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"Pueden meter las patas, pero no deben meter manos..."

Uno de los grandes y graves problemas que cargará sobre la ciudad y el Gran San Salvador es el monumental desquiciamiento que el Sitramss está causando

Que los dos principales candidatos a alcalde, el joven manipulado y el emprendedor, "no le convencen", dice un estimable colaborador nuestro que se decanta por un tercer candidato al que califica como intelectual e idealista pero que, hasta donde se puede medir, no tiene chance alguno en la contienda.

En el oficio de alcalde nadie nace sabiendo y, desde tal criterio, el más preparado es Norman Quijano, no sólo por su sensato manejo de la comuna, sino también por recomponer en la medida de lo que pudo el desmadre que dejaron tras de sí los rojos, desde los camioncitos chatarra, el enorme basurero que era San Salvador y la proliferación de prostíbulos, hasta millonarias deudas.

En estas cuestiones siempre está el problema de desperdiciar el voto, con lo cual se favorece al que despunta en las encuestas, para espanto de la gente que piensa.

Los comunistas se vienen moviendo para ampliar en lo posible el número de candidatos que se presentan y, en esa manera y mediante el apoyo de los "muchachos", los de la carnicería cotidiana, volver a la alcaldía y volver a meter pezuña en empleos, presupuestos y turbiedades de toda naturaleza.

Y en esto de los candidatos se olvida un principio básico de ética pública: se puede meter la pata, pero nunca meter las manos. Y la trayectoria de los rojos es, precisamente, dual: meten la pata en cada cosa que cae en su poder, pero además meten la mano donde pueden. Allí está el caso de uno de sus jerarcas que, de la noche a la mañana, se convierte en un gran inversionista, inversionista de millones, y de Funes que, con sus ahorros, alquila casas muy pero muy lujosas además de seguir siendo transportado en limusinas de gran lujo, también, seguro que lo aclaran, de alquiler.

Los rojos dejaron a San Salvador

sucio, endeudado y pervertido

El ramillete de prestanombres, pues eso son los candidatos de segundo nivel que se ocupan de facilitar el camino del joven manipulado, es impresionante; ninguno de ese grupo tiene el menor chance de salir electo.

Para defender privilegios, estar un momento bajo el sol o creyendo, como dijo Churchill, que alimentando la fiera ellos serán los últimos en ser devorados, se prestan al circo. Inclusive el joven manipulado no pasará de ser la mampara tras la cual se esconde la jauría, pues en todos sus previos negocios y posiciones fracasó y mintió.

Las ciudades cambian de manera vertiginosa, no sólo por la misma dinámica de los tiempos sino además por factores imprevistos. Y uno de los grandes y graves problemas que cargará sobre la ciudad y el Gran San Salvador, es el monumental desquiciamiento que el Sitramss está causando, lo cual equivale a un golpe casi mortal, a una embolia.

¿Cómo devolver dinamismo y orden a la urbe después de que cientos de negocios han tenido que ser clausurados por los cierres de vías y los enormes atascos?

¿Qué va a pasar si el régimen sigue adelante con su proyecto de impedir el paso a través de la Juan Pablo II, de hecho cortando a la ciudad en dos partes?

¿A quién corresponde reparar las vías destrozadas por las desviaciones del tráfico causado por las obras del Sitramss?

Que nadie desperdicie su voto y que todos eviten que la comuna caiga en manos de los totalitarios y saqueadores empedernidos.