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Gracias a esos contratos no tenemos que usar candiles

Ponerse a insultar a quienes hicieron bien las cosas y gracias a lo cual tenemos electricidad suficiente por hoy, es buscar chivos expiatorios de fracasos propios

ADios gracias, tenemos energía geotérmica y no estamos forzados a iluminarnos con candiles...

El régimen ha montado una pataleta sobre la supuesta ilegalidad de los contratos firmados entre el gobierno y ENEL para el financiamiento y desarrollo de la energía geotérmica en el país, lo que ha sido aclarado en términos muy precisos y con argumentos irrefutables por el expresidente Flores.

Cuando se firmaron los contratos, la CEL tenía plena autoridad para ello, pues ni entonces, ni menos ahora, estaba capacitada la Asamblea Legislativa para estudiar y decidir sobre un tema tan complejo en lo técnico y lo financiero como ese de la geotermia.

Es perfectamente legítimo y se hace todo el tiempo aquí y en el resto del mundo, que una legislatura o un gobierno deleguen en entidades formadas para ello, estudiar y decidir sobre asuntos complejos en los que no cabe la política. Lo contrario equivaldría a que la directiva de un hospital tome decisiones que corresponden a los cirujanos y médicos que velan por pacientes.

Pero, como muchos sospechan, el asunto no es tanto de "soberanía" sobre los recursos geotérmicos (que en todo caso se generan por los desplazamientos de placas geológicas que tienen lugar a miles de kilómetros de distancia donde no cabe hablar de soberanía salvadoreña), sino de lo que produce LaGeo, los que se quieren aprovechar sin que nadie fuera de los cofrades se entere. Ya hubo un aumento de sueldo cargado al "costo" legal del arbitraje.

La mejor excusa es arroparse con el Pabellón Nacional, defender "el sagrado derecho al subsuelo de los salvadoreños", fingir patriotería.

Vamos a hacer papel de advocatus diaboli.

Supongamos, suponer es un recurso muy valido en la discusión, que en lugar de ser Francisco Flores presidente hace diez años, cuando se firmó el contrato con ENEL, lo hubiera sido un patriotero de los de médula dura, los que no hubieran estado dispuestos a ceder a ningún consorcio extranjero ni un soplido geotérmico.

Pues estaríamos sin geotermia, sin ese casi veinticinco por ciento de la energía que se consume en El Salvador gracias a lo que ENEL y LAGEO pusieron en pie. Muchas familias tendrían que alumbrarse con candiles y muchas empresas y fábricas utilizar generadores de búnker para suplir sus necesidades.

Esto es por cierto lo que ocurre en Venezuela, que regala petróleo a la más abyecta dictadura del Hemisferio pero que no invirtió en desarrollar nuevas fuentes de energía, causando los apagones y los precios altos de electricidad que allá rigen.

Si no pueden con el gran puerto, menos podrán con la geotermia

La ilusión que están dispensando con el dedo es que "este régimen lo habría hecho mejor", que no habría firmado acuerdos onerosos y nada patrióticos sino velado por el buen y patriotero uso de los recursos geotérmicos.

Pero si el actual régimen no ha podido modernizar el aeropuerto ni concesionar el gran Puerto de La Unión, un puerto que se les entregó terminadito, ya pueden nuestros lectores imaginar cómo estaríamos en explotar la geotermia.

Bueno, ni siquiera consiguen que muchos pacientes del Seguro estén ubicados en otra área que no sean pasillos y corredores.

Ponerse a insultar a quienes hicieron bien las cosas y gracias a lo cual tenemos electricidad suficiente por hoy, es buscar chivos expiatorios de fracasos propios.