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Mauricio Samayoa y su importante legado

Mauricio llega a su postrer puerto con su nave pletórica de logros y enseñanzas a sus hermanos salvadoreños y centroamericanos...

Mauricio Samayoa, un noble, esforzado y gran profesional de los seguros, la banca y las finanzas, finalizó su vida con honor, con notables logros alcanzados, merecedor del respeto y el cariño de quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.

Hay una hermosa figura judía que se nos viene a la memoria en el muy triste momento de decir adiós al entrañable amigo: al nacer todos emprendemos una travesía sin conocer los mares que nos tocará surcar, los vendavales que nos esperan, las ensenadas en las que tomaremos descanso, lo que iremos recogiendo y también iremos dejando.

Y es sólo al final de la aventura cuando sabremos si nuestra nave va cargada de tesoros de actos buenos, de afectos, sabiduría y tranquilidad.

Mauricio llega a su postrer puerto con su nave pletórica de logros y enseñanzas a sus hermanos salvadoreños y centroamericanos...

Ingeniero de profesión, Mauricio inició como vendedor de carros Lada para la firma Frenkel, una franquicia que se extendió a Panamá, país en el que fue asentando experiencias y conocimiento de cómo operan los mercados.

Más tarde Mauricio fue nombrado gerente de la firma de Seguros SISA, que en esos tiempos estaba prácticamente en bancarrota. El desafío era grande como lo fueron siempre los retos que la vida puso en su sendero.

Sanear, reorganizar, tecnificar, actualizar y hacerla competitiva hasta convertir a SISA en la principal aseguradora del país fue una de sus notables ejecutorias, considerando que es un campo muy competitivo en el que operan tanto compañías salvadoreñas como centroamericanas y mundiales.

Desde entonces es que Mauricio se involucró con el deporte como patrocinador de eventos. Al hacerlo contribuyó significativamente a que adolescentes y jóvenes entrenaran y participaran en competencias, ayudándoles a disciplinarse y trabajar en equipo hacia metas comunes, tener aspiraciones y cuidar sus cuerpos y sus mentes.

Por su interés y su trayectoria en el deporte como atleta, Mauricio fue nombrado presidente del Comité Olímpico de El Salvador, cargo que desempeño durante años y que le llevó a estar presente en innumerables competiciones en las que tomó parte nuestro país.

Afrontó con gallardía y éxito

los desafíos que siempre tuvo

Posteriormente, Mauricio se incorporó a la Junta Directiva del Banco Cuscatlán, el banco fundado por Roberto Hill, estatizado por los golpistas en los Ochenta y que casi de inmediato cayó en bancarrota con el resto del sistema financiero.

El país estaba en proceso de sanear la banca, reorientarla, mejorar sus servicios a la población, volverla nuevamente competitiva. Era casi natural que Mauricio fuera nombrado presidente del Banco Cuscatlán gracias a sus previas ejecutorias como innovador y, por lo mismo, capaz de trazar rutas en lo desconocido.

Mucho había cambiado en los sistemas de trabajo, las demandas de los mercados, los servicios requeridos por la gente, la tecnología. Continuar con el rescate de las finanzas y hacer del Banco Cuscatlán una entidad líder, fue su propósito y su gran éxito.

"Banco Cuscatlán", se dijo en este Diario, "creció hasta convertirse en el centro de la Corporación UBC Internacional... con presencia en Centro-America, Estados Unidos y el Caribe, con más de 200 agencias, cajeros automáticos, atención de remesas y un conglomerado de servicios para más de un millón de clientes". Bajo su sabia dirección, Banco Cuscatlán se convirtió en una corporación financiera líder de la región.

Dios le acoge en su seno...