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Más y más serán los vehículos, los que piensen por el chofer

Hay que despertar en los jóvenes tanto la curiosidad, el sentido crítico para no caer en esquemas mentales rígidos, como su capacidad para razonar y debatir

El automóvil del futuro, según lo pronostican los conocedores de la industria, no sólo será un refinamiento de lo que ahora tenemos, sino también pasará de ser un medio de transporte a ser un importante componente de lo que hacemos y cómo lo hacemos.

Y esto vale para la vivienda inteligente, los aparatos que se programan solos, las transformaciones que tienen lugar en todos los ámbitos de la producción, la forma en que interactuamos con nuestras comunidades, sean comunidades de cercanía (el vecindario) sean comunidades de intereses.

Desde ya se predicen muchas innovaciones automovilísticas. Una de las principales es que la marcha de los vehículos estará, en gran parte, definida por señales diseminadas en las carreteras, para mantener a los vehículos dentro de los carriles, desviarlos a rutas menos congestionadas, bloquearlos para no entrar en zonas difíciles… estos autos van a evitar colisiones, además de enviar señales a puestos de socorro si algo grave ocurre.

Igual de interesante es que los sistemas que controlan a los automóviles ya se comienzan a actualizar por Internet, como las computadoras. La marca Tesla lo hace. Esto equivale a que el cerebro digital del auto se va adaptando a nuevas funciones y exigencias del tráfico.

Parte de eso se cumple en otros campos. Los sistemas que reconocen rostros han ido avanzando con gran rapidez, lo que permitirá a los órganos de seguridad detectar si hay delincuentes en un estadio deportivo, o alertar cuando estos aborden aviones o vehículos. Y tales tecnologías pueden ser útiles, digamos, para revisar manuscritos antiguos buscando palabras o frases que alerten de contenidos importantes, lo que ahora es labor de sabios.

Con las nuevas tecnologías será más fácil descubrir falsificaciones, como ahora lo hacen pequeñas máquinas que cuentan billetes a gran velocidad y detectan los falsos. En Italia hay procesadores de café que hacen pasar los granos individualmente en un tubo a altísima velocidad, que disponen de sistemas que expulsan los que no tienen la medida y la coloración apropiada.

En el mundo laboral es concebible que más y más de lo que se hace en las oficinas se hará a distancia, evitando que muchos trabajadores tengan que presentarse físicamente a sus oficinas día tras día. Con ello se van a reducir los congestionamientos de calles y carreteras, ahorrándole a los beneficiados tener que pasarse horas y horas yendo y viniendo, como ocurre a los capitalinos por obra de la fallida obra del Sitramss, la monumental obra del régimen rojo.

Es esencial educar a los jóvenes en ciencias y disciplinas básicas

Hay mucho del futuro que no cuesta imaginar, pero también el mañana vendrá con enormes sorpresas. De allí la necesidad de educar a los niños y jóvenes en ciencias básicas y además disciplinarlos, para que, con una relativa facilidad, puedan adaptarse a exigencias y quehaceres impredecibles por el momento.

Hay que despertar en los jóvenes tanto la curiosidad, el sentido crítico para no caer en esquemas mentales rígidos, como su capacidad para razonar y debatir.

Pero los adultos deben también marchar con el tiempo, ocuparse de aprender las nuevas tecnologías y renovar sus hábitos. Hay personas mayores que se mantienen vigentes, como las hay otras que renuncian a seguir aprendiendo y luego tienen dificultades para manejar un teléfono inteligente.

Así como los vehículos del futuro tendrán, además de sus carrocerías, entrañas inteligentes, los humanos deberán resignarse a sus carrocerías, pero actualizar la programación…