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Hay que ver lo inmediato y también lo que va detrás

La política de los repartos no se ocupa de lo medular, que es dotar a la gente de sus serruchos, sus cañas de pescar, sus arados, con lo que pueda trabajar y sostenerse

El principal objetivo de la economía es analizar no sólo los efectos inmediatos de una medida o hecho, sino también sus consecuencias, que pueden ser lo contrario de lo que se esperaba. Fue en un texto clásico, "La Economía en una sola lección", que su autor, Henry Hazlitt, expuso esa gran verdad.

Es lo que pedimos a los jóvenes de MedioLleno: examinen cada propuesta, saquen los costos de llevarla a cabo, averigüen de dónde saldrá el dinero para pagar eso, qué flancos quedan al descubierto, los daños colaterales.

Es lo que no se hizo con el asueto del día del padre, con las reformas fiscales, con el incremento al precio de los licores: en vez de mejorar la situación de empleo o de ingresos, lo sucedido fue lo contrario. El aumento de impuestos a las bebidas redujo la cuantía de lo recaudado, propició el contrabando y ha dado lugar a la adulteración del producto.

Así pasa con los incrementos por ley a los salarios: los que siguen trabajando ganan más, pero al elevar los costos de operación, las empresas y negocios se ven forzados a reducir personal. Y con los controles de precios a las medicinas ocurre algo igual: se dejan de importar muchos medicamentos y aparecen en los mercados medicinas adulteradas.

Toda la política fiscal y la persecución a los productores y a las gremiales no sólo no han mejorado la economía, sino además han estancado las inversiones, dirigidas en estos momentos a evitar que las empresas colapsen. Y al invertir en lo estrictamente necesario, se deja de invertir para ampliar operaciones, comprar e implantar nueva tecnología, ser más eficientes. Y la mayor eficiencia es lo que eleva los salarios reales, no los decretos de la Asamblea Legislativa.

No regales pescado, sino enseña a pescar

El gobierno sacaría provecho de aplicar el principio de Hazlitt. Si insulta y persigue a los productores, estos dejan de invertir y al dejar de invertir la economía en general se estanca. Y al estancarse tiene menos ganancias y al tener menos ganancias disminuyen los impuestos que pagan.

No pierdan de vista, jóvenes de MedioLleno, las promesas de los candidatos, sobre todo los coaligados de izquierda. El candidato del Partido Comunista, como ejemplo, dijo que iba a bajar los precios de los pasajes aéreos, como si esos precios no tuvieran nada que ver con los costos de operación de las aerolíneas.

De nuevo, el público saldría perjudicado al reducirse las opciones, incluyendo la frecuencia de vuelos. Sólo a alguien que nunca ha trabajado se le cruza tal cosa por la cabeza, precisamente por no saber nada de costos, precios, demanda y oferta.

El actual régimen se ha lanzado a las políticas de reparto, creyendo, en su desconocimiento de la economía, que eso reduce la pobreza. Pero no toma en cuenta que con algo se tienen que costear los repartos y ese algo es la producción. Pero si se reduce la producción por culpa del acoso, habrá menos que repartir, con el agravante de que no se incrementa la capacidad productiva del país.