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La gran pensada de Salud: campaña para desparasitar

Las verdaderas necesidades que se sufren en el ramo de Salud, que van desde la falta de medicinas, de vacunas, de instrumental, de atención médica, siguen sin alivio.

En lo que se ha considerado una cortina de humo para desviar la atención sobre el desastre de los servicios de Salud, los encargados del ramo están promoviendo una campaña de desparasitación en escuelas y barriadas, a lo que se suman pláticas sobre buenos hábitos higiénicos, cuidados personales, etcétera.

Es claro que son incontables los niños y jóvenes que sufren de parásitos y toda clase de flora y fauna estomacal, en gran parte por los pésimos servicios sanitarios en esos centros, a la falta de agua potable para beber, a lo ruinoso de muchas escuelas, pese a que el actual ministro de Educación declaró, al asumir su cargo, que sería su gestión una enfocada en “construir”, pero la gente en las comunidades sigue esperando.

Y tan sigue esperando que alumnos y docentes de una escuela que está al punto del desplome marcharon para exigir que se repare o se reconstruya su centro, sin que hasta el momento nada hayan dicho las autoridades.

Pero allí van con las purgas y tomas para desparasitar, que Dios mediante no estén vencidas.

Esta clase de campañas impresiona al voto duro rojo, a los que les regalan bolsitas de semillas, les reparten cheques, los reúnen para saludar a miembros de la oligarquía comunista en “los encuentros con el pueblo”, mítines donde los participantes son seguidores del partido oficial. Y a continuación, masivas campañas en los medios de difusión alabando esas ayudas “para el pueblo”...

Pero las verdaderas necesidades que se sufren en el ramo de Salud, que van desde la falta de medicinas, de vacunas, de instrumental, de atención médica, siguen sin alivio.

Desparasitar es importante, pero debería ser la rutina en las clínicas ubicadas en barrios, pueblos y ciudades, tratamientos que fueron normales en El Salvador hasta hace unos diez u once años, cuando inició la caída de los servicios a la población.

Lo que urge y lo que no hay manera de conseguir que Salud lo asuma es la atención de las graves fallas y carencias en los centros hospitalarios y las clínicas del país, como viene denunciando la gente.

Un breve listado abarca desde reparar los autoclaves del Hospital San Rafael, las máquinas se lavar y los ascensores en el Rosales, las deficiencias en el Bloom, las ambulancias arruinadas a lo largo y ancho del territorio, los aires acondicionados en quirófanos y lo que la gente sabe que falta.

Salir en campaña con la desparatización es casi una burla...
 

A causa del deterioro económico
se depende más de lo público   
 

  La interrogante que todos se hacen es: si continuamente se suscriben préstamos declarando que son recursos muy necesarios para salud y educación, ¿qué hacen con el dinero, adónde lo meten, en qué bolsillos termina?

Nunca antes, como se viene diciendo a los cuatro vientos, hubo una mayor recaudación fiscal, se recibieron más préstamos, hubo tantos donativos, seguramente remedios para desparasitar entre ellos.

¿Cómo maneja Salud sus presupuestos y en manos de quiénes coloca su administración, para que haya tal desastre y tantas carencias en los servicios que se deben a la población?

El deterioro económico causado por las políticas y ocurrencias de los rojos hace que más y más personas dependan de los servicios públicos de salud para curarse y prevenir enfermedades. Pero estos servicios van de mal en peor desamparando a los salvadoreños...