Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Los donantes deben monitorear lo que hacen con sus donativos

Que un donativo no se utilice con eficiencia y logre precisos objetivos, como sería por ejemplo la reconstrucción de centros escolares o dotar de equipos a institutos de enseñanza, descorazona a la gente

Los donativos externos son o pueden ser una valiosa contribución al desarrollo del país, dependiendo del monitoreo y la fiscalización que los donantes hagan de esos recursos.

La experiencia respecto a las donaciones no puede ser más desconsoladora, pues los del régimen se las arreglan para que esos recursos pasen de entidad a entidad hasta que terminan privatizándose, rellenando algunos bolsillos, o acaban en "gasto corriente", en sostener la enorme burocracia roja que consume mucho pero que prácticamente nada aporta para mejorar la situación de la gente.

El mal uso de donativos es una terrible injusticia para el país que los recibe, como es asimismo una grave injusticia para los ciudadanos del país donante, pues esos dineros salen de sus bolsillos. Ojalá que la generosa ayuda que ofrece la comunidad europea sea fiscalizada y monitoreada en su ejecución, para ayuda de los salvadoreños no mamandurria de corruptos e incapaces.

Los donantes ya pasaron por cien casos de eso, como los fondos que dieron para que la desmovilizada guerrilla iniciara manufacturas en la Segundo Montes, galpones que ahora están en un total abandono.

Que un donativo no se utilice con eficiencia y logre precisos objetivos, como sería por ejemplo la reconstrucción de centros escolares o dotar de equipos a institutos de enseñanza, descorazona a la gente o inclusive ni siquiera se llega a eso pues todo queda en fotos.

Y es que pasada la pequeña ceremonia en la cual un representante de los donantes entrega el cheque al funcionario, el público no se entera de que eso fue para mejorar la distribución de agua en tal cantón o reconstruir un centro de salud. De saberlo los vecinos reclamarían, estableciéndose una importante comunicación.

De hecho y fuera del comunicado anunciando que se donaron fondos para este o aquel propósito, los "rimbombantes nombres de proyectos que quedan en el aire", a todo rápidamente le echan tierra encima para poder meter mano en los dineros.

La práctica viene de lejos. En la época duartista, las revistas alemanas publicaron reportajes sobre cómo los gastos atribuidos a los donativos se respaldaban con facturas falsas.

A ello se agregaba que el donativo ingresaba al cambio oficial pero las divisas se metían al cambio del mercado negro, diferencia que se embolsaba como sucedió con el cheque de la vergüenza: un donativo para niños que terminó en la cuenta personal del autodenominado "gran patriota y luchador por las causas populares".

Cada donativo se debe entregar frente a los sectores beneficiados

Un remedio a esto sería que al donar para una escuela o reparar un puente, la entrega se haga frente a los representantes de las familias y la comunidad, que le seguirán la pista a esos dineros y podrán reclamar lo suyo.

El mundo será más o menos peligroso en la medida en que más países puedan salir de sus problemas o se deteriore su situación.

La seguridad regional depende de lo que suceda a cada miembro; los espantosos niveles de criminalidad que sufre el Triángulo Norte de Centro-América son una amenaza para los costarricenses y los panameños, como es también amenaza para el resto de los centroamericanos que El Salvador vaya quedando a la cola de todos, como está sucediendo a causa de las torpes políticas que el previo y el actual regímenes han implantado, las cuales generan desempleo y paralizan inversiones.