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No hay pretexto para postergar la modernización aeroportuaria

En los últimos años y mientras El Salvador ha ido bajando en todo, en el resto de Centro-América se han ampliado los aeropuertos, mejorado sus facilidades, refinado la atención que se brinda a los usuarios

No hay pretexto para seguir postergando la modernización del Aeropuerto Internacional de El Salvador...

Si de turismo se trata, lo dijimos el viernes, lo más urgente es reacondicionar, ampliar y actualizar el aeropuerto internacional. El préstamo aprobado, de manera atolondrada, por la Legislatura ese mismo viernes, es suficiente para lograr el objetivo.

Pero con los préstamos nadie sabe adónde irán a parar, pues tan pronto inician los desembolsos se las arreglan para desviarlos a desconocidos usos.

Lo probable, como sucedió con las contrataciones del TSE a empresitas montadas a última hora por adeptos del oficialismo, es que en "estudios", "viajes de información", "apoyo a operadores turísticos", "arreglos" sin importancia a algún balneario o lo que sea, el dinero se esfume sin dejar nada tangible.

Y el problema primordial que se debe solucionar, el de nuestro aeropuerto que urge ser renovado, seguirá igual hasta que se encuentre una empresa brasilera, de esas tan simpáticas, para firmar contrato.

El aeropuerto de El Salvador, como cualquier aeropuerto del mundo, es lo primero que un forastero ve de nuestro país, lo que le da la medida de lo que puede esperar. Y nuestro aeropuerto que, en una época era el mejor de la región, ha quedado rezagado, ya no responde al tráfico que tiene ni a las facilidades que un viajero espera.

En los últimos años y mientras El Salvador ha ido bajando en todo, en el resto de Centro-América se han ampliado los aeropuertos, mejorado sus facilidades, refinado la atención que se brinda a los usuarios.

No sólo en los aeropuertos, sino también en los puertos: cada país ha ido ampliando sus puertos para atraer carga internacional y convertirlos en centros de acopio de mercaderías.

Pero eso no sucede en El Salvador, "ex País de la Sonrisa", ahora la tierra del gran miedo, de la incertidumbre, de la ansiedad.

Las primeras impresiones del viajero

son las perdurables

Las primeras impresiones, según viejos decires, tienden a ser las perdurables. Y la impresión que tiene un viajero al llegar a puerto desconocido influye mucho en lo que luego hace. Al encontrarse con aeropuertos desvencijados, los turistas querrán quedarse menos o no volver, así como los potenciales inversionistas lo pensarán más antes de meter buen dinero en inciertos proyectos.

De acuerdo con estudios, el aeropuerto está operando al ciento cincuenta por ciento de su capacidad real.

El área de migración resulta muy pequeña cuando convergen varios vuelos. Se necesitan aumentar las ventanillas de migración y ampliar el área de atención a los pasajeros.

No ha finalizado la reparación de las pistas de aterrizaje, trabajos que se iniciaron pero luego se suspendieron.

Los trabajadores de la terminal de carga siguen solicitando que las instalaciones sean modernizadas y ampliadas para mejorar el servicio.

La zona comercial del aeropuerto no se ha renovado aún para liberar más espacios. Además hay que ampliar el área donde familiares y conocidos esperan a los viajeros, dotando de mejor iluminación las vías inmediatas de acceso.

De haber contado con un excelente aeropuerto, El Salvador sería un centro de transbordo internacional, como pudo haber sido un centro bancario regional de primer rango, un país innovador en el uso de energía geotérmica, un centro de transferencia tecnológica y de enseñanza de alto nivel, un pionero en muchas áreas de producción y saber...