Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Más escarban la gusanera y más podredumbre saldrá a luz

Los corruptos, es bien sabido, nunca operan aislados, pues tienen que cubrirse las espaldas y para ello se ven forzados a repartir con otros las "coimas" (mordidas) que reciben

Una extensa red de corrupción en Brasil vinculada a Petrobras fue revelada por los medios O Globo y TV Globo de aquel país, involucrando a dos firmas contratadas durante el régimen de Funes para efectuar estudios y trabajos por encargo de la CEL.

Queiroz Galvão fue contratada para ampliar la represa hidroeléctrica 5 de Noviembre y Odebrecht ha sido preseleccionada para construir El Chaparral.

Que nadie se extrañe del desastre en que se encuentra el sector eléctrico del país, lo que además se puso en evidencia por el apagón de dos horas originado en Nicaragua, pero que dejó al descubierto fallas en equipos de LaGeo a causa, se dice, del inadecuado mantenimiento del sistema.

La corrupción, como las pestes, va socavando las estructuras sociales, políticas, financieras y mentales de una nación, hasta que no queda sector, ámbito, actividad o relación que no caiga en sus garras. Los corruptos se mueven buscando saciar sus crecientes apetitos, al mismo tiempo que los no corruptos tienen que cargar con el costo de hacer cosas, de participar en la vida comercial y productiva.

Más y más la gente tiene que dar mordidas para lograr que se muevan permisos o se realicen cosas, o sufre a través de mayores precios y mayor ineficiencia. Y en esto de los precios y los costos, no pueden aislarse sectores y en especial a las clases de menor ingreso, de los efectos perniciosos causados por la corrupción.

En Brasil han comenzado a destapar las gusaneras; es seguro que mientras más indaguen y más escarben, más irá saliendo a la luz.

Para más de las dos terceras partes de los brasileños, es imposible que la Roussef haya estado ajena a lo que acontecía, sobre todo cuando algunas de esas firmas participaron en las obras que su régimen ha llevado a cabo en Cuba, como una muestra de solidaridad de esa mujer con el castrismo.

De por sí meter más de un billón de dólares en Cuba, en un régimen que se encuentra en la plena bancarrota económica, política, institucional y moral, es corrupción, pues no se cuidan los intereses del Brasil, sino que únicamente se sirven las alianzas y los intereses políticos de su presidenta, en una especie de repetición de lo que hizo Chávez al regalar una parte de la producción de petróleo de Venezuela a los Castro.

Cuando se contrata por soborno la calamidad es la consecuencia

Los corruptos, es bien sabido, nunca operan aislados, pues tienen que cubrirse las espaldas y para ello se ven forzados a repartir con otros las "coimas" (mordidas) que reciben. Es un caso de "tú me rascas la espalda y yo rasco la tuya"; hay que silenciar a los que están mirando…

Según O Globo, el grupo de empresas involucradas en el torsal de corrupción lograba contratos sobornando entidades y funcionarios con poder de decisión para adjudicar, entre ellas mucho relacionado con "puertos, aeropuertos, metros, refinerías, así como lo referente a minería, saneamiento y abastecimiento" todo grandes obras civiles.

Y al contratar por el soborno, no por las cualificaciones que tenga una empresa para desarrollar con eficiencia lo que le encargan, se cae en resultados calamitosos. Lo que explica muchas cosas…

La corrupción, sentenció Lord Acton, es resultado del ejercicio del poder sin contrapesos, y el poder absoluto, señaló, lleva a la corrupción absoluta.

La sociedad sin contrapesos institucionales es devorada por los corruptos…