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Glasswing: el compromiso por la superación humana

El voluntariado es parte esencial del esfuerzo de Glasswing, lo que mueve a personas y a través de ellas a las comunidades, a involucrarse

Seiscientas mil personas, en su mayoría jóvenes, se han beneficiado en toda la región centroamericana con la labor de Glasswing Internacional, una fundación que se sostiene con el voluntariado y con donativos privados, que suman ya diez y siete millones de dólares en los ocho años de muy meritoria labor.

Glasswing fue creada por los hermanos Celina y Diego de Sola, y Ken Baker, que han perseverado hasta alcanzar lo que es hoy una gran institución de servicio.

Para conmemorar esos logros y distinguir el muy significativo aporte de uno de los socios y patrocinadores de Glasswing, don Roberto Kriete, miembros destacados de la fundación se hicieron presentes en Nueva York el pasado miércoles.

Son múltiples y conmovedoras las historias de los que rescataron sus vidas gracias a Glasswing, de cómo pandilleros que tenían orden de matarse unos a otros son ahora amigos y comparten desempeños en áreas de labor especializada.

El viejo símil de "la ventana rota" tiene validez: una comunidad inicia su degradación cuando más y más ventanas rotas aparecen en ella (en este caso más y más muchachos descarriados, carencia de servicios, escuelas ruinosas, falta de agua), como a la inversa, el rescate va tomando cuerpo y vigor en la medida en que jóvenes, mayores, grupos y vecindarios comienzan a limpiar, a reponer y reparar, a unirse para echar fuera la delincuencia y el mal.

Y, en el buen sentido, Glasswing llega a reparar esas ventanas rotas en comunidades y poblaciones, sembrando esperanza y señalando nuevos rumbos y posibilidades.

Glasswing ha emprendido proyectos de reconstrucción de escuelas, entrenamiento médico, programas en horas libres para jóvenes y adultos, equipamiento de clínicas médicas y dotar de agua potable a comunidades pobres de Centroamérica.

Hay un énfasis en lo educativo, mejorando las escuelas que sirven a comunidades casi en el olvido y que son el punto principal para interesar a los jóvenes en nuevos saberes, sacarlos del conformismo y la letargia mental. De allí los programas extracurriculares para los diversos grupos.

Y abastecer de agua a muchas comunidades, el factor civilizador por excelencia, es uno de los proyectos más importantes de Glasswing.

Todos podemos contribuir

a mejorar nuestras comunidades

Primordialmente Glasswing se enfoca en proyectos relacionados con educación, comenzando por obras de renovación de escuelas en las que paredes, aulas y servicios en ruinoso estado son reemplazados por nuevos. Y eso se logra en gran parte con el trabajo voluntario de numerosas personas, incluyendo el de ejecutivos de empresas patrocinadoras.

Después de construir, las escuelas se pintan, se ordenan y se repara lo que es utilizable.

Lo siguiente consiste en organizar clubes deportivos para los estudiantes de esas escuelas, a lo que se agrega fundar una filial del club GLEE que enseña a los niños a cantar y bailar. Y así surgen otros proyectos relacionados.

El voluntariado es parte esencial del esfuerzo de Glasswing, lo que mueve a personas y a través de ellas a las comunidades, a involucrarse, contribuir a lo que se realiza y a cambiar el espíritu de lugareños. Una vez que se interesan, la mayoría quiere continuar superándose.

Todos podemos participar en la medida en que compartamos conocimientos, experiencias, habilidades, ambiciones, aliento y curiosidad para hacer un tanto mejor las cosas, para dar impulso a aprender, para escapar de los agujeros de ignorancia y apatía.