales con experiencia para que analicen, diagnostiquen, recomienden y metan mano.

En cambio, seguir como vamos es ir de mal en peor, dilapidando los escasos recursos con que cuenta nuestro país.

Mucha gente espera que no se sigan contratando empresas y consultores y negocios del Brasil, que han dejado tras sí una estela de incompetencia y hoyos sin terminar (de Brasil donde no han finalizado proyectos que deben estar listos para el mundial de fútbol). El gobierno puede buscar asesoría de Naciones Unidas o de Alemania o de Chile y de la mano con Casalco, puede replantearse la ejecución y plan del Sitramss.

Y como con el Sitramss, urge pedir asistencia al exterior para enderezar Salud Pública, pensando en todos los enfermos salvadoreños sobre cuyas espaldas carga la ineficiencia y la incapacidad ministerial.

Una enfermera graduada nos dice que al llegar a varios centros de salud solicitando empleo se dio cuenta de que en algunos estaban de planta, como enfermeras, mujeres que apenas habían hecho el plan básico, lo que no impedía que dieran consultas, hicieran curaciones, inyectaran y hasta diagnosticaran, en grave riesgo para los pobres pacientes que no tienen otra opción para ser atendidos.

Y es que en estos tiempos conseguir plazas en el gobierno no depende de la capacidad o las credenciales del solicitante, sino de sus conectes políticos, su activismo, su parentela o ser parte del amplio mundo de las amigatelas. Al respecto deben tomar nota tanto los gremios médicos y de enfermería, como las comunidades donde tal cosa sucede.

Es más social reparar infraestructura que repartir vasos de leche

El nuevo gobierno se ha comprometido a continuar con la "obra social" del régimen del desastre, pero dicho eso, hay que replantear el sentido de "social", pues no encaja que "social" sea repartir uniformes y vasos de leche, leche producida y ordeñada y envasada por negocios de compañeros, pero que no sea "social" reconstruir una escuela o mejorar la recolección de basura de una población.

Comenzando porque no todas las familias tienen niños en edad escolar, pero todas las familias tienen que cargar con las distorsiones económicas y de diversa naturaleza que acarrean programas mal ejecutados y servicios pésimamente administrados, además de pagar la energía más cara de la región.