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Le jalan el aire al candidato por no seguir la línea partidista

El candidato debe entender que ser miembro de ese partido es uncirse a un carro donde todos terminan robotizados, sin criterio propio, sujetos a las directrices que emanan desde arriba

Una pública reprimenda le dio quien coordina los menesteres de los comunistas a su candidato a alcalde, relacionado con el asunto Reyes. Como el partido respalda al "compañero", ninguno de sus miembros debe cuestionar las compras que aquél hizo de terrenos en Nuevo Cuscatlán, ni menos la procedencia de los dineros para la compra, capitales obtenidos, se dijo, de empresas fundadas en los últimos cuatro años.

Puede ser también que el regaño sea una pantomima para que los votantes crean que el candidato es independiente.

Eso de los "compañeros" es lo medular, lo que coloca a cualquier miembro del comunismo sobre la ley, al margen de indagatorias judiciales, pesquisas o sospechas. Y tan importante es ese respaldo de los "compañeros" que en una reciente entrevista televisada el señor coordinador usó el término, la palabrita, más de veinticinco veces.

Si los "compañeros" respaldan a Reyes, nadie, sea o no sea candidato o miembro del partido rojo, debe meterse a cuestionarlo. Ser "compañero" hace que quien merece el codiciado título sea más igual que el resto de los ciudadanos, quede por encima de la ley, no se le pueda juzgar pues hasta se hizo de lado el carácter apolítico de la Fuerza Armada para rechazar las indagatorias.

El candidato debe entender —en el dudoso caso de que no lo comprenda— que ser miembro de ese partido es uncirse a un carro donde todos terminan robotizados, sin criterio propio, sujetos a las directrices que emanan desde arriba, directrices que a su vez llegan desde lo alto, como hace llegar Chávez sus mensajes a Maduro.

No es en broma que Evo Morales viste su colorido plumaje para subir a los picos más altos de Bolivia a ser inspirado por los dioses indígenas. Ser comunista, como ser talibán o yihadista al estilo del ISIS, es poder comunicarse con las deidades que rigen el universo, en este caso o un extraño Alá o un Marx que sigue guiando a su rebaño aquí en la Tierra.

Chávez se comunicaba con Marx en el más allá al igual que Fidel Castro, como Maduro recibe sus orientaciones de Chávez vía el pajarito.

Ser la piel de oveja sobre lobos

es actuar sin principios morales

El candidato, evidentemente, nunca tuvo una guía moral segura que le advirtiera no vincularse a gente con pasados oscuros o públicamente delictivos. Tampoco se le advirtió que en las agrupaciones fanáticas los que andan en bailoteos o no se ciñen a la estricta doctrina —doctrina que sienta el que está a la cabeza, el que tiene el poder de meter tiros en la nuca— terminan convertidos en vegetales descerebrados o purgados o difuntos, como el pobre Roque.

Si desde ahora, pese a su papel de piel de oveja que cubre la jauría de lobos, le dicen al candidato que está "mal ubicado", no puede esperar que hará una gestión propia de llegar al puesto por el que se postula, sino que estará sujeto a los objetivos del partido. De nuevo, siempre que no sea parte del montaje teatral.

Y esos objetivos son los mismos de todas las municipalidades en poder de comunistas: saquear, mantener un ejército de activistas políticos con lo que recaudan de impuestos de la gente, hacer turbios negocios como la compra de los camiones chatarra chinos por la Reina de la Basura, endeudarse hasta el tope.

Quijano encontró una municipalidad en quiebra y saqueada…