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¿Iremos de la edad del conocimiento a las tinieblas de las mordazas?

A los niños parvularios les han suprimido la enseñanza de la lectura a la par de que a los de secundaria los inundan con literatura barata y versiones falsas de la historia reciente

La libertad de expresión, se dice desde siempre, es algo más que un hombre gritando en un parque o publicar panfletos. Esa libertad esencial es lo que sustenta estudios sobre un esquema de gobierno, investigaciones sobre la violencia o críticas a un régimen además de las múltiples manifestaciones de informar, conocer, manifestarse artísticamente e inclusive quedarse callado.

El presente siglo, en los países libres y democráticos, es el de la información, del saber como el principal componente de la economía, de la producción, del desarrollo. Lo que hace dos siglos fue la máquina, ahora es el conocimiento: no son el plantel, la fábrica y los sembrados los que mueven a los pueblos, sino el conocimiento, la experiencia y la tecnología (una modalidad del saber) la generadora de riqueza, de empleo, de bienestar.

Como contraste, Evo le dio ese rango al saber cuando dijo que, después de que los conquistadores se llevaron el oro y la plata, Bolivia quedó sumida en la pobreza por quinientos años…

Esa pobreza fue consecuencia de la ignorancia y de haber dejado hundida a esa enorme, rica y hermosa nación en falsas creencias y supersticiones, en la esterilidad casi absoluta del desconocimiento, de no haber marchado al paso de la historia, están, como los fundamentalistas musulmanes de hoy, anclados en el Siglo Sexto de nuestra era.

Contra esa realidad vital de nuestro tiempo se viene meneando el régimen desde que asumió Funes el gobierno y continúa hoy en día; se imponen mordazas (las del TSE para propiciar las nada transparentes elecciones pasadas), se boicotean a los medios no afines, se persigue a diputados de la oposición por pedir que se investiguen repugnantes hechos, se llega al atropello de un periodista por lo que informó…

A los intentos por callar se suman las tergiversaciones y falsedades, como los "acaparamientos", que nunca se comprobaron; a la siguiente acusación, de que son los medianos y pequeños distribuidores los causantes de la escasez de frijol, no la sequía que azota la región que, entre otros fenómenos, ha provocado las altísimas temperaturas en San Miguel.

Pero no se quedan en eso los censores y la obsesión por silenciar. A los niños parvularios les han suprimido la enseñanza de la lectura a la par de que a los de secundaria los inundan con literatura barata y versiones falsas de la historia reciente.

Todo termina censurado; desde precios hasta obras de arte

Hay que recordar otros antecedentes, como los de los nacionalsocialistas , de Hitler, y los rojos de Stalin, que perseguían, encarcelaban y ejecutaban a escritores y artistas por no ceñirse al "realismo socialista". Dice la Wikipedia:

"…En 1937 se organizó una exposición en el Hofgarten, de Múnich, con el título precisamente de Arte Degenerado, con el objetivo de denostarlo y mostrar al público la baja calidad del arte producido en la República de Weimar. Para tal fin fueron confiscadas unas 16.500 obras de diversos museos, no sólo de artistas alemanes, sino también de extranjeros como Gauguin, Van Gogh, Munch, Matisse, Picasso, Braque, Chagall, etc. La mayoría de esas obras fue vendida, posteriormente, a galeristas y marchantes, sobre todo en una gran subasta celebrada en Lucerna, en 1939, aunque unas 5.000 de esas obras fueron directamente destruidas en marzo de 1939…"

Como sucede en Cuba, un desierto de creatividad como lo ha sido en todas las dictaduras a lo largo de la historia…