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La persecución de muchos años de un funcionario inocente

Hay a la vista de la nación enormes fortunas amasadas durante el paso por el poder de individuos que, antes de eso, vivían en casas alquiladas y no eran sujetos de crédito

Absuelto de la mayoría de los cargos de los que se le acusaba, salvo lo de "actos arbitrarios", quedó el ex ministro de Salud Pública, doctor Guillermo Maza, a quien persiguieron por más de tres años, en audiencias tras audiencias, apelaciones, renovados procesos y una enorme carga de malicia, lo que es la forma como los rojos la emprenden contra personas decentes a quienes buscan destruir.

Maza fue acusado de irregularidades en la ejecución de construcciones de clínicas y hospitales públicos, como si un ministro o funcionario fuera desde planificador y calculista hasta supervisor, controlador, capataz y ejecutor de obras, que son los niveles que se deben investigar y auditar antes de encausar a quien depende de subalternos y encargados de obras para autorizar un desarrollo.

La persecución de Maza, así como los linchamientos que continuamente perpetran los rojos en este país, sirven como cortinas de humo para encubrir sus barbaridades y movidas, para distraer la atención del público de las enormidades que llevan a cabo. Y no se necesita mucha memoria para enumerar despilfarros, compras y contrataciones cuestionadas, obras que cuestan millones de millones y que siguen inconclusas, lo que dejan tirado por incapacidad.

¿Es que se ha procesado o siquiera investigado la compra de la chatarra china, los camioncitos recolectores, en una operación viciada desde cualquier punto de vista? ¿O qué procesos se han abierto en lo que se ha denunciado como una intencionada operación de contratar firmas del Brasil de segundo o tercer nivel, en vez de empresas de primer nivel del mundo industrial?

A Maza se le persiguió por años por lo que obviamente estaba fuera de sus competencias, pero el régimen y los que montan las cacerías de brujas no han movido un dedo para procesar a los responsables de los sucesivos desastres que involucran a la CEL, al sector eléctrico y a la privatización y ordeño de entidades públicas, como ha sucedido con LaGeo.

No se trata de hacer justicia sino de perpetrar una venganza

El más reciente atropello ha sido contra el expresidente Flores, a quien ningún tribunal ha encontrado culpable de delito, pero se le ha capturado con escándalo y escarnio después de que él mismo se presentara esperando que se le hiciera justicia...

Y eso cuando hay a la vista de la Nación enormes fortunas amasadas durante el paso por el poder de individuos que, antes de eso, vivían en casas alquiladas y no eran sujetos de crédito...

Lo de Flores es tanto agresión a los sectores, grupos y personas que se opongan al esquema rojo, como venganza por haber tenido la entereza de rechazar una diatriba de Castro, lo que, entre otras cosas, tuvo como efecto que el sanguinario dictador no volviera a presentarse en esa clase de cónclaves.

Es aflictivo que las cosas en esta tierra hayan llegado al punto en que cuando se abre un juicio de inmediato se comenta que ese tribunal "es de ellos, los rojos" y, por tanto, expone resultados siguiendo directrices políticas, o se trata de jueces imparciales.

El aparato de justicia lo vienen utilizando los comunistas como un instrumento de persecución política, como los procesos incoados contra dos legisladores de la oposición por pedir que se investigara lo que todo el país supo qué sucedió.