Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Lo importante es ir contra los corruptos y sus redes

Antes de su retiro de El Salvador, la exembajadora de EE. UU., Mari Carmen Aponte, hizo énfasis en continuar, profundizar y apoyar la lucha para erradicar la corrupción, que es una lucha contra el envenenamiento de la sangre del cuerpo social

Lo que Probidad ha venido sacando del lodazal sienta escuela sobre cómo “privatizar” bienes públicos y el papel tan decisivo en esto que juegan compinches, prestanombres, abogados y contadores pícaros.

Según las investigaciones de Probidad, Funes aparece recibiendo préstamos y sueldos de entidades que o no existen o no tienen ingresos suficientes para pagar salarios u otorgar préstamos. Inclusive algunas de ellas ni siquiera tienen oficinas, pues en las direcciones donde formalmente operan, nadie los conoce.

Una empresa que “contrató” a Funes y le paga mensualidades muy importantes está situada en un modestísimo inmueble donde no se detecta movimiento de personal ni de nada, reportan periodistas de EL DIARIO DE HOY.

En Guatemala, se nos dice, la práctica de los corruptos es pasar parte del botín --¡y qué grandes son esos botines!-- a esos míticos o muy de carne y hueso personajes que son los prestanombres, que luego devuelven lo recibido por mensualidades y se quedan con alguna módica parte, seguramente, por el servicio. 

Se trataría en cualquier caso de asociaciones para delinquir, como cuando un presidente o ministro o diputado corrupto compra una o varias grandes mansiones a nombre de uno de los prestanombres, que luego se “las alquila”.

No todos los corruptos actúan como Chávez o Perón o Trujillo, depositando sin reparos, a su nombre, dineros estatales.

En estos tiempos y latitudes, sin prestanombres los pobres corruptos no tendrían forma de vivir en regios inmuebles ni regalar a sus hijos flotillas de automóviles.

Por lo tanto, si se persigue al corrupto, ¿no es del caso aclarar el papel de los que facilitaron todas esas operaciones? ¿O el de las autoridades ministeriales que no podían ignorar lo que estaba pasando y sobre lo cual el país entero hablaba?

Pues así como Funes de la noche a la mañana pasó de casa alquilada a gran potentado que gasta a raudales en grandes almacenes de lujo, más de algún prestanombres ha tenido un sorprendente mejoramiento en su calidad de vida.

Una especie que se tecnifica en engaños y fraudes

Antes de su retiro de El Salvador, la exembajadora de Estados Unidos, Mari Carmen Aponte, hizo énfasis en continuar, profundizar y apoyar la lucha para erradicar la corrupción, que es una lucha contra el envenenamiento de la sangre del cuerpo social. 

La corrupción es una gangrena social que se manifiesta en múltiples formas: no solo es corrupción aparecer de un día a otro conduciendo lujosos vehículos, sino en el nepotismo, en abusar de presupuestos para viajaderas que no dejan beneficio al colectivo, en construirse suntuosas oficinas como un exjefe del Legislativo en su nuevo cargo, en apoyar a incapaces para que detenten cargos públicos.

Los prestanombres son los que montan las triangulaciones para pasar dineros de una sociedad, a compras, a reventas, a inscribir inmuebles bajo nombres ficticios, a mover de una sociedad fantasma a otra igualmente fantasma hasta que el dinero sale blanqueado o simplemente se esfuma... en cada paso hay engaño, gratificaciones a cómplices, evasiones fiscales, escondites...

Algunos prestanombres reciben y usan como suyo parte del botín, otros son pagados con contratos estatales, otros participan en las francachelas, otros reciben nombramientos en entidades que se prestan para más robo...

Todos ellos se vuelven expertos, o así creen, en burlar al país.